<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807</id><updated>2009-02-21T09:36:52.104-02:00</updated><title type='text'>no me gustan los lunes</title><subtitle type='html'>Este es el blog 2006 de la comisión cuatro del Taller de Expresión III de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Aspiramos a que se convierta no sólo en un espacio para compartir diversos materiales vinculados con los géneros periodísticos desarrollados durante la cursada, sino también en una herramienta para estimular en los alumnos su capacidad como narradores de historias y difundir, en consecuencia, los trabajos que produzcan durante el año.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-116497727552049118</id><published>2006-12-01T09:37:00.000-03:00</published><updated>2006-12-10T19:29:14.346-03:00</updated><title type='text'>Última estación... Investigación!</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5509/2569/1600/670677/locomotora.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5509/2569/320/527719/locomotora.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Llegamos a fin de año.Tal como lo anticipamos al inicio de la cursada, publicamos las notas de investigación más destacadas que -a nuestro juicio- presentaron los alumnos de la comisión. Nuestras felicitaciones a todos y esperamos que esta experiencia haya sido tan positiva para ustedes como lo fue para nosotros.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La deuda interna&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por María Bernarda Tinetti y María Cecilia Esquinazi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hace cuatro años que la economía argentina crece en forma sostenida a un ritmo del 8 por ciento anual. Sin embargo, la primavera monetaria no se tradujo en un reparto equitativo de la riqueza: cien niños mueren de hambre cada día a causa de la pobreza. El Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo es una organización que desde sus comienzos se preocupó por este genocidio oculto y ya tiene una larga historia de luchas por otro mundo posible, donde los derechos de la infancia dejen de ser mera una declaración moral.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Me dijeron que en el Reino del Revés&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo agrupa a 400 instituciones no gubernamentales de todo el país que trabajan con niños y jóvenes excluidos y participan activamente de las denuncias contra la marginación, la desnutrición, el maltrato policial y el analfabetismo. Pero esta organización va mucho más allá de lo meramente enunciativo, tiene como meta la transformación social con los sujetos afectados como protagonistas del cambio.&lt;br /&gt;Miguel Cabrera tenía 6 años cuando murió su papá. Su mamá estaba muy enferma y no podía cuidarlo. Por eso, una vecina de Berazategui que vivía con sus cuatro hijos en una casa prefabricada se encargó de cobijar a él y a su hermano de 12 años. Esta mujer conoció a uno de los fundadores del movimiento, el padre Carlos Cajade, quién le ofreció ayuda y desde ese momento Miguel no se separó nunca más de él: “Carlitos me enseñó a protestar. Siempre decía que el Estado tenía que escuchar el reclamo de la sociedad y para que no pueda hacer oídos sordos, teníamos que ser muchos y estar unidos“.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nada el pájaro y vuela el pez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En el discurso de asunción, Raúl Ricardo Alfonsín dijo “con la democracia se come, se cura, se educa.”&lt;br /&gt;El movimiento nació en 1987 en una capilla de la localidad de Florencio Varela: “Estábamos muy preocupados por la situación de la infancia en nuestro país. Veíamos a los niños descalzos, hambreados y no podíamos quedarnos sin hacer nada”, relata Alberto Morlachetti, uno de los impulsores de la organización.&lt;br /&gt;El Hogar de Madre Tres Veces Admirable -ubicado en la periferia de La Plata- llegó a albergar a casi cien niños, según recuerda Miguel: “Eran tiempos más difíciles, pero como decía Carlitos, este país necesita padres que trabajen para que puedan darle de comer a sus hijos y acá todavía hay pibes que se mueren desnutridos”.&lt;br /&gt;Los datos oficiales revelan que en promedio en los 80`, la pobreza superaba un 15 por ciento, los saqueos a supermercados se reiteraban, los precios de los alimentos no paraban de subir y los salarios no alcanzaban, crecieron las villas miseria y surgieron los que se conocieron como “nuevos pobres”.&lt;br /&gt;Laura Tafettani, coordinadora de la provincia de Buenos Aires, se refiere al momento de fundación del movimiento: “Igual que ahora, en ese entonces las familias no llegaban a cubrir la canasta básica y durante el menemismo, la política de abandono estatal se acentuó, arrojando cada vez a más personas a la miseria. Hoy seguimos sufriendo el modelo económico que impusieron en el ‘75 cuando nos mataban los militares. Ahora, en cambio, nos matan de hambre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Que los gatos no hacen miau y dicen yes porque estudian mucho inglés&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Carlos Menem tomaba el mando en forma anticipada en 1989 y anunciaba: “Voy a gobernar para los niños pobres que tienen hambre y para los niños ricos que tienen tristeza.”&lt;br /&gt;Jhony (22) de Córdoba, relata que su papá se quedó sin trabajo y él con sus hermanos tuvieron que salir a mendigar para no morirse de hambre “Mi mamá limpiaba casas pero no nos alcanzaba y cada día llegaba más cansada hasta que cayó en cama y no se levantó más. Una vez vino a vernos la gente del movimiento y empezamos la escuela y comíamos todos los días en el comedor. Mi papá no consiguió trabajo pero hace changas y yo lo ayudo. Además colaboro en el comedor y ayudo a los chicos que están pidiendo en la calle porque a mí también me tocó.”&lt;br /&gt;Los niveles de exclusión y vulnerabilidad no resultaron congruentes con una sociedad con demandas de equidad social; comenzaron los primeros cortes de ruta a raíz del crecimiento de la desocupación. Según el INDEC, la pobreza llegó al 25 por ciento.&lt;br /&gt;“Desde nuestros inicios creímos que sin trabajo no hay infancia, por eso armamos el encuentro con la Confederación General del Trabajo un año después de nuestro nacimiento. En el 2000 decidimos incorporarnos a la CTA, por considerarla una herramienta fundamental frente a los sindicatos que traicionan”, puntualiza Morlachetti. “La batalla por el trabajo digno es el punto fundamental en la pelea contra el hambre. La asistencia es un paliativo, nada más”.&lt;br /&gt;En los 90´ morían por causas evitables 2 niños menores de 5 años cada 53 minutos y 10 mil por año por desnutrición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nadie baila con los pies&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“A través del plan Más Escuelas hemos extendido el ciclo lectivo de miles de niños y jóvenes de las provincias que sufren mayores dificultades socio-económicas“, aseguraba Fernando De La Rua, quién durante su mandato continuó con la tradición de fortalecer la herencia más allá de cuestionarla.&lt;br /&gt;El movimiento pensó entonces una estrategia distinta para denunciar el hambre y decidió movilizarse por las distintas provincias: “Para los chicos, marchar es una aventura, y en ese camino aprendemos juntos. La sabiduría popular está en ellos. Cuando vemos sus dibujos que traen a las protestas, les preguntamos: ‘¿Por qué un árbol?’ Y te responden ‘porque todo comienza desde la raíz’. ‘¿Por qué una nena sola?’ ‘¡Es una muñeca! Nosotros también tenemos derecho a jugar’”, cuenta con un dejo de ansiedad Tafettani.&lt;br /&gt;La crisis social que se venía gestando con tanto latigazo al pueblo se agravaba sistemáticamente: “Teníamos hambre, no había trabajo, ni comida. Salíamos a revolver la basura para darle de comer a nuestro hijos y éramos muchos los que estábamos en la misma. Cuando supe del movimiento me contacté y ahí empecé a involucrarme en la lucha porque no hay otra salida” afirma Zulma García, quién trabaja como cocinera en Pelota de Trapo, una de las organizaciones integrantes del movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Que un ladrón es vigilante y otro es juez y que dos y dos son tres&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el 2001, marcharon por primera vez. Casi 400 chicos acompañados por educadores partieron desde La Quiaca hasta Plaza de Mayo con su reclamo de una infancia feliz.&lt;br /&gt;Uno de los documentos que publicaron -en pleno Argentinazo- explicaba el porqué de esa movilización: “Marchamos porque ser niño ya no es un barco de papel, ni una aventura de pan y chocolate. Ser niño pobre, hoy es tener un nombre y un destino: prostitución, droga, cárcel o ser asesinado en cualquier esquina de la pobreza”. Así recorrieron 2.500 kilómetros y en cada parada fueron recibidos por miles de personas que se unían al grito de auxilio: “Nos estamos muriendo“. No fue ésta, la última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Que usan barbas y bigotes los bebés y que un año dura un mes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pobreza alcanzaba a la mitad de la población, el desempleo superaba los registros históricos del país. Los chicos se morían de hambre. Los grandes también.&lt;br /&gt;Eduardo Duhalde llegaba a la presidencia en enero del 2002 y declaraba “No lo duden un solo instante: Argentina tiene futuro.”&lt;br /&gt;Los chicos marcharon por 4.500 kilómetros desde Misiones hasta Capital Federal, eran alrededor de 300 pibes y cerca de 100 educadores: “Marchemos, que se nos muere la vida” fue la consigna.&lt;br /&gt;El 8 de noviembre llenaron la Plaza de Mayo, Esteban Peralta quien tenía 8 años, 6 hermanos y era huérfano pero no le faltaba amor dijo: “En la casa (la asociación sin fines de lucro Mitaí Tuyá) tengo muchos amigos y con Nati (la docente) aprendo un montón de cosas. En Buenos Aires aprendí la historia del Cabildo y todo. Conocí mucha gente buena allá y en los colectivos hacíamos juegos entre todos, cantábamos y todos contamos nuestras historias.”&lt;br /&gt;18 millones y medio de personas eran pobres, casi 9 millones eran indigentes y los reclamos de trabajo y comida fueron reprimidos, se repetía la historia de la política del palo para tapar la miseria que explotaba por todos lados.&lt;br /&gt;Alan tenía quince años, padres con trabajo y vivía en Alto Verde Santa Fe cuando llegó a Buenos Aires donde confesó que su barrio era “tranquilo, muy pobre y sucio”, le gustaba estudiar pero le costaban las matemáticas y cuando llovía no iba al colegio porque tenía que asistir a su familia: “El agua pasa por todos lados y se nos mojan las cosas. Tapamos con bolsas pero no siempre salvamos todo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cabe un oso en una nuez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento partía desde San Miguel de Tucumán el 20 de julio del 2005, para alertar a la sociedad sobre la situación de la infancia en la Argentina y el primero de julio pisaba suelo porteño. Laura (13) era de Lomas de Zamora y en ese momento señalaba: “El gobierno tendría que poner toda la plata necesaria para abrir las fabricas y cultivar los campos, así nuestros papás tendrían trabajo para poder comprar comida y poder comer en nuestras casas y no en comedores, como la mayoría de los pibes lo hacen” y Cristian de la misma edad, pero oriundo de Tucumán leía -en Plaza de Mayo- una poesía: “Porque nosotros tenemos sueños. Soñamos con una casa grande, con una habitación para mí solo, con el baño adentro, con piso, con un patio grande para jugar a la pelota”.&lt;br /&gt;Respecto a la convivencia en los micros, el traslado y el arribo a distintos pueblos, el coordinador nacional Morlachetti dijo, “siento que la marcha fue un gran abrazo, si tuviera que medir el grado de adhesión te diría que fue muy alto en todas las ciudades que pasamos. La gente ha sido muy solidaria con los chicos y con los educadores. Es una experiencia muy emocionante.”&lt;br /&gt;En octubre moría Cajade. Miguel Cabrera, quién ahora tiene 25 años, mujer y dos hijas con las cuales llevan adelante proyectos de autogestión para sostener el hogar, donde “Carlitos” lo crió de chico: “Tenemos una imprenta y una panadería. Siempre va a haber chicos que necesiten un espacio de contención mientras sigamos viviendo en este sistema y aunque hacer pan nos está costando más que imprimir, aquí no les va a faltar el alimento.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Que hay un perro pequinés que se cae para abajo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 3 de enero del 2006, el Presidente de la Nación Néstor Kirchner -quién había anunciado al asumir que no iba a pagar la deuda con el hambre de la gente- cancelaba todo lo que le debíamos al Fondo Monetario Internacional, una suma de 9 mil 810 millones de dólares. La medida fue implementada seis meses después de la marcha realizada desde Tucumán -donde el 70,6 por ciento de los chicos menores de catorce años son pobres- hasta la ciudad de Buenos Aires -donde el índice de pobreza alcanza al 12,9 por ciento- pasando por Catamarca, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Concordia, José C. Paz y Moreno (en el conurbano bonaerense) donde el movimiento alertaba sobre cómo se morían los chicos en nuestro país.&lt;br /&gt;“No vamos a parar hasta conseguirlo, vamos a seguir luchando con alegría, como sabemos hacerlo nosotros, con el trencito, con nuestros payasos y malabaristas nuestras banderas y títeres”, así expresa las ideas por las que integra la organización, Daniel, de 11 años de Hurlingham.&lt;br /&gt;Los últimos datos del INDEC publicados el 8 de noviembre de este año rebelan que la canasta básica aumentó un 0,9 por ciento por la suba en los alimentos, que según la Asociación Consumidores Libres, perjudica a las clases populares porque los precios que más crecieron son los de los productos que consume este sector: carnaza 15,90 por ciento; fideos guiseros 19,80 por ciento; harina 18,50 por ciento; jabón de tocador 17,80 por ciento; polenta 18,70 por ciento; té en saquitos 10,10 por ciento; tomate perita 81,90 por ciento; yerba mate 14,90 por ciento. Con estos datos se hace más fácil entender porqué nueve millones de niños se encuentran en la pobreza y la mitad casi no come.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Y una vez no pudo bajar después&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Acá sino te morís de hambre, te morís por el paco, o la poli te mete un tiro por nada; yo ya perdí varios amigos y si no fuera porque entré en la murga del “Culebrón”, estaría en cualquiera y ahora puedo ayudar a otros. Me siento alguien. Ahora, también estamos preparando una consulta popular y el lunes 20 nos movilizamos con el movimiento para decirle ¡Basta al hambre!”, asegura Marcela Aguirre de 20 años de Moreno, localidad del segundo cordón del conurbano bonaerense.&lt;br /&gt;Este año no hubo marcha pero la denuncia por los niños que “desaparecen” a causa de la falta de alimento se tradujo en la campaña “El hambre es un crimen”, y en cada uno de los lugares donde hay una agrupación integrante del movimiento se realizaron jornadas informativas.&lt;br /&gt;Cien pibes mueren por día en Argentina porque no tienen qué comer. Ignorarlos, nos convierte en monstruos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nota color&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hilvanando sueños&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperanza se distingue porque tiene los cachetes muy colorados aunque no le sobra timidez, se mueve de un lado a otro para hacerse notar, sus ojos redondos, grandes y brillantes parecen mirar un punto fijo; es chiquita, su pelo negro -en una especie de crisis de identidad- se debate entre el lacio y el ondulado, usa guantes blancos y un vestido verde con estampas amarillas, por la elegancia se parece a su mamá, una niñita de siete años que con manitos de artista, un par de trapos y botones la creó pensando en que sería un buen juguete para su hermana que “todavía” está en la panza de la mamá. Se llama Yanina, le gusta la hora de recreación tanto o más que la leche con galletitas de las cuatro de la tarde.&lt;br /&gt;Sobre la mesa de menos de un metro de altura –en el centro educativo “Nuestra Señora de los Niños en Avellaneda- están desparramados los materiales: acuarelas y pinceles, goma de pegar y papeles glasé, lápices y crayones, entremezclados con telas, palitos y tapitas de gaseosas que los chicos no paran de revolver en la búsqueda del objeto más adecuado para darle forma a su obra maestra. Todo cabe en la imaginación, tiritas de lana para la melena del león, algodón para la nariz de la tortuga, brillantina para el gorro de un cocinero y una cajita de fósforos para la panza de un robot.&lt;br /&gt;Juan de seis años está concentrado en su trabajo, armó un perro verde, “como el de la tía”, dice y sonríe orgulloso dejando ver que le faltan algunos dientes mientras continúa pintando el títere por el cual la encargada del taller lo felicitó. Cuenta que el ratón Pérez, le trajo dos libros de animales uno con ilustraciones de la selva y el otro de la granja.&lt;br /&gt;A su lado, Marcelo recorta lunares de cartulina azul para pegar en el traje de payaso de su marioneta, que se diferencia de las demás por su tamaño. Es grande, tiene patas y manos largas pero todavía está desnuda. “Lo más difícil es el pantalón porque las telas no me alcanzan y no sé coser”, relata con un dejo de mal humor mientras trata de encontrar una solución sin darse por vencido.&lt;br /&gt;Las ventanas medianas permiten que la luz del sol agregue calidez al lugar que, en medio de tanto abandono y pobreza, despierta las ilusiones sobre otra infancia posible cuando el trabajo colectivo y la idea de cambio están en la agenda diaria.&lt;br /&gt;Dos prolijas trenzas que terminan a la altura de los hombros con un moño de cinta de raso rosa le cuelgan a cada lado a la pequeña Mariana, una de las más chicas de la sala, quien arrodillada en la silla, con los codos apoyados sobre el respaldo y las manos sosteniendo su pera, observa atenta los intentos fallidos de sus vecinos de atrás quienes buscan darle movimiento a una mariposa con alas de hilo y cartón que aún no colorearon. Parece que quisiera decir algo, pero guarda silencio.&lt;br /&gt;En la habitación sobran los colores, desde la puerta de ingreso donde cuelgan caricaturas de niños felices hasta en las paredes que están empapeladas con el abecedario, el tren de la alegría, un gusano que carga en su espalda las vocales, flores que informan sobre la llegada de la primavera y fotos de movilizaciones y cumpleaños de los chicos que parecieran decir algo sobre la historia de reclamos y crecimiento pintada por ellos mismos.&lt;br /&gt;“El año pasado armamos los carteles para la marcha y nos divertíamos mucho porque había un montón de tarros con pinturas que salían fácil de las manos, entonces podíamos ensuciarnos sin problema y terminamos todos enchastrados. Al final apoyábamos la mano llena de pintura sobre la tela donde escribimos: ‘Ni un pibe menos’”, recuerda Cristian de nueve años quien cuando llegó a la Plaza y vio tantos chicos comenzó a buscar otros carteles con más manos.&lt;br /&gt;El alboroto y las voces no dejan escuchar la música que sale desde un moderno equipo estéreo colocado adrede en un estante de madera al que los chicos no alcanzan, Gladis se lamenta porque apenas oye su canción preferida. “Es la de Piojos y Piojitos”, dice sin disimular la trompa de enojo porque en su casa no tiene el CD y en la radio no lo pasan.&lt;br /&gt;Cerca del mueble donde guardan los materiales en prolijas cajas forradas y etiquetadas está Paula, la docente de arte y manualidades, a la espera de que entre todos comiencen a recolectar y guardar lo que utilizaron. Delante de ella se va formando una fila, cada uno entrega los útiles y luego vuelven a sus asientos. “No siempre se portan tan bien, pero hoy es un día especial porque hay visitas. Nosotros trabajamos cada momento para incentivar la solidaridad y el compañerismo pero lo que sucede acá adentro es muy distinto a lo que pasa afuera y porque no queremos vivir con esta contradicción vamos más allá de educar a nuestros pibes.”&lt;br /&gt;La primera en ordenar las cosas es Puppe -así le dice su abuela materna, quien la crió cuando mataron a su mamá- porque en Alemania significa muñeca, y Alejandra parece una de esas antiguas de porcelana por su piel blanca y su delicadeza.&lt;br /&gt;Por lo general detrás de ella llega Paulita que viene desabrochándose el pintorcito para luego arrojarlo al canasto y alcanzarle lo que usó a la maestra quien un rato antes de que los chicos se retiren les pregunta cómo la pasaron y qué lograron crear en la clase. Juan se apura a responder, porque también está ansioso por recibir una respuesta: “Terminé de pintar el perro, ¿puedo llevarlo a casa?”. Siempre con una sonrisa Paula asiente el pedido: “Es muy importante que aprendan que con sus manos pueden hacer cosas creativas y que sus familias vean lo que los chicos logran con el esfuerzo diario. También es una enseñanza para los más grandes. El día de la jornada de protesta del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, irán con sus trabajos para darle color a la infancia que tanto lo necesita”.&lt;br /&gt;Despide a cada uno de ellos con un beso que los pequeños devuelven con cariño y respeto. “Hasta mañana seño, la voy a extrañar”, saluda con dulzura Agustín, quien le retribuye un abrazo efusivo que dura hasta que Carlos le pide que se corra así también le demuestra su amor hasta el próximo encuentro.&lt;br /&gt;En el centro educativo “Nuestra Casa de los Niños”, hay un perro verde y una muñeca que se llama Esperanza. Todo cabe en la imaginación.&lt;br /&gt;El aula queda vacía, pero de lejos se escuchan las risas de los chicos que están en el patio disfrutando de los juegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entrevista&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El hambre es un crimen&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La doctora Graciela Martese es Jefa de Pediatría y Adolescencia del Hospital General de Agudos Doctor Abel Zubizarreta, integra el comité Uniendo Acciones 2006 y participa como coordinadora en las Jornadas de Jóvenes, organizadas por la Fundación Argentina de Adolescencia (FADA).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué consecuencias trae la falta de alimentos en el desarrollo de los chicos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En caso de que sobrevivan al primer año de vida con un grado de desnutrición severa, el principal problema es la oligofrenia o el retraso mental, pero durante este período pueden tener enfermedades interrecurrentes, infecciones graves, gastroenteritis, síndromes de mala absorción, raquitismo, distrofias, insuficiencias cardiologías. Todo el organismo se altera cuando los niños no comen bien, y al llegar a jóvenes no van a tener suficientemente desarrolladas las capacidades intelectuales.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Hay posibilidad de revertir estos trastornos si se los descubre a tiempo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si dentro del primer mes se proveen las vitaminas y la alimentación correspondiente, las secuelas disminuyen. En Argentina hay planes maternos infantiles, que destinan a cada municipio raciones de carne y leche fortificada, entonces con una orden médica, la familia tiene derecho a recibirla. Los trastornos orgánicos son más fáciles de revertir pero, por ejemplo, en el hospital Zubizarreta, cuando llega un chico desnutrido aplicamos un tratamiento para que engorde: le ponemos una sonda nasogástrica, le estimulamos la parte alimenticia por boca, logramos que recupere el apetito, pero cuando lo devolvemos al medio vuelve a desnutrirse en menos de seis meses.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué diferencias hay entre un chico que no come bien desde que nació y uno que empieza con el problema en la adolescencia?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El que fue desnutrido de nacimiento va a diferenciarse en relación a la talla, al peso, al grado de posibilidades de estudio, pero a la larga, el adolescente que el padre no trabaja y no tiene para comer va a terminar pareciéndose al que nació con este problema porque para saciar el hambre, los jóvenes recurren a paliativos como la drogas que también terminan limitando su capacidad de pensar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué pasa con los chicos que comen siempre lo mismo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En el caso de los niños que tienen como base para su alimentación el hidrato de carbono, se convierten en farináseos, es decir son gordos pero no tienen una buena nutrición. Este problema afecta sobre todo a las familias pobres que solo tienen posibilidad de comprar este tipo de alimentos porque son los más baratos y por otra parte las canastas de productos que reparte el Estado están compuestas en su mayoría por harinas, con la gravedad que genera no respetar la pirámide nutricional.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué diferencia hay entre la desnutrición que se sufre en las provincias del norte y la del conurbano bonaerense o la Capital Federal?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hay chicos de provincia que están muy bien nutridos y chicos de la capital que están desnutridos, porque por ejemplo, el guiso tiene alto valores alimenticios en cambio lo que se conoce como comida chatarra es sinónimo de mala alimentación (por lo general este es un problema de los jóvenes de clase media y alta). Los del norte no van a tener tantas posibilidades como los de acá en cuanto a la ayuda del Estado pero teniendo en cuenta que en el conurbano bonaerense se concentra más de la mitad de los habitantes de nuestro país y a su vez muchos son oriundos de Paraguay, Perú y Bolivia –lo que trae aparejado un problema cultural respecto a la alimentación- esta termina siendo una de las zonas más pobres de Argentina.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Que dificultades trae para la escolarización la mala alimentación?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Los chicos no van a contar con la suficiente capacidad para prestar atención, van a presentar debilidades mentales o retrasos madurativos, otros se van a quedar dormidos en la clase por falta de glucosa. Las escuelas se hacen cargo de darles de comer, leche o mate cocido con un alfajor o una galleta y muchas veces los niños guardan parte del desayuno para que sirva de cena en su casa.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Sirven los comedores? ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Pienso que los comedores no deberían existir porque tendría que haber una equidad lógica para que la gente pueda comer en su casa, lo que quiera de acuerdo a sus costumbres. Pero hoy son un paliativo necesario sin los cuales habría aún más muertes de infantes a causa del hambre. Yo conozco muchos padres que no tienen como alimentarse, pero mandan a sus hijos a los comedores.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cree que con este gobierno está cambiando la situación del hambre en la infancia?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Considero que no, porque si bien disminuyó la mortalidad infantil, no bajó la pobreza. Cien niños mueren hambreados cada día en un país con suficiente cantidad de alimentos para que todos comamos bien. Otros mueren por enfermedades que son totalmente prevenibles, entonces no es cuestión de un gobierno o una gestión, acá tiene que haber un cambio mayor porque hemos llegado a un deterioro tan grande que el que se mejora va a ser siempre el de las clases acomodadas, y el pobre va a seguir siendo pobre o va a caer en la indigencia. Revertir esta situación va a llevar mucho tiempo, quizá ni mis hijos ni mis nietos vean una Argentina menos miserable. El hambre es una causa social gravísima que no debe existir, y en estas tierras donde vos tiras una semilla de cualquier cosa y crece, no en una maceta sino por ejemplo, en el cantero de la puerta de calle, es imperdonable que la mitad de la población sea pobre. Que tengamos una infancia desnutrida tiene que ver con fuertes factores culturales, educativos y sin duda políticos..&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Está en peligro la sociedad cuando las futuras generaciones se mueren de hambre?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Las que están en peligro son las presentes, las futuras no van a existir porque, imaginemos qué modelo de nación estamos construyendo si los chicos desaparecen a causa de la pobreza. Una sociedad totalmente dividida, aquellos que pudieron llegar, son los que van a seguir, y los carenciados van a estar enfermos o muertos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La vida en una factoría&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por Liliana Chiernajowsky, Maribel Mouzo, Nayla Ramírez, Cecilia Segovia y Soledad Zabala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;En la actual etapa del capitalismo globalizado, las condiciones laborales de muchos trabajadores parecen sufrir, paradójicamente, una involución hacia formas precapitalistas. Muchas de las grandes marcas que lideran el mercado de la industria textil en Argentina terciarizan su producción en talleres clandestinos que utilizan mano de obra inmigrante. Siguiendo una tendencia mundial, este sistema aprovecha Estados ausentes y controles escasos o inexistentes. Testimonios de aquellos que viven y duermen junto a las máquinas con las que elaboran prendas por las que les pagan centavos, permiten una aproximación al tema.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;"Yo fui traída. Me trajo un señor mayor para el taller de su hijo", relata Olga, costurera boliviana, con una naturalidad aprendida en el rigor. Ella es una de las tantas personas que vino a la Argentina en busca de trabajo y un mejor pasar. El 29 de marzo de 2006 dos adultos y cuatro menores, todos de origen boliviano, murieron al incendiarse un taller textil clandestino que funcionaba en Luis Viale 1269, en el barrio de Caballito. En el local, que hacía las veces de factoría y dormitorio, vivían hacinadas decenas de inmigrantes. El incendio puso al descubierto la existencia de lugares de trabajo ilegales en la Ciudad de Buenos Aires, aunque no es posible brindar una cifra exacta porque no hay registros oficiales. Sus condiciones de trabajo recordaron las épocas de la esclavitud.&lt;br /&gt;Sin embargo, esta situación no era desconocida. El 25 de octubre de 2005, luego de una extensa investigación, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires junto al centro comunitario La Alameda -donde funciona también la Unión de Trabajadores Costureros- inició una denuncia penal por reducción a la servidumbre y tráfico de personas.&lt;br /&gt;"El año pasado, antes del incendio de Luis Viale, ya se había presentado una demanda contra los talleristas Juan Carlos Salazar Nina y Remedios Flores Alarcón y las firmas Lacar, Montagne y Rusty, que mandaban a confeccionar sus prendas en estos talleres ubicados en Laguna 942 y Garzón 3853”, explica Gustavo Vera, representante de la Unión de Trabajadores Costureros (UTC).&lt;br /&gt;La presentación recayó en el juzgado del abogado Norberto Oyharbide, quien primero tomó la causa pero luego la desestimó con el argumento de que no había elementos que justificaran la competencia federal. "No atendió a la figura de la trata y del tráfico de persona, que son delitos eminentemente federales, previstos en la Ley de Migraciones 25824", comenta el jurista Mario Fernando Ganora, Jefe de Área de Derechos Individuales, Discriminación y Violencia Institucional de la Defensoría. Finalmente la causa de los talleres clandestinos recayó en la Fiscalía Federal Nº 7.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“También se solicitó investigar el papel de la Dirección de Migraciones y el del Ministerio de Trabajo de la Ciudad que permanecían indiferentes frente al régimen de trabajo esclavo", agrega Gustavo Vera. Su organización ha logrado generar algunos mecanismos para que el costurero que se quede en la calle tenga asistencia inmediata. A su vez, creó una bolsa de trabajo que apunta a reubicarlos en lugares donde exista la posibilidad de empleo en blanco.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La ruta del reclutamiento&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Historias como la de Olga alimentan una hipótesis: los inmigrantes bolivianos son reclutados en su país y llegan a Argentina con el objetivo de trabajar en alguno de los tantos talleres que se sitúan principalmente en la ciudad y la provincia de Buenos Aires.&lt;br /&gt;Las escasas posibilidades laborales que estas personas tienen en el país vecino hacen sumamente atractivo el traslado a Buenos Aires.“Cuando llegué a la terminal, me subieron en un auto y me llevaron a un taller donde permanecía encerrada. Un día mis paisanos salieron, la puerta quedó abierta y ese domingo yo escapé”. De este modo, Olga se conectó con La Alameda en Parque Avellaneda. Desde entonces, participa en los talleres de costura y en las actividades comunitarias de la cooperativa.&lt;br /&gt;En las denuncias sobre esta supuesta red de tráfico de personas se compromete la participación del cónsul adjunto de Bolivia Albaro González Quint. Según Gustavo Vera y los abogados de la Defensoría, varios testimonios dan cuenta de la existencia de mediaciones que se realizaban en el Consulado entre talleristas y trabajadores, a quienes, a cambio de una suma irrisoria de dinero, se los obligaba a desistir de sus acusaciones.”El señor no me pagó lo que me había prometido, por eso fui a la policía a quejarme y ellos no me recibieron, me dijeron que tenía que ir al consulado, que yo no tenía derecho a hacer la denuncia por ser indocumentada”, cuenta Olga resignada. Sin embargo, la Ley de Migraciones 25871 sancionada en diciembre de 2003, que reforma la ley 22439 promulgada durante el último gobierno militar, habilita a todos los inmigrantes a hacer denuncias e incluso a iniciar juicios aún sin poseer documentación. Lo engorroso y caro de los trámites de radicación y su manipulación política, son elementos que coadyuvan a mantener la situación de precariedad e indefensión de los costureros reclutados.&lt;br /&gt;"No tengo nada que ver con las infamias de las que se me acusan”, aseguró el diplomático. “Gustavo Vera es un mentiroso, además él no es representativo de los trabajadores bolivianos. Ellos no están representados por él ni por nadie. No se comunican, casi no salen, están todo el día trabajando y no tienen vínculo con la comunidad”.&lt;br /&gt;La polémica entre ambos consta de larga data. "El cónsul es un mafioso, todo el mundo lo sabe. Es un funcionario que viene de la época de Fernando Sánchez Losada”, responde exasperado el representante de la UTC. “Lo que hacía era encubrir todo el sistema de trabajo esclavo”. Afirma que por esa razón, la Cancillería y el Ministerio de Trabajo también reclamaron al gobierno de Evo Morales la destitución del Cónsul Adjunto por el desempeño que ha tenido durante su gestión.&lt;br /&gt;En respuesta a los reclamos y a la repercusión pública que tuvo el tema, se implementó el programa Patria Grande, que permite la radicación precaria de los inmigrantes y una rebaja importante de los aranceles para conseguir la documentación proveniente desde Bolivia. Su costo se redujo de cien a tres dólares.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El funcionamiento del sistema neoesclavista&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las grandes marcas subcontratan para la producción de sus mercancías talleres a los que les pagan muy poco. Estos, a su vez, para obtener mayores márgenes de ganancia, imponen condiciones de sobreexplotación, al estilo de los viejos sweatshops, término que remite a la situación de la clase obrera en la Inglaterra de 1847. Este es un fenómeno mundial que se originó en Tailandia, en Filipinas, en países del sudeste asiático donde empresas multinacionales como Reebock, Microsoft y Nike comenzaron a usar niños y mujeres embarazadas, porque sus empleados exigían mejores condiciones laborales. Esta estrategia se extendió a California y especialmente a Centroamérica, en países como Guatemala y México.&lt;br /&gt;En el marco de la globalización y la desregulación laboral que instaura el neoliberalismo, empresas transnacionales apelaron a zonas donde se registra una alta vulnerabilidad social.&lt;br /&gt;En la Ciudad de Buenos Aires las denuncias contra Montagne, Lacar, Kosiuko, Rush, Portsaid, Graciela Naum, Coco Rayado, entre otras, ponen en evidencia la misma operatoria y confirman la existencia de un sistema neoesclavista que no sólo afecta a la comunidad boliviana, sino que tiene un fuerte impacto sobre el mercado laboral.&lt;br /&gt;Esta forma de trabajo servil no es un problema que ataña únicamente al gobierno de Bolivia, ya que al tratarse de un delito que se comete en jurisdicción nacional corresponde la aplicación de la ley argentina. El Ministerio de Trabajo y los tribunales laborales de la Nación son los organismos que tienen competencia para intervenir en la resolución de los conflictos laborales. “Esta problemática molesta a muchos funcionarios y sindicalistas debido a que desnuda cuáles son las reglas de juego que efectivamente rigen en el mercado”, afirma Ganora. “Es el Estado argentino el que tiene que actuar de oficio y poner en marcha su maquinaria, sino se convierte en cómplice”, concluye enfático.&lt;br /&gt;Las políticas aplicadas durante la década del `90 en la Argentina introdujeron profundos cambios en la estructura económica y en la organización del Estado. Flexibilización laboral, apertura económica indiscriminada, arrasamiento del sistema productivo y abandono de las funciones estatales en materia de regulación a los actores económicos, son los factores que permitieron elevados índices de desempleo y trabajo informal. Estas medidas se aplicaron con la complicidad sindical. “Estamos esperando que el sindicato se ponga a la altura de las circunstancias, ya que es el único que tiene a la mayoría de los trabajadores de su rama por fuera de su estructura gremial, pero sigue usurpando una personería que le permite negociar convenios colectivos. Por ejemplo, tiene la facultad de inspeccionar los talleres y no lo hace”, acusa el vocero de la UTC.&lt;br /&gt;El laissez faire del que goza el sector privado alienta diversas formas de evasión y elusión para burlar sus obligaciones impositivas y los aportes patronales. De esta forma, las empresas obtienen ganancias escandalosas en una economía que funciona en negro y producen una pérdida millonaria al fisco.&lt;br /&gt;El caso de Kowsef S.A (Kosiuko) es emblemático porque revela las dificultades para demostrar la relación entre las marcas y los talleres y la falta de voluntad política para sancionar las prácticas empresariales. La denuncia presentada a partir del testimonio de Simona -costurera que se infiltró en un taller que se cree vinculado a la firma- no avanza en la Justicia, supuestamente porque no se encontraron elementos suficientes que prueben la responsabilidad de la marca.&lt;br /&gt;Ariel Lieutier, Subsecretario de Trabajo de la ciudad, explica algunas de estas dificultades. “Se trata de una economía en paralelo que mueve fortunas, una gran evasión fiscal que afecta a la DGI, la ANSES y la AFIP. Pero es difícil de probar. Las empresas que terciarizan violan la legislación que regula el trabajo a domicilio y con ello se desentienden de las condiciones en que se trabaja en los talleres”. Agrega que en muchas ocasiones, en el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (SECLO), dependencia del Ministerio de Trabajo de la Nación, las marcas también compran el silencio de los trabajadores con cifras mínimas.&lt;br /&gt;Sin embargo, el papel del Gobierno de la Ciudad en este tema, también esta bajo sospecha. El expediente de un taller de Sáenz Valiente 95, donde se encontraron datos reveladores (etiquetas y remitos de la firma Kosiuko), aún se encuentra cajoneado en la Procuración de la Ciudad, que inexplicablemente todavía no lo elevó al fuero federal.&lt;br /&gt;“El asunto es que hace ya más de un año que la causa está en danza y solamente hemos discutido cuestiones de competencia. La tradición es que la Justicia Federal no resuelve los casos, y la justicia ordinaria no tiene la facultad para hacerlo, y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no tiene la capacidad ni la voluntad política de actuar frente al problema del trabajo esclavo. Lo cierto es que el tema permanece tal cual empezó y sólo se ha logrado su instalación en la opinión pública”, sentencia Ganora.&lt;br /&gt;Más allá de las vicisitudes de la causa en los ámbitos judiciales, esta realidad tiene un núcleo duro difícil de modificar por sus imbricaciones con el poder económico y el poder político. Pero, aún cuando la cuestión haya perdido vigencia en la agenda de los medios y sus actores sigan viviendo en las mismas condiciones; para algunos de ellos esta experiencia ha dejado marcas. Como Olga y Simona, hoy muchos de los inmigrantes que trabajan de sol a sol por pagas miserables, han adquirido un protagonismo que los fortalece. Sus últimas palabras poseen una contundencia reveladora: “Nosotros los hacemos ricos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nota color&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;“Eso era esclavitud”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Simona nació en La Paz, Bolivia. Tiene 44 años y hace dos viajó a Buenos Aires a trabajar en una fábrica textil. Con un tono de voz muy suave recuerda el momento en que todo comenzó, “un día un vecino me contó que en la radio pedían costureras para un taller argentino. Yo me contacté con un paisano y me dijo que me iban a pagar 500 dólares por mes y que una vez establecida me darían un lugar para vivir junto a mis niños”. Sola con sus 6 hijos y con su puesto de cocinera en la escuela del pueblo, lo que ganaba no le alcanzaba para cubrir las necesidades básicas de su familia. “Me dieron la posibilidad de traer conmigo a uno de mi chicos. Al resto me los iban a enviar después. Entonces yo acepté”, evoca. Pero cuando llegó a Buenos Aires todo era muy diferente a lo prometido. En abril de este año el pequeño que vino con ella falleció tras no poder recibir la ayuda médica necesaria, y el resto de sus hijos aun continúan en La Paz. Tampoco la fábrica era el lugar convenido. Terminó en un taller textil ilegal donde la hacían trabajar todos los días desde las 8 de la mañana a la 1 de la madrugada del día siguiente. “Era un cuarto cerrado sin ventilación y la puerta siempre estaba con llave. Muchos de mis compañeros vivían allí y continuaban con las labores hasta altas horas de la noche. En cambio, a mi me permitían vivir en una pensión cercana al taller”, continúa.&lt;br /&gt;“Trabajábamos todo el día, no veíamos la luz del sol y casi ni comíamos. Fue muy duro, pero necesitaba el dinero y tenía la esperanza de que me trajeran a mis hijos. Pero eso nunca sucedió”. Al hablar de sus niños los ojos de Simona se llenan de lágrimas y debe esforzarse para seguir adelante con su relato. “Mientras el patrón no estaba permanecíamos encerrados, sólo podíamos salir cuando él venía y siempre nos controlaba. No podíamos hacer nada solos”.&lt;br /&gt;Su rostro moreno endurecido por las penurias vividas, se contrae en un gesto de amargura al recordar el momento en que fue desalojada. “Como sufro reuma tuve que dejar de trabajar. No pude continuar pagando la pensión y me echaron”. Totalmente desamparada, sin contar siquiera con el escaso dinero que ganaba en el taller, fue en busca de ayuda. Así llegó a La Alameda, donde la recibieron sus pares.&lt;br /&gt;La organización -cuyo titular es Gustavo Vera- que nuclea a costureros bolivianos, fue de la primera en denunciar la explotación de inmigrantes ilegales en talleres clandestinos. Simona comenzó a trabajar en la cooperativa ocho horas diarias y a participar activamente de las actividades comunitarias. “Aquí encontré ayuda y pude mejorar mi situación. Pero sentía mucha pena por mis hermanos que aún continuaban encerrados. Cuando me propusieron poder ayudar, tuve mucho miedo, pero no dudé en hacerlo”, comenta Simona. Debía infiltrarse en un taller ilegal para recaudar información puntual sobre su funcionamiento y las actividades que allí se realizaban. “Llegué a un edificio donde me atendió una mujer a la que le pedí trabajo. Le dije que había llegado gracias a las indicaciones de una vecina y que no tenía documento, pero esto no le importó. Al principio sospechó, pero luego de tomarme una prueba me contrató y me ofreció quedarme a trabajar ese mismo día. Le dije que no podía por mis hijos, pero que volvería al día siguiente”, se recoge el pelo renegrido y respira profundamente antes de continuar. “Me dijeron que tenía que hacer 150 docenas de pares de medias por día y que me pagarían $350 por quincena. Aunque trabajé doce horas, sólo pude terminar 120 docenas. Eso era esclavitud”, recuerda con desaprobación.&lt;br /&gt;“El edificio tenía un garaje sin ventilación, en el que cuatro hombres tejían las medias. En la planta alta trabajaban un planchador y ocho mujeres. No había matafuegos, ni salidas de emergencia. No nos daban nada de comer y mis compañeros no querían descansar para poder cumplir con el pedido. Me contaron que aceptaban trabajar así porque necesitaban el dinero”, su voz se entrecorta a medida que avanza la historia. “Sentí mucha bronca y dolor por aquellos que siguen trabajando así. Me hizo recordar cuando yo lo viví” .&lt;br /&gt;En ese lugar Simona escuchó nombrar la firma Kosiuko (KSK) y pudo ver las etiquetas originales de la marca. “Yo oí a la mujer que me contrató hablar con otra persona. Le decía que tenía que mandar las medias a KSK, pero no sé a dónde exactamente. También encontré las etiquetas e intenté tomar una, pero tuve miedo de que me descubrieran”. De esta manera, la tarea de espionaje que realizó junto a otros dos talleritas hizo posible las denuncias contra esa marca. Aclara que “fue un sólo día de labor de doce horas, pero me alcanzó para revivir todo lo que ya había pasado. Una vez yo trabajé bajo esas condiciones, y soporté muchas cosas por necesidad y por eso lo entiendo. Pero ahora es distinto, no lo volvería a hacer. Sólo quiero justicia”.&lt;br /&gt;En las palabras de Simona se evidencia que el tiempo trascurrido con sus compañeros en La Alameda y el contacto con personas que le mostraron una alternativa más digna, parecen haber tenido un efecto positivo en su apreciación de la vida. Más allá de mantener la misma humildad, se despertó en ella una conciencia colectiva del problema, que le brindó cierta seguridad y valentía para afrontar su situación y ayudar a sus compatriotas.&lt;br /&gt;El giro en la vida de Simona hizo que su rostro apareciera ilustrando las notas de los diarios sobre el tema. Por primera vez se sintió parte de una historia de la que se enorgullece. Esta sensación se percibe en el compromiso que asumió frente a sus pares. “Ahora me siento acompañada por mis paisanos y acá en La Alameda sé que vale la pena luchar por lo nuestro. Tenemos que defendernos entre nosotros, nadie lo hará”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entrevista&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Intimidades del mercado de la moda&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ariel Lieutier, Licenciado en Economía, quedó a cargo de la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires el 11 de septiembre pasado, tras la renuncia de su antecesor, Alejandro Pereyra. Mientras ordena preparar unos mates amargos, comenta que estaba en una función mucho más tranquila cuando le propusieron la que actualmente ocupa, sumamente conflictiva y cargada de desafíos. Asegura que prefiere el bajo perfil a la exposición mediática, y que sean los resultados y la voluntad de cambiar algunas cosas las que hablen de su gestión.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;¿Cuántos talleres como el de Luis Viale funcionan en la ciudad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No lo sabemos con exactitud, es difícil de calcular porque sus actividades son precisamente clandestinas. La cifra que manejamos se aproxima a 5000.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué conocen del funcionamiento del sistema?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay 3 actores a considerar. En primer lugar, las marcas. No sólo las más grandes y conocidas, también las que venden en el barrio de Once y se mueven en otro mercado. Pero las que más preocupan son las primeras, porque fijan los precios y establecen los parámetros para el resto de la cadena. El segundo actor relevante, es el fasonero, que organiza la producción, funciona como intermediario y realiza una especie de licitación para seleccionar a los talleristas. Constituye un eslabón fundamental, porque si se los identifica, se puede llegar hasta las empresas que los contratan. Por último, los talleristas. La mayoría son bolivianos y, en menor medida, coreanos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuáles son las dificultades para establecer las relaciones entre los sectores involucrados en este proceso productivo ilegal?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Demostrar la solidaridad de la marca con el taller, justificar que se trata de trabajo a domicilio encubierto. Esta figura está regulada por ley, que determina salarios convenidos y no pago por prenda, como ocurre en estos casos. Pero las marcas ocultan esta vinculación, argumentando que sólo existe una relación de empresa a empresa, y por lo tanto ellas no son responsables de lo que haga el tallerista. Con esto se ahorran salarios, aportes y responsabilidad sobre las condiciones en las que trabajan los obreros.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Si esto se conoce ¿qué es lo que falla?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El problema de fondo es que ésta es una modalidad relativamente nueva que implica una involución a la década del 40. El cuerpo normativo está pensado para relaciones capitalistas clásicas y ya de por sí resulta difícil perseguir el trabajo en negro. Pero lo que se instaló es una tendencia mundial, que se originó en Singapur -con empresas como Nike- y se ha extendido a otras regiones. Son las nuevas reglas de juego de la economía globalizada frente a las que no estamos preparados para actuar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Entonces qué se puede hacer?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estamos encarando varias modificaciones que pueden ayudar. En primer término, solicitamos la transferencia de competencias que hoy tiene el Ministerio de Trabajo Nacional. El poder de policía de la Ciudad de Buenos Aires sobre las relaciones laborales que se desarrollan en su territorio es muy acotado. Surge, como otras nuevas funciones, del proceso autonómico que se dio a partir de la Convención Constituyente de 1996. En consonancia con esas atribuciones limitadas, la estructura es absolutamente insuficiente. Tenemos sólo 48 inspectores. Ahora incorporamos 60 más y sigue siendo poco para la enorme actividad económica que tenemos aquí. Otra medida que vamos a tomar es un registro de talleres y de marcas. Esto será muy útil, porque con ello podríamos obligar a las firmas a que declaren sus vinculaciones con aquellos talleres que se hayan blanqueado. Lo que buscamos, de fondo, es que se aplique la figura de trabajo a domicilio prevista por la ley, y que se atengan a salarios de convenio. Eliminar el pago por prenda y el circuito clandestino. También se analizan mecanismos que incluyan el control a diversos actores sociales y ayuden a imponer nuevas reglas de juego a partir de la participación ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo sería eso?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Incorporando a organizaciones no gubernamentales (ONG) en el monitoreo y trabajando el tema de la responsabilidad empresarial. No es un dato menor que algunas firmas, como Kosiuko, estén preocupadas por el impacto negativo en la imagen que ha tenido la repercusión pública de este tema. Para ello trabajamos con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en la implementación de un certificado de trabajo transparente que obligue a las marcas a hacer pública toda su estructura productiva.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Es preciso además un cambio en la legislación laboral nacional y local?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No es imprescindible, con lo que tenemos podemos hacer bastante. Nosotros queremos perseguirlos y acorralarlos como en el caso Al Capone, llevarlos a la justicia por delitos e infracciones menores. La transferencia del poder de policía nos ayudaría mucho.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Entonces por qué no se hizo ya desde la administración y la justicia nacional? Se trata de una evasión millonaria al fisco.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es cierto, pero creemos que en la ciudad sí se pueden marcar políticas, tendencias, que en el resto del país es mucho más complejo llevar a cabo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál fue la participación del Gobierno de la Ciudad en el proceso judicial que se inició con el incendio en Luis Viale y por qué renunció el subsecretario anterior?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La renuncia de Pereyra fue oportunista, él aprovechó el momento para irse, porque ya estaba en la picota a causa de cuestiones turbias de su gestión. Cuando asumí, en este despacho había una pila de expedientes de pared a pared sin firmar. El descontrol administrativo era descomunal. No fue el único, el subsecretario anterior renunció a los 15 días. Cuando vio el panorama, se fue recién llegado al cargo. Además, Pereyra estaba ligado al sindicato y pretendía nombrar a los nuevos inspectores con ese criterio. Su denuncia fue mediática, no trabajó casi nada en el expediente de los talleres.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y ustedes?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nosotros iniciamos una investigación sobre Kosiuko. Hicimos seguir una camioneta y dimos con un local ubicado en Saenz Valiente 95, propiedad de Mercedes Reparás, donde se encontraron etiquetas y remitos de la firma. La denuncia está radicada en el Jusgado Correccional N° 14 de la cuidad. Pero es sólo por obstrucción de información. Simultáneamente, con esos datos, enviamos un expediente a la Procuración del Gobierno de la Ciudad, para que desde ahí se eleve al fuero federal y se agregue a la causa que sigue la Fiscalía Federal Nº 7. Pensamos que con esos elementos se podía involucrar a la marca.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿La Procuración ya elevó estos datos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, hoy me enteré que todavía no lo hizo.&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yo, Krishna&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por Florencia Barone, Laura Dal Poggeto, Matías Fridman, Mariana La Menza y Pablo Lalín&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Todos los conocen pero muy poco se sabe de ellos. Se los suele ver por las calles de la ciudad predicando su fe, con una simpatía que los caracteriza. Quiénes son los Hare Krishna y qué hay detrás de sus canciones, túnicas y cabezas rapadas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;"¡Ah bueno, empezó el circo!” dice en tono irónico un chico que ronda los veintipico de años a su hijo. "Son unos locos que siempre los encontrás cantando y bailando", responde a la pregunta de quiénes eran esos cinco pelados con colita que, vestidos de túnica naranja, cantaban alegremente sobre la avenida Rivadavia un domingo al mediodía.&lt;br /&gt;Estos hombres que entonan efusivamente "Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare" son, valga la redundancia, integrantes de la Asociación Internacional para la Conciencia Krishna (AICK o ISKCON en sus siglas en inglés), uno de los 2500 cultos registrados oficialmente que conviven en la República Argentina.&lt;br /&gt;Gopal Bhatta, un monje de 23 años que vive en el templo de la calle Andonaegui 2054 en Villa Urquiza, explica que ellos utilizan las salidas a la vía pública para dar a conocer no sólo su estilo de vida –mediante los libros que reparten- sino también para brindar un servicio a toda la comunidad: "Lo que nosotros cantamos es un mantra, una plegaria. Uno le pide a Dios que por favor nos ocupe en su servicio. Salimos a predicar para que todas las personas que caminan junto a nosotros lo sientan, ya que penetra en el corazón y la conciencia y los va limpiando. Esa vibración trascendental superpoderosa purifica a la persona que lo canta como al que lo escucha. Les guste o no, eso es lo que produce y nuestro fin es que todos sientan la gracia de experimentarlo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Génesis según Prabhupada&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En 1966 un hindú viajó a Estados Unidos con el lema “país nuevo, vida nueva”. Y de paso, fundó su propia religión. Auto-rebautizado como Bhaktivedanta Swami Prabhupada, creó en Nueva York la ISKCON y la lideró hasta su muerte, en 1977, que aún en la actualidad es tema de calurosos debates entre los discípulos que lo sobrevinieron en el cargo: algunos afirman que fue provocada por una diabetes no tratada a tiempo mientras que otros acusan a los sucesores de envenenamiento. Pero en los ’60, mientras otros compatriotas intentaban hacer la América importando especias de sus pagos y estableciendo &lt;em&gt;delis&lt;/em&gt;, Prabhupada introdujo otra clase de productos indios al país fundado por un grupo de protestantes que huyeron del viejo mundo para practicar la libertad religiosa. Así adoptó los principios del vaisnavismo, una rama del hinduismo que data del siglo XIX y que toma como deidad única a Krishna, una de las reencarnaciones del dios Vishnu.&lt;br /&gt;En tiempos del &lt;em&gt;flower power&lt;/em&gt; y un Occidente post-moderno, post-existencialista y post-nihilista que buscaba por todos lados reencontrarse con el Dios que había permitido dos guerras mundiales y varios genocidios, muchas fueron las cabezas que giraron hacia Oriente y abrazaron sus diversas filosofías. Los Hare Krishna rápidamente se convirtieron en una de las religiones de la “nueva era” favoritas por una gran cantidad de personas, entre ellos celebridades como George Harrison, que incluyó el mantra principal en su mayor éxito como solista, &lt;em&gt;My Sweet Lord&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Krishnas a la criolla&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A principios de los ’70 este grupo se instaló en Argentina e inauguró un templo en avenida Corrientes y Ecuador. “Bhaktivedanta Swami Prabhupada inició a más de cinco mil discípulos. Lo más lejos que llegó en Sudamérica fue a Venezuela. Y después, por cuestiones de deber y salud, no pudo viajar más. Pero muchas de las personas que estaban en Venezuela eran argentinas. Y de ahí vinieron para aquí. Bajaron todo por Brasil, Perú, Ecuador, Bolivia, Chile y Buenos Aires finalmente. Mandaron uno de sus discípulos mayores y así fue como se desarrolló el movimiento acá en Argentina, de a poquito”, explica Mahajari Das, presidente del movimiento en el país.&lt;br /&gt;En febrero de 1974 se inscribieron en el Registro Nacional de Cultos, pero la última dictadura militar les revocó el permiso, a través del decreto 18 firmado por el general Jorge Rafael Videla. “Durante esa época, las personas que trataban de practicar la vida espiritual eran perseguidas”. Como muchos otros sectores de la vida cultural que no eran acordes a los valores de la “civilización cristiana occidental” que impuso el gobierno de facto de 1976, los Hare fueron prohibidos. Pero al igual que el resto buscaron otras alternativas. “Un devoto que se llamaba Kayvalia, discípulo de Prabhupāda iniciado en Venezuela, mantuvo el movimiento &lt;em&gt;underground&lt;/em&gt;, en secreto, en un sótano de su casa de Olivos durante aproximadamente 9 años, hasta que revocaron el decreto de prohibición en 1981. Cuando nos volvieron a admitir nos mudamos para Villa Urquiza”. Desde entonces, allí funciona la única sede oficial del movimiento en Capital Federal. En el barrio de Flores se encuentra el templo de una rama disidente de la ISKCON, un grupo que se desligó tras las controversias internas que surgieron en la asociación posteriormente a la muerte de Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ahora, Krishna soy…&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El sobrenombre popular de Hare Krishna surgió de la repetición constante de estas dos palabras en su rezo principal, el Maha-Mantra, una invocación a la conciencia de Dios.&lt;br /&gt;Hare es el llamado per sé. “Uno dice: ‘Hola Krishna, ven a mí’. Es como tener una línea directa al celular de Dios”, asocia el monje Mahajan Das.&lt;br /&gt;Por otro lado, Mahajari Das explica que “Krishna es un nombre sánscrito, denota la cualidad más innata de Dios que es ser supremamente atractivo. Por ejemplo, para la religión católica se llama Jehová, el elevado; la religión musulmana le dice Alá, el todopoderoso; la religión budista le dice Buda, que es el supremamente inteligente. Todos hablamos de la misma persona. Para nosotros es ‘el más bello’”.&lt;br /&gt;Al contrario de las religiones más asentadas en la cultura occidental, los devotos del vaisnavismo tienen la particularidad de ser -en su gran mayoría- conversos, ya que fueron criados en la tradición judeo-cristiana.&lt;br /&gt;Mahajan Das nació Martín, pero afirma que “no quiero volver a ser llamado por ese nombre, corresponde a un hombre que estaba alejado de Dios”. Para encontrarse con él, tuvo que recorrer el mundo a bordo de un buque mercante, haciendo puerto en los cinco continentes, donde probó un poco de todo y de todos. La travesía concluyó con su iniciación a la Conciencia Krishna en un templo de Nueva Zelanda. Una vez devuelto a Buenos Aires, pasó a formar parte del staff permanente de monjes del templo, donde desde entonces se dedica a llevar adelante los trámites administrativos de la organización y la prédica espiritual en las reuniones dominicales y los canales de TV por cable por partes iguales.&lt;br /&gt;Como el resto de los monjes, Mahajan Das vive en el centro de la asociación. Allí desarrolla sus actividades diarias, que se inician antes del alba con una serie de repeticiones del &lt;em&gt;Maha-Mantra&lt;/em&gt;, intercalada con sesiones de reflexión, &lt;em&gt;bhakti yoga&lt;/em&gt; y programas de baile. Todo esto antes del desayuno. Después cada uno se dedica a su ocupación asignada, según las habilidades previamente adquiridas. La diferencia es que cada una de sus tareas, medien rezos o no, son realizadas en conciencia de que el fin último de éstas es servir a Krishna. A la hora del té, repiten la rutina de canto y danzas. La jornada culmina con una temprana cena según los parámetros de la dieta regida por la prohibición del consumo de cualquier producto de origen animal. “Nosotros no comemos carne para no matar, Krishna no lo acepta”, explica el monje Gopal Bhatta. “Al ingerir una manzana también estás infringiendo sufrimiento, la arrancas del árbol. Esa acción genera una reacción, el karma. Como todos esos alimentos poseen el karma yo se lo ofrezco a Krishna y él nos libera. Lo ponemos delante del altar, cantamos un mantra y esperamos un ratito a que Él coma de manera simbólica y para que se transforme en alimento sin karma, comida espiritual, misericordia, lo que Krishna dejó”.&lt;br /&gt;Nacido en Uruguay, Gopal Bhatta se acercó al movimiento a los dieciocho, cuando al terminar el colegio secundario se tomó un año sabático. “Me quedaba en la cama mirando tele hasta la una de la tarde. Después me vine a vivir a la Argentina. Ya conocía y me había gustado la idea de experimentar algo nuevo. Antes era un lío, tenía todo desordenado, no era muy asiduo a ducharme todos los días. Conocí a los Hare y desde que empecé con ellos mis papás vieron que cambié mi rutina. Ahora soy ordenado, me baño, cocino, hago las compras, leo, dejé de decir malas palabras. Mi papá me pidió que no deje de ser Hare Krishna”.&lt;br /&gt;En esta doctrina hay cuatro principios o sadhanas de purificación para elevarse espiritualmente, que Gopal Bhatta recita de memoria sin dudar: “Ser misericordiosos, veraces, austeros y limpios. Para desenvolver esos fundamentos se siguen cuatro prácticas: no comer carne, pescados ni huevos; no intoxicarnos; no jugar juegos de azar; y no tener relaciones sexuales por fuera del matrimonio”.&lt;br /&gt;El fundamento que yace debajo de estas normas es el Dharma o “deber ser”, principio regulador de todas las religiones derivadas del hinduismo. Paradójicamente, su equivalente occidental no es otro que la ley newtoniana de acción y reacción. A cualquier acción realizada fuera de los parámetros del Dharma, le corresponde una reacción o karma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Secta o no?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si tomamos el diccionario Moliner -antiguo clásico del niño ilustrado- y buscamos la palabra “secta”, encontraremos la siguiente definición: “Doctrina religiosa (y sus adeptos), que se aparta de la tradicional u oficial”. En este caso, según la Constitución Nacional, en nuestro país los devotos de cualquier práctica religiosa que no sea la impartida por la Iglesia Católica Apostólica Romana, son miembros de una secta. Visto desde la jerga técnico-legal, los judíos, los musulmanes y hasta los umbanda caen en la misma bolsa. Todos figuran en el Registro Nacional de Cultos como asociaciones civiles sin fines de lucro, según explica Mahajari Das. “Nosotros asistimos el año pasado a 20 reuniones en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en la Secretaría de Culto con otras 300 instituciones para debatir el proyecto de reforma de ley y lograr que todas las religiones sean reconocidas como iguales. No es que vamos a cambiar la Constitución Nacional, pero queremos tener los mismos derechos de libertad de expresión y ser reconocidos como una entidad de bien público”.&lt;br /&gt;Aunque no pretenden el subsidio de 33 millones de pesos anuales que el Gobierno le otorga a la Iglesia Católica, podrían contar con exenciones en el pago de servicios como el agua corriente y la electricidad, que quedarían a cargo del Estado. “Eso daría una mejor calidad de vida a todas las religiones. Nosotros, por ejemplo, nos tenemos que estrangular haciendo comercio para poder mantener nuestro propio lugar”. Sin embargo, la cuestión que subyace al planteo de Mahajari Das y compañía, es la igualdad de estatus para todos los cultos existentes en el país.&lt;br /&gt;Con el correr de los años, la palabra secta adquirió una impronta negativa en la sociedad, cuando denuncias sobre suicidios masivos, rituales con sacrificios de animales, y abusos de menores inundaron las páginas policiales de los periódicos alrededor del mundo.&lt;br /&gt;Según Alfredo Silletta, periodista que publicó Sectas, cuando el paraíso es un infierno, los Hare Krishna recaen en esta categoría. “Digamos que no sólo yo los considero así, fue una resolución unánime de parlamentos europeos del ‘84 en adelante, en España, Francia, Bélgica y Austria si mal no recuerdo. No comparto la línea de utilizar la palabra secta en forma peyorativa, pero es complicado porque en el mundo no se ponen de acuerdo los lingüistas, los sociólogos y los psicólogos sobre qué terminología utilizar”. Sin embargo, Silletta considera que “los Krishna son un grupo muy peligroso y sin lugar a dudas reflejan claramente los procesos de reforma del pensamiento que convierten al adepto en un verdadero esclavo del grupo”.&lt;br /&gt;Al respecto, Mahajari Das cree que el malentendido surge porque “muchos sectores de la sociedad tienen algún prejuicio por la falta de conocimiento, de información. Creo que eso se puede solucionar hablando y comunicando bien lo que somos. No sólo con el movimiento Hare Krishna, sino con otras religiones también”. Sobre su relación con representantes de otros credos, ejemplifica: “El otro día estuve en el ‘rompe ayuno’ de &lt;em&gt;Ramadán&lt;/em&gt; de los musulmanes, que a su vez, para hacerlo, le habían alquilado a los judíos la sinagoga. Fue una cosa de &lt;em&gt;inter-fe&lt;/em&gt; total. Siempre nos invitan”.&lt;br /&gt;“Hay de todo: están los que les caemos bien y nos ayudan y los que piensan que estamos chiflados porque salimos vestidos de naranja a bailar por la calle”, relativiza Gopal Bhatta. “Pero cuando nos conocen realmente, ven que somos personas dentro de todo ‘normales’. No somos locos, pero sí hay que tener una mentalidad diferente: no todos quisieran vivir en un lugar sin televisión, sin ir a bailar a la noche, sin fumar, sin intoxicarse. Hay que tener una percepción diferente a la común”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entrevista a Mahajari Das, presidente de la Asociación Hare Krishna en Argentina&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Encontré el cien por ciento de las respuestas que estaba buscando”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuándo se inició en la sabiduría Hare Krishna?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace 4 años estaba buscando dibujos de la India para hacerme un tatuaje –que luego nunca tuve- y encontré un libro de Prabhupāda que tenía imágenes. Lo leí y me interesó; era muy profundo. Yo estaba buscando algo diferente. En ese momento estudiaba electricidad industrial, hacía música y trabajaba de maestro pastelero.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Practicaba alguna religión?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Soy católico por tradición, pero nunca había practicado la vida espiritual. Es más, estaba bastante fuera de control: consumía muchas drogas, intoxicantes, llevaba una vida bastante loca y muy fuerte. Era músico y andaba todo el tiempo con el rock and roll y con los pelos parados. Esa intensidad del trabajo, del estudio y el descontrol hace tocar fondo a los jóvenes. Hay muchas decepciones y preocupaciones, te pegás muchos palos y la vida te lleva a hacerte muchas preguntas, como por ejemplo: “¿Qué estoy haciendo con mi tiempo?”. Prabhupada me dio el cien por ciento de las respuestas que estaba buscando.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y qué dijo su familia cuando se adhirió al movimiento?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ellos y mis amigos siempre aprobaron todo lo que hice, nunca se opusieron.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es su vida actual?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy casado, tengo un bebé y soy el presidente del movimiento en Argentina. Estoy encargado del proyecto de la mudanza del templo a Palermo, en Jorge Newbery y Ciudad de La Paz, porque este lugar ya nos queda muy chico. El nuevo edificio tiene dos mil metros cuadrados de superficie.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué significa ser presidente del movimiento?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es un cargo administrativo y legal. El Movimiento Internacional para la Conciencia de Krishna está registrado como una asociación civil sin fines de lucro y yo soy su presidente. Es por una cuestión normativa dentro de Argentina, porque no existe una cosa como la “personería jurídica religiosa”. La Iglesia Católica es la única reconocida como religión ‘oficial’.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuántos integrantes del movimiento hay en Argentina y en el mundo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En Argentina somos aproximadamente tres mil personas practicantes. Y en el mundo tenés, del movimiento de ISKCON -que la rama y escuela a la que pertenecemos-, alrededor de unos diez millones de adeptos. En la India, Vaisnavas, que son los de nuestra religión, hay unos quinientos millones.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál es el papel de la mujer dentro de los Hare Krishna?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es la llave principal para la próxima generación de devotos. Si no hubiera madres, no continuaríamos en el tiempo. La mujer es muy importante en la conciencia de Krishna por varios motivos: uno de ellos es la familia, que es la clave de toda sociedad. No hay ninguna ciudad en la que todos sean monjes, sino estaríamos en extinción. Los devotos tratamos de proteger a la mujer lo más que podemos a través de la castidad, enseñándole el contexto espiritual, para que ellas no se dejen explotar materialmente. Por eso se ve que visten polleras, ropas holgadas y usan el pelo recogido. Todo eso lo hacen para que las personas no las tomen meramente como objetos sexuales, porque las mujeres sufren mucho por eso. Es, creo, en varios aspectos, incluso más importante que el hombre, sobre todo por la tarea de preservar la sociedad. El modelo de la matriz familiar es esencial para seguir adelante otras generaciones de personas que practican una vida espiritual constantemente.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿La sociedad argentina los rechaza?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, para nada. El Gobierno de la Ciudad nos sponsorea todos los años. Tenemos una muy buena relación con todas las religiones, cuyos representantes están continuamente por acá. Las autoridades siempre nos invitan a presenciar y ser parte de los festejos de los feriados nacionales. En el pasado tal vez había un poco más de rechazo, porque la gente era más cerrada, no estaba predispuesta al cambio, a ver cosas nuevas. Pero hoy en día la gente se está abocando más a la espiritualidad, incluso dentro de su propia religión.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires están categorizados como “secta”. ¿Qué opina al respecto?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Nunca nos vinieron a molestar, ni a echarnos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo cree que lo ve la gente por la calle?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo me visto como el resto. Cuando recibía mi entrenamiento usaba túnicas como los monjes. Me iba todos los santos días a Cabildo y Juramento a distribuir libros. Tenía prácticamente millones de amigos en esa esquina. Incluso me encontraba con personas que estaban a punto de iniciarse, de tener su maestro espiritual. Me he quedado horas hablando con la gente en la calle. Las personas a nivel global, no están abocadas a practicar diariamente una o su religión. Son pocos los que tienen una chispita que hace que quieran saber un poco más sobre lo espiritual y desarrollar un poco la devoción. Creo que si fuéramos mayoría, no habría tantos problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nota color&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Un domingo cualquiera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un domingo de primavera, ya pasó un cuarto de hora de las 17 y desde el Centro Bhaktivedanta brotan las melodías que retumban en el resto de los edificios de la cuadra. El templo se encuentra en el área residencial de Villa Urquiza, a metros de un afrancesado &lt;em&gt;boulevard&lt;/em&gt; de calles empedradas.&lt;br /&gt;La arboleda de la zona se cuela por el ventanal del salón donde se oficia la ceremonia. El único código de vestimenta para acceder a ella es descalzarse. Por lo demás, señoras paquetas de &lt;em&gt;brushings&lt;/em&gt; y manicuras impecables, señoras no tan arregladas de&lt;em&gt; jogging&lt;/em&gt;, chicos de remeras negras y cinturones con tachas conviven con túnicas y saris multicolores mezclados con los rojos, amarillos y violetas de la decoración. Sentados bajo el marco, como si fueran un adorno más de la escenografía, se encuentra la banda de monjes, vestidos de riguroso naranja, cada uno encargado de un instrumento musical.&lt;br /&gt;Los fieles van llegando de a grupos a la sala, y todos realizan el mismo ritual: se inclinan sobre sus rodillas, besan el suelo y se incorporan mirando hacia la estatua de Swami Prabhupada. Más allá del saludo y las ropas holgadas, se puede distinguir a quienes se denominan devotos de los que vienen en su primer visita, porque se sientan directamente sobre los almohadoncitos esparcidos por el piso de madera, sin temor a acercarse a los monjes. Por el contrario, los “vírgenes” al entrar caen presos del desconcierto que invade a todo el que intenta algo nuevo por vez primera y se quedan parados al lado de la puerta. Buscan desesperadamente con la mirada hacia donde enfilar, evalúan cuánta gente en el piso van a tener que esquivar para poder situarse en algún lado por las próximas dos horas.&lt;br /&gt;Entonces va a su rescate un hombre vestido de traje, con aspecto de haber salido de un &lt;em&gt;casting&lt;/em&gt; para &lt;strong&gt;Mi hermosa lavandería&lt;/strong&gt; de Stephen Frears. “¿Cuántos son?” pregunta con espeso acento a los recién llegados, y haciendo las veces de “acomodador” los reparte por las sillas de plástico que quedan libres.&lt;br /&gt;Mahajan Das oficia el programa inicial de la celebración que va a tener lugar en el transcurso de la tarde. Pregunta quiénes están en el templo por primera vez. De las dos docenas de personas allí presentes, diez levantan las manos tímidamente, entre ellas Eugenia de Chicoff, escondida tras unos anteojos de sol y una boina roja.&lt;br /&gt;El monje invita a los concurrentes a recitar con él el &lt;em&gt;Maha-Mantra &lt;/em&gt;al ritmo de los sonidos que se desprenden espontánea pero coordinadamente de los instrumentos a cargo de la banda compuesta por los religiosos. En el primer intento, el coro improvisado repite las líneas cada uno a su tiempo. Poco a poco las voces se van amalgamando y llegan a algo cercano a una sincronía. La música va in crescendo; el volumen de los cantos también, a medida que la gente se siente más cómoda al pronunciar las palabras en sánscrito.&lt;br /&gt;“¿Vieron qué fácil? ¿Y que no les pasó nada por cantar esta oración junto a nosotros? A nadie se le cayó el pelo de repente ni tienen ganas de ponerse túnicas, ¿no?” pregunta entusiasmado Mahajan Das, victorioso ante la casi decente primera actuación de su nuevo grupo coral. Pasa a explicar elocuentemente sobre los principios de la religión a modo de “Hare Krishna para principiantes”. El discurso es didáctico, pero siempre en un tono entretenido que despertaría envidia en cualquier showman. Está acostumbrado a hablar en público: como el resto de los integrantes más importantes del movimiento, da varias entrevistas a la semana; y en su caso particular participa como panelista en el programa Creencias de la señal de cable Infinito.&lt;br /&gt;Para la segunda ronda de cantos, novatos y seguidores de larga data están igualmente sueltos. Mucho movimiento de piecito al ritmo de la música, mucho alzamiento de brazos acompañando, hombros que se relajan y sacuden a la par de las cabezas. “¡Hare Krishna!” finalizan todos en clamor unificado de voces.&lt;br /&gt;Pasado el fervor, sigue el turno de Gopal Bhatta, que preparó una charla especial para la fecha. Algunos se levantan y retiran de la sala. Los restantes escuchan atentos la conferencia. A los que les pica el hambre de la hora del té, se encuentran con la opción de ir a degustar algunas de las delicias vegetarianas del barcito del convento. “Es el único restaurante Hare Krishna oficial de la ciudad”, asegura el presidente del movimiento, mientras prueba cómo quedaron unas bolitas sobre la base de frutilla, coco y leche de soja. El local es a su vez una de las principales fuentes de ingreso para mantener el centro.&lt;br /&gt;Todos regresan al salón para la siguiente etapa de la reunión. “Nunca vieron algo como lo que está por suceder”, había prometido Mahajan Das poco antes. Las sillas ya fueron corridas, dejando el espacio a plena disposición de los fieles, que se paran mirando en dirección a un retrato de Prabhupada. Los cánticos reanudan acompañados de los cuerpos que se balancean a la par de los sonidos de la banda deambulante armada por los monjes. Una mujer de sari que bordea los sesenta años se abre paso entre la muchedumbre sosteniendo un candelero portátil que insta a los presentes a pasar su mano por la estela de humo aromático que emana el incienso ahí prendido.&lt;br /&gt;Pero el trance-Krishna colectivo dura poco. Rápidamente se organiza una columna de hombres danzantes que dividen la marea humana en dos, a riesgo de que alguno termine recostado sobre la falda de la escultura del Prabhupāda sentado, envuelto en sus guirnaldas. La música salta a ritmos cada vez más movidos que recorren una estela tan variada que el oído hasta permite reconocer un Krishna cuarteto perdido por ahí. Hombres por un lado, mujeres por el otro, en clave espiritual de baile de séptimo grado que sigue el dictamen de &lt;em&gt;las nenas con las nenas, los nenes con los nenes”&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;El Maha-Mantra se canta en estado de exaltación, se salta, se arman coreografías, se agarra a algún que otro desprevenido para sumarse al puente humano de parejitas que circulan ad infinitum, como los de los carnavales cariocas de los cumpleaños. No hay pomos de espuma, pero abundan los pétalos de flores que llueven por doquier, y que los infantes presentes no pueden resistirse a la tentación de levantar del piso.&lt;br /&gt;Afuera anochece, pero nadie parece tener intención alguna de parar la fiesta. Después de todo, estamos hablando de la gente que, afirma, siguió bailando largo rato después que los últimos adolescentes que festejaban el Día de la Primavera cayeran rendidos por el cansancio en Plaza Francia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-116497727552049118?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/116497727552049118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=116497727552049118' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/116497727552049118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/116497727552049118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/12/ltima-estacin-investigacin.html' title='Última estación... Investigación!'/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-115999688229354365</id><published>2006-10-04T18:02:00.000-03:00</published><updated>2006-11-30T21:55:20.960-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/entrevista.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con ustedes...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí está, ésta es la primera selección de entrevistas realizadas por los compañeros de la comisión que publicamos en el blog.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Eugenia De Chicoff&lt;br /&gt;“Soy el protocolo y ceremonial caminante”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Florencia Barone&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Conocida como la dama que enseña los modales y las buenas costumbres por televisión, tiene un carisma, una humildad y una presencia encantadora. En esta entrevista asegura que ha logrado el éxito y el amor de su público y sus alumnos haciendo eso que tanto disfruta: educar a todos para que puedan crecer y llegar a ser “personas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Es una persona muy reconocida en todo el medio, pero sin embargo se conoce muy poco de usted.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Lo más importante en una mujer es saber manejar el misterio. Si despilfarra todo lo que es, es una persona del montón y no llama la atención de nadie. Si es reservada y tiene un temperamento espiritual profundo, no está atada a hacer un striptease psicológico de la personalidad. Yo sólo soy una persona humilde que tiene una misión en la vida: enseñar y dar lo máximo de lo poco que sé. Eso es en síntesis Eugenia de Chicoff.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué fue lo que enseñó a lo largo de su vida?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¡Qué es lo que no he enseñado hay que preguntar! Esgrima, judo, karate, danza clásica, filosofía, idioma: se francés, alemán, inglés, hablo y escribo chino… Terminé haciendo protocolo y ceremonial porque era la profesión de mi padre.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es el protocolo y ceremonial?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es un arte, un pasaporte maravilloso para lograr grandes éxitos en la vida, porque cuanto más educada es una persona más éxito tiene ya que la educación abre puertas y evita hacer papelones. Siempre se tiene que saber como actuar, lo que se debe decir y lo que no se puede decir, lo que hay que saber callar. Eso es lo que yo enseño: a ser una persona.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuando decidió dedicarse a la profesión de su padre?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A mis 36 años él me dice “basta de Kung Fú, tienes que hacer exactamente lo que yo hago porque necesito que me reemplaces”. Y de un día para el otro hice esta materia que nunca estudié, que he mamado en la casa de mi abuela, de la institutriz, de las monjas, de mamá, de papá, de toda esa orquestación familiar que hizo todo lo que soy. Soy el protocolo y ceremonial caminante, soy así. No me puedo equivocar en nada porque lo he mamado como un niño chupa la leche de una mamadera. De la más tierna edad me incrustaron lo poco que sé.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es eso de que enseña a “ser una persona”?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabe ser una persona. Primeramente tienen que comprender que no hay gente superior ni inferior en el planeta tierra. Desde la reina de Inglaterra hasta el último linyera, no hay ninguna diferencia entre uno y otro. ¿Sabe por qué? Porque para Dios no hay ninguna diferencia ¿Quién hace la diferencia? el hombre. Pero la persona que es educada e instruida puede ser reina o rey y eso depende únicamente de uno mismo. Aprender y aprender, leer y leer. Uno es el resultado de sus lecturas, de sus viajes, de sus meditaciones, de su silencio. Todo eso forma la personalidad de un individuo, de una persona.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es lo que más la nutrió a lo largo de su vida?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Conocer al otro como a mí misma. Fueron los viajes los que me lo permitieron porque ¿cómo puede un hombre conocer al otro si no ha traspasado las fronteras? Para saber quien soy hay que ir a la raíz de este pueblo, por eso conocí a los Tobas, a todos lo indios porque papá quería que yo tome contacto con lo nuestro. A los 23 años me obligo a viajar a la usanza de mis abuelos -ellos lo hicieron en troika por Rusia- durante dos años por toda la Argentina. Pueblito por pueblito, para conocer mi terruño, siguiendo la costumbre de mis antepasados: no con un profesor sino en un coche. Yo nací en este país pero fui educada en Europa. A los 21 me vine para aquí definitivamente pero siempre estuve viajando. Soy una porteña aclimatada a vuestras costumbres. Tomo mate, tengo un estómago criollo: mis comidas favoritas son las del lugar en el que he nacido.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo cual?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las empanadas. De carne, de pollo y de choclo ¡No de lata, eh! Porque le voy a decir una cosa: nunca haga empanadas de choclo de lata si quiere llegar a 100 años, como es el proyecto de Eugenia…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Igual falta mucho para eso.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(risas) Falta, pero el tiempo pasa. Yo por lo menos quiero llegar a los 100 años. Si puedo traspasar ese muro, voy a estar más feliz porque todavía tengo mucho para enseñar. Por eso, nunca use conservas si quiere llegar a esa edad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Entre todas las cosas que hizo también trabajo en televisión ¿Qué rescata de esa experiencia?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Me ayudó a ser popular. Trabajé con muchas personas pero principalmente le agradezco a Antonio Gasalla, que es un genio; a Julián Weich, un amoroso, y a Chiche Gelblum, que es uno de los mejores periodistas que tenemos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Le parece?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para mí, los mejores periodistas son Nelson Castro y Mariano Grondona, porque son dos seres infinitamente cultos y preparados. Pero a nivel personal, el que penetra en el corazón de cualquier persona es Chiche, porque tiene un lenguaje popular que la juventud admira. Puntualmente lo recuerdo a él, a Gasalla y a Julián. Les debo mi eterno agradecimiento porque ellos me ayudaron a ser populares. Camino por la calle y la gente me llena de besos. Me abrazan, me aman, me aman. Ellos me dieron el amor de un pueblo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es su relación con sus alumnos y con su público?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Muy buena. Amo a mis alumnos y ellos también; me gusta que me quieran. Yo busco entrar en el corazón de todos porque de esa manera no hay diferencias sociales: ellas nacen de la falta de educación. A medida que una persona es educada, usted tiene las puertas abiertas para todo y quiero que todos mis congéneres también las tengan. Yo quiero estar en el corazón del público. Esa fue mi meta, mi ideal y lo he logrado.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿De qué forma logró cumplir con sus metas e ideales?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para triunfar hay que seguir el movimiento del agua, nunca ir en contra. Ella siempre nos lleva a buen puerto. Las cosas se transforman por sí mismas si usted tiene una estructura severa con sus enseñanzas. Tener un ideal. Fe. Plantearse metas y cumplirlas. La vida es una escalera que tiene muchos peldaños. La cima es el éxito y no cae del cielo, pero tampoco le esta negado a ninguno: es el trabajo rudo y exigente de uno mismo a través de todos los días de la vida. Así se llega al final de la carrera habiendo logrado todos los ideales. Eso yo lo enseño porque lo he logrado, y si yo pude, usted también puede, no soy un extraterrestre. Pero todavía hay muchas necesidades, muchas cosas por hacer y por enseñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Espejo roto&lt;/em&gt; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por Analía González Bravo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Su mente es terreno de combate, ella pelea contra sí misma. A veces gana, a veces pierde. Laura Nocera tiene 23 años y, como si hubiese roto un espejo, hace siete que lleva en su cuerpo un trastorno de la conducta alimentaria: Binge Eating Disorder (BED), que en castellano significa desorden compulsivo de la alimentación, un primo cercano de la bulimia y la anorexia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;¿Cuándo comenzaste a sufrir esta enfermedad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Aunque parezca mentira, el detonante fue una pelea con un amigo que me puso muy triste. Tenía 16 años y luego de la discusión con este chico empecé a restringirme. No comía, a mi mamá le decía que lo hacía en el colegio y a mis amigas que comía en casa. Desayunaba un paquete de galletitas dulces y así creía que evitaba desmayarme en la escuela. Pasaba todo el día sin probar bocado, mascando chicle. Cenaba con mi familia. Me veía gorda y me prohibía comer.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Eras anoréxica?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, porque había momentos en los que no me aguantaba y me comía todo. Tenía atracones y luego trataba de equilibrar el desliz comiendo menos. Eso es el BED, periodos en los que te matás con la dieta y otros donde comés hasta reventar. Hubo una época en que llegué a pesar 45 kilos y otra en la que engordé hasta 63. Mi peso ideal es de 52. Estos vaivenes son constantes, ya ni me acuerdo cuántas veces subí y bajé.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es un atracón?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sucede en secreto. Cuando estás sola, sin que nadie te vea. Comés en poco tiempo una cantidad enorme de comida. Una docena de facturas en diez minutos. Veinte barritas de cereal en quince. Una torta en veinte. Así como te lo digo. Me da un poco de vergüenza contarlo pero pasaba así. Parecía una loca, abría todas las alacenas de mi casa buscando algo para comer. Muchas veces terminaba comiendo azúcar a cucharadas. En los atracones prefería las cosas dulces, pero si no había agarraba lo primero que se me cruzaba.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Después vomitabas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, eso es lo hace una chica con bulimia. Yo nunca me purgué, ni vómitos ni laxantes. Por eso engordaba. Después del atracón me sentía muy mal, me deprimía, me tiraba en la cama y no paraba de llorar. Al día siguiente trataba de volver a la dieta. Si no lo lograba, volvía a tener atracones y ahí me desbocaba. No paraba de comer, ni de engordar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué te dabas un atracón?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Siempre encontraba una razón. Se pinchaba una salida con mis amigas y comía. Me sacaba una nota que consideraba baja en la facultad, un nueve por ejemplo, y comía. Si me veía flaca, también me daba un atracón porque igualmente me sentía infeliz conmigo. El atracón era un castigo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y por qué te “castigabas”?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estaba totalmente disconforme conmigo misma. Había momentos en los que me odiaba. Me veía horrible, deformada, fea, pero en el fondo esas sensaciones no eran con mi cuerpo solamente, sino con mi personalidad. De otra forma no se explica, porque cuando llegaba a estar flaquísima igualmente encontraba motivos para castigarme.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hablás en pasado ¿esto ya no te sucede más?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace casi dos años que no tengo un atracón. Estoy más relajada con la comida, no tengo miedo a engordar y aprendí a manejar las cosas que me pasan como una persona normal: poniéndome de mal humor, llorando y gritando, pero no descargando la bronca comiendo desaforadamente.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuándo dijiste “basta”?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, siempre fui bastante consciente de lo que me pasaba. Sabía que tenía un problema con la comida. Pero me di cuenta de que no podía seguir viviendo de esta manera en mi primer año de facultad. En un mes engordé casi diez kilos y me costaba horrores ir a las clases y estudiar. Le dije a mi mamá que quería ir a la clínica de Cormillot, pero no para adelgazar sino para entrar en un programa de trastornos alimenticios. Por suerte ahí tenían este tipo de tratamiento. Hace cuatro años que voy, tengo consultas con una médica, una nutricionista y una psicóloga.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Estás curada?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Creo que este tipo de enfermedad la llevás toda la vida. Está siempre ahí, latente. Es como los alcohólicos, que tienen que tener cuidado constantemente de no pisar el palito. Con esto es igual. Tengo que estar atenta a no ponerme muy restrictiva con la comida. Todavía no tengo el alta en la clínica, pero las consultas son más espaciadas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo reaccionabas al ver chicas flacas en los medios?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba en la peor etapa veía a las modelos y quería estar así de delgada. Pero con este tipo de enfermedades, aunque una esté más flaca que la modelo no te das cuenta, porque cuando te mirás al espejo te ves deformada y más gorda. El problema para mí está en cómo se mira y no en lo que se mira.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿El mensaje que trasmiten provocó que te enfermaras?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Vamos por partes. Yo tengo el tipo de personalidad proclive a esta clase de enfermedades: soy perfeccionista, estricta, estructurada. Me ataqué con el cuerpo, pero podría haber desarrollado una adicción a las drogas, por ejemplo. Las circunstancias hicieron que eligiera castigarme con la comida. Lo que ves en la tele te afecta pero no creo que te enferme. Que en la pantalla pongan modelos hiper flacas no te lleva a tener un trastorno de la alimentación. No es la causa principal, es sólo un factor que colabora. Por Julieta Prandi no te volvés anoréxica. Eso para mí lo dice la gente que no entiende nada del tema, esos que creen que son enfermedades de chicas superficiales y tontas. Pero, al contrario, los trastornos de la alimentación se dan en “las chicas abanderadas”. El mensaje de los medios influye, pero no te enferma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Abuelas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por Pablo Lalín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rosa T. de Roisinblit es vicepresidenta de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo. Ingresó a la organización en 1977 por motivo de la desaparición de su hija embarazada de ocho meses. En el 2000, luego de largos años de búsqueda, pudo encontrar a su nieto.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo nació Abuelas de Plaza de Mayo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando un grupo de madres – hoy abuelas – se dan cuenta que además de sus hijos, estaban perdiendo también a sus nietos. Porque lo que menos se imaginaban era que a las criaturas nacidas en cautiverio no se las iban a entregar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿A partir de ese momento comienza la búsqueda en grupo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sí. Cada una de las abuelas nos fuimos encontrando en los hospicios, en los orfanatos, en las casas cunas, en los juzgados de menores y fuimos conociéndonos unas a otras. Llegó un momento que, por aquello de que “la unión hace la fuerza”, decidimos presentarnos ante la justicia.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuándo fue esa presentación?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Fue el 22 de octubre de 1977. Eran doce mujeres que se presentaron ante la justicia con un solo documento firmado por ellas. Por eso nosotras, nuestra institución, toma como punto fundacional esa fecha.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se unió a Abuelas de Plaza de Mayo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando se llevaron a mi hija que estaba embarazada de 8 meses yo estaba tan sola, tan confundida. Lo único que quería era encontrar a mi hija que iba a tener familia… y no pasó nada. Finalmente empecé a averiguar. Si me hubiese quedado en casa a llorar estaría muerta. Me fortaleció el hecho de salir directamente a la lucha. Estando en dictadura yo me presenté ante la justicia reclamando por la privación ilegal de la libertad de mi hija.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿No temió por su seguridad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No me di cuenta del riesgo que corría, porque al luchar de esa manera tranquilamente podría haber desaparecido. En lo único que pensé era en encontrar a mi hija antes que se produjera el parto. Pero no la encontré y el parto se produjo en la ESMA.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo lo supo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me enteré en 1981 por intermedio de unas mujeres liberadas de la ESMA que estaban viviendo en Suiza. Viajé inmediatamente, me entrevisté con ellas y me dieron muchos detalles. Sabían que el bebé era un varón, que mi hija le había puesto el nombre Rodolfo, en fin, una serie de cosas que me dieron esperanzas. Pensé: “Si yo puedo demostrar que mi nieto nació en la ESMA, no pueden decirme que no saben dónde está mi hija”.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Entonces comenzó a buscar también a su nieto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como mi hija no aparecía y el nieto sí estaba ahí, podía ir a buscarlo. A partir de ese momento yo buscaba a mi nieto, sin dejar de reclamar por mi hija hasta el día de hoy.&lt;br /&gt;Aún después de 6 años de haber encontrado a mi nieto yo reclamo al Estado argentino por mi hija. Debe responderme quién se la llevó, por qué lo hicieron, quién la juzgó y condenó y dónde está. Sobre todo ahora, hago hincapié en ello porque desde que se declararon inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida todo aquel que robó, violó, torturó, asesinó tiene que responder por sus delitos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿La nulidad de los indultos también ayudó?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Seguramente. Eso va a completar el inicio de una querella porque podrán ser juzgados también aquellos que dieron las órdenes, la cúpula de la dictadura es la que debe responder.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué sucedió con su nieto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace seis años que lo encontré y para mí no fue fácil buscarlo. Fue en el 2000 y por una denuncia telefónica anónima que se hizo acá, por la que dieron todos los datos que indicaban que tenía que ser mi caso. La lucha ha sido terrible: primero él estuvo muy contento, pero cuando la justicia citó a los apropiadores, los indagó, procesó y condenó por los delitos de sustitución de identidad y el robo de un niño; todo cambió. Como él se siente en deuda con esa gente que lo crió, se enojó conmigo porque le rompí todas sus estructuras. Empezó a rechazarme, condenarme, repudiarme. Y yo lo comprendía, si el no conoció otra mamá. Porque apenas nació se lo llevaron. Se siente obligado con ella. Seguramente le pasa la factura. Lo que seguramente no le dice es que si mamá y papá verdaderos vivieran lo hubieran criado y cuidado con mucho más amor. Porque no hay ningún amor que esté basado en la mentira y en el ocultamiento.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo está hoy la relación con su nieto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como hace tanto tiempo que estoy acá, la experiencia de 69 localizaciones anteriores me enseñó a esperar, a tolerar. Y hoy puedo decir que después de 6 años la relación con mi nieto es buena. Pero no fue fácil para ninguno de los dos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál es el balance que hace después de 29 años de lucha?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estamos muy conformes porque hemos abierto caminos en lo psicológico, genético, jurídico; no solamente para nuestro caso, sino para las generaciones venideras. No sólo argentinas, también para todo el cono sur que sufrió dictaduras sangrientas.&lt;br /&gt;Somos de los pocos organismos que obtenemos logros, porque algunos de nuestros nietos aparecieron con vida. En cambio, aquellos que buscan a los papás es muy difícil que puedan encontrar a alguno con vida después de tantos años. Cada vez que encontramos un nieto nos damos cuenta que nuestra lucha no ha sido en vano, al igual que cuando la sociedad nacional e internacional reconoce, acepta y comprende que nuestro pedido es muy lógico y cercano a nuestro corazón. Los pocos que llevamos la voz al exterior fuimos apoyados, tuvimos la solidaridad del mundo entero, de Amnistía Internacional que nos ayudó muchísimo como tantos otros. Tenemos la satisfacción de obtener logros gracias a nuestra lucha.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por cuánto tiempo cree que se extenderá la labor de las Abuelas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Siempre vamos a mantener la lucha porque faltan muchos nietos por encontrar. Somos ya mujeres muy mayores. Sabemos que nadie vive eternamente. Nosotras no vamos a llegar a encontrar a todos los nietos que faltan, pero tenemos un grupo jóven que seguramente va a seguir trabajando hasta localizarlos a todos. Y como ya he dicho al principio, no solamente tenemos que ir a buscarlos, ellos ya vienen a buscar aquí su identidad. Además, el Banco Nacional de Datos Genéticos va a subsistir hasta el año 2050 si es necesario. Calculamos que para esa época nuestros nietos van a tener alrededor de 70 años, si un anciano tiene dudas sobre su identidad, va a poder recurrir al Banco de Datos Genéticos y, con un pinchacito en el dedo, se va a sacar una gota de sangre que a su vez se entrecruzará con la ya depositada y procesada para poder saber si es o no hijo de desaparecidos y a qué familia pertenece. Por lo que creo esto va a seguir por mucho tiempo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Yo seguía pintando…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Carolina Sejas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Juan Bauk tiene 56 años y es muralista. Autodidacta, comenzó a dibujar a los 14 años y a los 17 realizó sus primeros murales pagos. Actualmente dirige el Movimiento Regional de Muralistas de Argentina. ¿Pintar para subsistir o subsistir para pintar?. Un artista que nunca buscó serlo habló de los procesos creativos, del arte social y de cómo, luego de sus múltiples actividades, llegó a ser un referente del muralismo a nivel nacional.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Siempre se interesó por el arte mural?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Desde chiquito. Empecé a leer y escribir a los 4 años .Como en la escuela me aburría, las maestras, que veían que me la pasaba dibujando me decían: “Juan, andá a dibujar”. Y yo lo hacía: el cruce de Los Andes con San Martín, el caballo, las montañas, los doscientos soldados…Aunque en mi casa tenían decidido que fuera ingeniero porque mi viejo tenía una fábrica de construcciones metálicas, yo vivía dibujando. A los 14 años ya tenía un trazo adulto, maduro y tallaba, en piedra, madera, tiza, plástico, lo que fuera.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A esa edad empezó a ganar dinero ¿con qué actividad?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Fui ilustrador de bibliografía pedagógica. Las maestras me empezaron a encargar láminas, hacía fortuna con eso. A los 17 años hice mis primeros murales pagos en yeso, los segundos, en una discoteca bailable, unos collages. Después de eso dejé el mural porque me dediqué a la metalurgia. En los años ´70 surge el arte en metal y yo conocía todos los secretos porque me crié con eso. Entonces empecé a soldar en un taller, ganaba mucho dinero pero seguía dibujando a título personal.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Que pasó con la idea de estudiar ingeniería?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Empecé ingeniería, hasta que un día volví llorando sabiendo la decepción que le iba a dar a mi viejo, pero no me bancaba más. Después, empecé a estudiar psicología que sí me gustaba. Estuve en Filosofía y Letras desde el ‘69 al ‘74 y tuve que dejar porque llegó la Triple A, me amenazaron, no tenía clases nunca y además la cana nos cagaba a palos. En la época de Héctor Cámpora la facultad vivió una revolución. Teníamos acceso a toda la información, estudiábamos marxismo, se debatía. Más tarde comprendí los errores teóricos que había. Mi generación no produjo el cambio pero lo peor fue aceptar desaparición del pensamiento, de la utopía.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿No pensó en hacer algo desde el arte, desde lo suyo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No, en ese momento no, no tenía asumido que era un artista.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuando se asumió como artista?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Fue bastante tiempo después de que me reconozcan. Yo seguía trabajando y pintando. A los 27 ya tenía mi casa pero cambió la política del país y me encontré endeudado construyendo una fábrica. Para no volverme loco me refugié en el arte, pero de otro modo. Era fanático de la figura humana, empecé a aplicar composición, a estudiar para comprender lo humano a través de las formas. No tenía la pretensión de hacer arte. Era artista pero no lo sabía, de hecho creaba todo el tiempo, componía, pero a veces lo veía como un trabajo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Esas reflexiones lo fueron convenciendo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En ese proceso y convencido de que me iba a morir, produje más de 400 dibujos en seis meses. Un amigo me recomendó exponer. “¿Yo exponer?”, pensaba. Siempre había ganado dinero con lo que hacía. En las cosas que veía como trabajo el punto de vista estaba emplazado en lo técnico, en lograr el objetivo. Cuando uno se expresa como necesidad, con libertad, el proceso interno es otro. No te importa si lo vas exponer, si lo vas a vender, si vas a ganar dinero o ser famoso. Crecí a pasos agigantados, me invitaban a exponer en Santa Cruz y otras provincias. Ahí me empecé a ver como artista. Me colgaron al lado de Aldo Severi, y así entré por la puerta grande. Igual yo sentía pudor, no lo podía creer.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Esos procesos tienen que ver con su concepción del arte?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Arte es cuando uno se expresa, cuando busca decir algo a sí mismo o a otros. Es un proceso de comunicación, arte es comunicación. Sino sería una masturbación narcisista. Una expresión catártica tampoco considero que sea arte. El arte no puede ser explicado, al igual que el amor o Dios. Unos creerán y otros no, son caminos internos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Es importante el reconocimiento de los otros artistas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Es lindo pero no es lo más importante. Un verdadero artista trabaja porque no puede hacer otra cosa, no sabe que es artista. Es un modo de ver las cosas, una sensibilidad que deviene de una particular cosmovisión. La imagen es sólo la cristalización de una percepción interna del mundo. Así que cuando un colega te reconoce, para personas como yo, que no buscamos ser artistas, es algo muy agradable pero avergüenza mucho. Cuando me critican no me importa porque no soy heredero de ellos y ninguno fue mi maestro, siempre fui autodidacta, no le debo nada a nadie.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿El muralismo tiene siempre como temática lo social?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Siempre ha sido social porque el muralismo está en el espacio público. Sino sería una invasión. Uno no se cuelga con su neurosis y sale a hacer catarsis por la calle, teniendo la gente que bancarse eso. El arte público exige un compromiso social, una consideración hacía ese otro anónimo, que paga ese espacio y tiene derechos. Si el arte público se vive como una invasión no sobrevive, lo pintan, lo tapan, lo rompen. El muralismo antiguo parecía cumplir una función testimonial, de usos y costumbres, destinado a trasmitir algo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Como surgió el movimiento?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En el ´97 nos juntamos un grupo de muralistas pero la geografía muchas veces conspira contra la organización, sobre todo si no te ponés de acuerdo en planes de acción concretos. Así que quedamos en contacto pero a medias. En el 2000 empecé a viajar a Madrid y París. Me fuí relacionando, conectando. Antes me invitaban a encuentros y congresos pero no iba. Yo soy medio “ostra”, siempre estoy trabajado y necesito aislamiento. Ahí tuve un cambio de actitud. En un encuentro en Jujuy, al que fuí como invitado a dar una conferencia, me designaron junto con el presidente del Movimiento Nacional de Muralistas, Ítalo Grassi, como otro de los referentes del país, por mi trabajo, mi participación. De vuelta en Buenos Aires me llegó una carta en la que me delegaban la organización de las Jornadas Mundiales de Arte Público y Muralismo. Yo estaba contento, esas cosas las tomo en términos humanos. Me manejo como con un centro, adentro mío que me dice: “Anda por aquí, por allá,…ahora”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuando la lucha se apellida Dignidad&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por María Bernarda Tinetti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Desde el 2000, Marcial Barreiro integra el MTD Anibal Verón de La Cañada, movimiento de desocupados que forma parte del Frente Popular Darío Santillán. Tiene 48 años y se define como “trabajador desocupado, militante ocupado”. Nunca había participado activamente en agrupaciones porque no veía las estructuras partidarias -ni de izquierda ni de derecha- como un lugar político de transformación y contención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;A 10 años del primer piquete, ¿qué quedó de aquellas puebladas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Desde los movimientos gestadores, como los de Cutral Có y General Mosconi donde la falta de laburo y el hambre empujaron a los desocupados a que cortaran las calles, hasta las organizaciones piqueteras de hoy cambiaron muchas cosas. En este andar los distintos gobiernos asesinaron a muchos compañeros. Teresa Rodríguez, Aníbal Verón, Javier Barrionuevo fueron algunas de las victimas de la represión del sistema. No podemos olvidar los muertos del 19 y 20 de diciembre y la masacre del Puente Pueyrredón. Pero también quedaron las experiencias dignas de esas luchas y sobre todo la idea de que somos sujetos de la historia y por eso podemos modificarla.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué balance hace del rol de los piqueteros durante esta década desde el Frente Popular Darío Santillán?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de estos años hubo al mismo tiempo involución y evolución en las formas de construcción de las organizaciones piqueteras. Que se hayan dado al mismo tiempo ambos procesos tiene que ver con el análisis que cada agrupación hizo en cada momento de la situación político/social. En los 90, los desocupados tuvimos un lugar de denuncia contra el neoliberalismo muy trascendente. Ahora hay sectores que forman parte del Gobierno directa o indirectamente como el caso de Luis D`Elia con quien -en tiempos de Menem- nos movilizábamos de forma conjunta. Desde el MTD Aníbal Verón no compartimos la postura del ahora Secretario de Hábitat de la Nación, porque no creemos en el proyecto del presidente Néstor Kirchner. Por otra parte, los no oficialistas -al menos en lo que respecta al Frente que integro- hemos aprendido mucho, fuimos creciendo políticamente y renovando el compromiso con las banderas del cambio social, por trabajo digno, contra el hambre, la injusticia y la impunidad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué relación tienen ustedes con el Gobierno?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Muchas veces hemos intentado dialogar, pero parece que no todos los piqueteros somos bien recibidos en la Casa Rosada. Creemos que la represión del sistema continúa más allá de los gobiernos. Sigue faltando trabajo y el hambre no termino. Kirchner tiene un discurso pseudo progresista, sin embargo la política es la misma. El neoliberalismo no se fue y por eso nosotros seguimos luchando. Todos nuestros logros existen sólo porque no abandonamos la batalla. Seguimos reclamando al Estado que los autores intelectuales de los asesinatos de Maximiliano (Kostequi) y Dario (Santillan) sean juzgados y sin embargo, este gobierno que habla de los derechos humanos mira para otro lado. Hablando claro, actúa como garante de la impunidad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuáles son las principales dificultades con las que se encontraron ustedes como organización?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nosotros buscamos la unidad y la participación de todos los sectores y hoy consideramos a esta política como una de las pocas certezas en las que hay que trabajar para el cambio social. Sin embargo, hemos visto con mucho dolor cómo se fue desmembrando el campo popular, incluso al interior de nuestra organización y esto es porque la transformación del sistema no pasa sólo por la economía. Lamentablemente, la sociedad ha sido coptada por la cultura neoliberal del individualismo y ésta es la traba más importante con la que nos encontramos en la construcción política y por eso hay que combatirla. La relación de fuerzas es adversa y este sistema es perverso. Por más que queramos escaparnos de él no podemos evitar contagiarnos de sus males porque vivimos dentro de él.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué cosas aprendieron?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Siempre estamos aprendiendo y una de las herramientas más importantes que desarrollamos es la educación popular como práctica de aprendizaje colectivo. Armamos talleres y cursos de formación tanto políticos como artísticos y laborales. Somos más concientes de que hay que seguir buscando el fortalecimiento de la democracia de base, sin jefes ni líderes, y profundizando el método de la asamblea como lugar donde consensuar entre todos y todas las ideas y la acción. Entendimos que la experiencia del trabajo autónomo es fundamental para la liberación del hombre.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuáles son los principales problemas del campo popular en nuestro país?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Uno de las cuestiones más graves es la atomización. Argentina es una de las naciones de América latina donde más fracturadas están las organizaciones sociales. Algunas fueron coptadas, otras no tuvieron la capacidad de abrir la mirada y cayeron en dogmatismos rupturistas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué quedó del piquete y la cacerola?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La protesta fue espontánea pero sin conciencia de organización. Por eso el argentinazo no se sostuvo. La gente cuando le tocaron el bolsillo salió a la calle, después se olvidaron de cantito “ la lucha es una sola”. Cuando pintó el dinero se apagó el fuego. Por eso antes te decía que el problema mas grave es que ganó la cultura individualista, pero la historia siempre nos otra oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Con qué sueña?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Con la revolución.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Raúl, el encargado&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por María Soledad Zabala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Raúl Oscar Prieto tiene 48 años. De chico fue víctima de la violencia familiar, huyó de su casa y vivió en la calle durante varios años. Se convirtió en adicto a las drogas y al alcohol. Actualmente es encargado de un edificio ubicado en la calle Ayacucho 949, en Barrio Norte. Hace quince años que desempeña esa función y seis que los propietarios e inquilinos del inmueble lo quieren desalojar. Vive con sus dos hijos: Nicolás, de 7; y Florencia, de 15. También con Guillermo, de 18, hijo de la pareja anterior de su ex esposa. Ella lo engañó con su padre y, al poco tiempo, abandonó a toda la familia sin dar jamás algún tipo de señal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué se fue de su casa?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá falleció cuando yo tenía cuatro años. Por ese motivo, vivía con mi viejo. Él era un tipo muy laburador, pero resentido con la vida cuando quedó solo. Prácticamente no me hablaba. Recuerdo que cuando trabajaba en su taller mecánico no me dejaba tocar nada. Si por casualidad me pescaba chusmeando sus herramientas, me pegaba sin decir ni una palabra. Éramos varios hermanos que, luego de la muerte de mamá, fuimos repartidos entre aquellos familiares que aceptaron hacerse cargo de alguno de nosotros. Cuando llegó mi turno ya se habían acabado los tíos, tías, primos y primas, y no me quedó otra opción que mi viejo. Era tranquilo, pero cuando algo lo alteraba, enloquecía y se ponía muy violento. Me golpeaba con lo primero que tenía a mano. No lo pude soportar y me escapé.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Dónde se fue a vivir?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Cuando no tenés a nadie te quedás en la calle. Conocía a unos pibes que vivían en Pompeya y los fui a buscar. De entrada me explicaron las condiciones para admitirme en el grupo y de a poco me enseñaron a sobrevivir. Un día normal empezaba con el sol de las doce del mediodía pegando de lleno en la frente. Mi percepción, perturbada todavía por la resaca de la noche anterior, no era óptima al inicio de la jornada. Me despertaba y estaba en cualquier lado. Una vez, me encontré en la orilla del Río de La Plata. Nunca supe cómo llegué hasta ese lugar. Estaba borracho y había consumido cocaína y marihuana. Recuerdo que andaba por Constitución, había ido a tomar algo con una muchacha de por ahí. A la mañana siguiente, cuando reaccioné, me di cuenta que la muy perra me había robado la billetera y los zapatos. Lo primero que hacía en el día era ir a pedir monedas al subte. Cada uno de nosotros tenía asignado un personaje distinto. Yo era “el Rengo” y mi compañero de línea “el Ciego”. Otros vendían “porquerías”. Lo que se juntaba se entregaba a uno de los jefes de la zona, quien se ocupaba de administrar ese fondo común. Nadie podía gastar ni un solo centavo, todo lo decidía la mayoría. Eran códigos internos: se podía cagar al resto, no a uno de los nuestros. Con lo recaudado se compraba alimento y bebida para todos. Nos reuníamos en un terreno, a tomar y comer lo que se conseguía. Comíamos todos o ninguno.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Dejó el consumo de drogas y alcohol?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Desde que me casé con Laura, la madre de mis hijos, dejé de drogarme todo el día, como acostumbraba. Aunque no abandoné esas adicciones por completo, quise ser un buen padre y formar una familia. Por eso empecé a controlarme y casi no consumía. Mi mujer me ayudó a salir adelante. Siempre iba a visitar a mi padre que estaba enfermo, e incluso logró que nos reconciliáramos después de mucho tiempo sin vernos. A su vez, me reencontré con mis hermanos y conseguí este trabajo gracias a un conocido suyo. Todo iba muy bien hasta que descubrí que, en realidad, ella me engañaba con mi viejo, y ahí entendí su increíble amabilidad y su vocación se servicio. Eso me destruyó. Mi vida giró 180º nuevamente. Creí que no volvería a caer jamás, pero comprobé que el gran cambio que había generado en mi vida fue un viaje de ida, con pasaje de vuelta de regalo. Ella ni siquiera me lo negó. Al otro día juntó sus cosas y se fue de casa. Nos dejó solos a todos. A partir de ese momento, cumplí toda clase de rol. A Guille y a Flor los cambié a una escuela privada para que se eduquen bien, estén más vigilados, y así no terminen como yo. Nico aún era chiquito, así que lo cuidaba mi hermana Beti. Al tiempo, retomé el contacto con mis compañeros de la calle, muchos de los cuales ya no estaban. Otros permanecían en iguales condiciones y con hijos a cuestas. Traté de darles una mano. Cada tanto, traía algún pibe a casa y lo hospedaba por unos días o tal vez meses, hasta que le encontraba un lugar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo reaccionan tus hijos cada vez que tres a alguien a casa?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La mayoría de las veces, mal. Siempre surgen conflictos. Ellos no comprenden lo que hago porque nunca pasaron hambre ni durmieron en la calle durante una noche de invierno. Al principio lo aceptaron ya que pensaban que era algo casual. Cuando se transformó en algo cotidiano, comenzaron los reproches. Me decían: “Nosotros somos tus hijos, no cualquiera que anda por la calle”. Yo los trataba a todos por igual, y ellos no lo podían tolerar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué razones quienes viven en el edificio exigen su despido?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por las mismas que me juzgan mis hijos. Para ellos está “mal visto”. No concuerda con el barrio y su gente. No sé por qué se quejan, si ni se cruzan con los pibes. Ellos entran y van directo a mi casa, ubicada en la planta baja. La última discusión se produjo hace dos meses cuando el señor del 5º me agarró justo cuando yo le estaba pegando a Daniel, un joven de 22 años que hacía tres meses que vivía con nosotros. Esa noche el pendejo se había hecho “el vivo” con mi nena. ¡Casi lo reviento!. Yo estaba un poco tomado, lo agarré del cuello, lo llevé a la rastra hasta la vereda y le di una paliza que no se la va a olvidar más. El problema es que me denunciaron ante el consorcio y se alzaron todos contra mí.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Si el consorcio y la mayoría de las personas que viven allí no lo quieren como encargado desde hace tiempo. ¿Por qué no lo echaron aún?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No me echan porque hace más de una década que trabajo acá, y si me despiden me van a tener que pagar mucha guita para indemnizarme. No tienen con qué. Por eso me presionan constantemente para que presente la renuncia. Es más, el mes pasado me disminuyeron el sueldo en $400. Pero no lo van a lograr; al contrario, me dan más fuerza para seguir ayudando a los chicos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es lo que más sufre de todo esto?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Vivo con dolor y angustia. Siento que actúan con un solo objetivo: discriminar a todo aquel que está por fuera de estos lujosos departamentos. Lo vivo como si me sucediera en carne propia. Mi cuerpo está acá, pero mi alma allá lejos, por Pompeya. No soy feliz al ver a mis hijos despreciar a una persona. Lo que más sufro es la ausencia de Guillermo, el mayor. Se fue de casa hace un mes y todavía no apareció. Dice que lo tengo encerrado y no lo dejo vivir. Que de esa forma no va a crecer nunca. Yo sólo quiero cuidarlo, y que esté bien. Por eso, le pido que se quede siempre en casa y no deambule por cualquier lado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ni una vuelta atrás&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por Matías Fridman&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Era una ama de casa totalmente despolitizada hasta que en el año 1977, durante el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, secuestraron a su hijo. A raíz de esto se unió a otras madres que también buscaban a sus familiares. Cuando se organizaron las Madres de Plaza de Mayo empezaron a utilizar el apellido de casada, no porque sean dependientes del marido, sino para tener presente a su hijo desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo nacieron las Madres de Plaza de Mayo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una vez que a cada una de nosotras nos sacaron a nuestros hijos de casa, y sin saber mucho de política, recurríamos a los lugares donde, supuestamente, nos podrían brindar ayuda: la justicia, la iglesia, la policía, los hospitales y tantos otros más. Pero de ellos sólo obteníamos mentiras. La cuestión fue que cada vez que íbamos a averiguar veíamos que estos no eran casos aislados, sino que era una práctica sistemática y que cada vez eran más los desaparecidos. De boca en boca nos fuimos conociendo, estuvimos un sábado en la Plaza de Mayo pero ésta estaba vacía, hasta que en 1977, en la Basílica de Luján, se propuso que nos pusiéramos un pañal con el nombre de nuestros hijos y con la fecha de su desaparición en la cabeza para identificarnos y para que los demás fueran conociendo porque no íbamos a parar hasta volver a ver a los chicos con vida. Más adelante dijimos que esa leyenda era injusta porque consideramos a todos los desaparecidos como nuestros hijos, entonces la cambiamos por: “Aparición con vida de los desaparecidos”. De esta manera, hicimos lo más difícil para una madre que es socializar la maternidad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Recibieron algún tipo de ayuda en su búsqueda?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Jamás. Ni de parte de los organismos internacionales, ni del pueblo ni de la prensa, que fueron quienes golpearon las puertas de los cuarteles. Somos la única organización que no aceptamos dinero. No vamos a permitir que compren la vida de nuestros hijos ni nuestro silencio. Tampoco dejaremos de luchar porque ellos están desaparecidos y no muertos, y lo único que prescribe es la muerte. Lo que hicieron los milicos son crímenes de lesa humanidad y queremos que cumplan su condena en cárceles comunes. Basta de privilegios de prisión domiciliaria por ser de 70 años o más. Existe cualquier cantidad de hombres mayores como ellos que no están presos en sus domicilios sino en penitenciarías del Estado. La diferencia entre ambos es sólo por cuestión de poder.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué relación tuvieron las Madres con los gobiernos democráticos?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Los gobiernos democráticos siguieron adelante con el programa y el plan que se estableció durante la dictadura. Alfonsín hizo un juicio mentiroso y reconoció la deuda externa que Domingo Cavallo había estatizado en la época del Proceso mientras era presidente del Banco Central, es decir de un gobierno no constitucional. Carlos Menem los indultó, hizo el pacto de Olivos con el ex presidente radical y convocó a Cavallo como ministro de Economía, que también fue de Fernando De la Rúa, cuando hipotéticamente son los partidos contrarios. Todos fueron cómplices de lo que pasó.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y la actual gestión de Néstor Kirchner?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La política de Kirchner es distinta a las anteriores. Hubieron y hay muchos avances en materia de derechos humanos, se mejoró la situación económica, de empleo, bajó la pobreza, pero igual esto no es suficiente. Es un principio. Seguimos exigiendo el reparto de la riqueza de forma equitativa. Reconozco que somos más allegadas a este gobierno, pero las Madres no pertenecen ni pertenecerán a ningún partido político ni tampoco pretendemos un puesto, sólo nos manifestamos con lo que estamos de acuerdo, pero en lo que no, también lo decimos. Hacemos política pero no partidaria, representamos a 30 mil desaparecidos. Lo nuestro no es sólo protesta como dicen algunos, sino protesta con propuesta, caso contrario no sirve.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Siguen teniendo la misma fuerza que hace 30 años atrás?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Esta lucha es muy difícil, sobre todo después de tantos años. El cuerpo ya no es el mismo y los gobiernos que pasaron no nos ayudaron. Los medios de comunicación callaron y con Kirchner teníamos miedo que nos vuelva a pasar lo mismo, que nos dejen solas, pero cuando dijo que nosotras éramos la madre de él y de todos los argentinos, nos dio un empujón de fuerza muy grande. No vamos a bajar los brazos bajo ningún punto de vista, y eso en parte lo demostramos todos los jueves cuando marchamos a la plaza. Ya pasamos las mil quinientas vueltas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál va a ser el legado de las Madres?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El de la lucha, el amor por la vida y el no callarse ni venderse. De a poco, con mucho esfuerzo y con la ayuda de mucha gente, fuimos creciendo como asociación y hoy tenemos la universidad, una biblioteca, la casa de las Madres, una radio, un archivo muy importante y esto es fundamental para el mantenimiento de la memoria y el conocimiento de la historia. Además estamos con proyectos de construir escuelas y comedores para los chicos carenciados donde puedan aprender, no provoquen lástima y no se sientan discriminados. Vemos que la sociedad sigue estando politizada y nos encanta que los jóvenes se rebelen contra el orden establecido y las injusticias que nos quieren imponer los más poderosos. Siempre el accionar de los chicos debe ser con causa, con propuestas. Mi miedo es que los hilos de la sociedad siguen siendo manejados por aquellos asesinos y corruptos que estuvieron y se enriquecieron en el Proceso, que no están cumpliendo su condena porque son gente de mucho poder y dinero. Ojalá que esto cambie de una buena vez por todas. Es un trabajo largo, difícil y arduo pero estamos por buen camino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Roxana Martínez, diseñadora gráfica&lt;br /&gt;“Gutenberg está vivo en cada esquina de los barrios bogotanos”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Laura Dal Poggetto&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Fundó junto a dos amigos el proyecto &lt;a href="http://www.populardelujo.com"&gt;Popular de Lujo&lt;/a&gt; &lt;/em&gt;&lt;em&gt;dedicado a registrar la cultura popular y sus expresiones en las calles de Bogotá, Colombia. Vino hace ocho meses a Buenos Aires dispuesta a cursar un seminario de post-grado por dos años. La diseñadora, hormiga laboriosa y viajera por partes iguales, habla sobre el sitio web que ya cuenta con doce mil visitas mensuales y compara a la ciudad sin estaciones con la metrópoli donde lo que mata es la humedad (y la nostalgia).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo comenzó Popular de Lujo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Empezó hace cinco años, en Bogotá. Somos tres amigos, todos diseñadores, que compartíamos el gusto por la ciudad, la gráfica de la calle y la cultura popular. Y cada uno por su cuenta tenía colecciones de material. Por ejemplo, yo tenía volantes y afiches de la calle anunciando desde la oferta de prostitución a las misas cristianas, o los servicios de magia y brujería. Comenzamos a planear un proyecto impreso, que finalmente desembocó en el sitio web que tenemos ahora. Por un lado porque nos resultaba mucho más económico tener el proyecto en Internet. Y además por la posibilidad de que se fuera alimentando todo el tiempo y de vincularlo a otras iniciativas similares. Estuvimos más o menos un año y medio planeando la estructura de la página y buscando material: no queríamos que se volviera un álbum de fotos, si no también poder escribir sobre eso. Y en el 2003 la lanzamos. Desde entonces nos hemos dedicado a participar en diferentes eventos de arte, congresos y talleres.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿ Y cómo se disparan los temas a tratar en las secciones?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces haciendo retrospectiva uno nota una inquietud, cosas a la que le está poniendo atención últimamente. Entonces me lo propongo como tarea: hago una expedición, busco imágenes, hago entrevistas, recopilo material y escribo sobre eso.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ahora que el proyecto ha crecido, y tienen más colaboradores ¿cómo se maneja la organización de esto que comenzó con ustedes tres solos?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El grupo de colaboradores empezó siendo muy pequeño y constante, eran tres o cuatro amigos comunicadores sociales con los cuales nos reuníamos para planear los contenidos del boletín que enviamos cada mes. Nosotros proponíamos los temas, para ver si ellos querían trabajar en alguno. Pero siempre estaba abierta la posibilidad que si a alguien le interesaba algo en especial y quería escribir sobre eso, se pusiera a consideración de todos. Luego se empezó a desbordar la cantidad de trabajo y era difícil manejar los tiempos de todo el mundo. Entonces lo que hicimos fue empezar a botar las ideas por mail. También tenemos convocatorias abiertas al público. Está la del Jalouín, la del Japiverdei y el trucumail, esos e-mails que se mandan por forward y cuentan historias macabras de Bogotá. No exigen mucho esfuerzo para contribuir, se puede mandar de a una foto. Y lo que tratamos de hacer es retratar la vida de un bogotano común y corriente a través de celebraciones como ésas. Y gracias a que la gente se anima y participa es que esas secciones van creciendo. Es clave la colaboración en el proyecto. Popular de Lujo es un colectivo anónimo de trabajo, porque es lo que mostramos de Bogotá lo que importa; y no que hay tres personas detrás de él. Por eso mismo, la manera en que se ha dado a conocer tiene que ver con el voz a voz, la misma forma en que se reproducen las cosas en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se manejan con los derechos de autor de las imágenes que muestran?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El asunto con todas las imágenes que nosotros mostramos es que se puede hacer en la medida que nosotros no lucremos con eso. Pasa también que en la calle hay mucho material que es anónimo. No quiere decir que no tenga un dueño o no haya tenido un autor, si no que difícilmente se pueda rastrear hasta dar con ellos. Cuando se logra tener alguna información al respecto, la anexamos. En la medida de lo posible ponemos cuándo y dónde se encontró, el año en que se produjo y con qué técnica, qué tipo de pieza es, para que se usa. Creo que es también parte de la ética de trabajo que tenemos. No nos parece bien lucrar a espaldas de los artistas gráficos de la calle.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es la adaptación fuera de su ciudad ahora que está en Buenos Aires?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Tenía ganas de volver a estudiar y gente amiga me contó de la especialización de Teoría del Diseño Comunicacional que había aquí en la UBA. Quería salir de Bogotá un tiempo, a pesar de que la adoro, porque tiene un encanto especial extrañar lo que uno más quiere. Como también el vértigo que le produce a uno estar en un sitio desconocido. Y me genera ansiedad todo: cómo comunicarme, cómo moverme. El tema con Buenos Aires es que uno experimenta todo eso, pero al final también se siente en casa. Aunque he tenido días con el síndrome de “Perdidos en Tokio”: (entre risas) “Me quiero ir a mi casa, no entiendo, no entiendo”. Por ejemplo, el tema del grito herido y la puteada para todo. No sé si es parte de la herencia italiana, pero aquí hay muchas de esas cositas privadas que se vuelven públicas: igual que un pasacalle. Y también multiplican todas las groserías: la hija de la re mil millones... Eso me divierte un montón pero también me saca de quicio. Pero Argentina como destino era importante, porque siempre estoy comparando diferencias y semejanzas entre los lugares donde voy y Bogotá; y si bien compartimos lenguaje y continente, me encanta encontrar dónde se rompen las fronteras y dónde definitivamente no nos parecemos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué elementos tienen en común la identidad bogotana y la porteña?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En cuanto a los carteles, yo creo que los bogotanos estamos apegados a otros siglos –todavía existen talleres de tipografía con tipos móviles – y a mí me encanta saber que Gutenberg está vivo en cada esquina de los barrios populares de Bogotá. Son avisos casi siempre hechos en papel periódico, para anunciar misas de velación, peleas de gallo, cosas muy a nivel barrial. Y aquí he visto muchísimo menos de eso. De todas formas, siento que hay más color en Bogotá. Al estar a 2600 metros por sobre el mar, es fría y sin estaciones. Pero hay mucha gente de la costa y se han “caribeñizado” los colores, las expresiones. Eso se nota en la calle, hay mucha exuberancia en los avisos comerciales. Acá todo es más tímido. Por otro lado, los pasacalles bogotanos son sólo para lo comercial mientras que aquí me encontré con mensajes de amor, de cumpleaños, de despecho y de perdón. Eso me encantó. En Buenos Aires hay como nostalgia en el aire. Por ejemplo en lugares como los cafés. Allá son cosas de antaño, aquí hay en todas las esquinas. También son nostálgicos con lo político y lo social, hay cosas que han marcado con dolor. Por supuesto que eso ha pasado en muchos lados, pero aquí ha habido cortes muy fuertes. En Colombia uno no dice: “en la época de tal presidente”. Siempre ha habido un panorama muy continuo de frustración. Siempre vivimos más o menos mal. Al mismo tiempo acá hay mucho movimiento, y siento que la gente disfruta mucho el tiempo libre: se toman un rato para irse a tomar algo, estar solos o salir. Yo voy al cine a las 11 de la noche y en la sala hay señoras que podrían ser mis abuelas. Eso me gusta. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;“Siempre hay lugar para un habilidoso”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Aníbal Furcinitto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aparece 45 minutos después de lo pactado. El lugar, un bar-confitería ubicado en la esquina de la avenida del Libertador y Echeverria, en el corazón del Bajo Belgrano. Flaco, canoso, arrugado. Chaplinesco, de movimientos agraciados, divertidos y veloces. Pantalón blanco, deportivo, con el escudo de huracán. Buzo gris, gastado. Cuesta creer que este señor, que realmente parece un viejito, jugó dos mundiales – Alemania 1974 y Argentina 1978, donde se consagró campeón del mundo - y es considerado por muchos entendidos en el tema, como el mejor wing derecho que ha dado el fútbol argentino. Es René Orlando Houseman, capaz de gambetear en el aire. En esta entrevista se refleja su rebelde personalidad en el juego. Puro vértigo y freno. Cuando habla, dispara las respuestas, con frases cortas, pero precisas, como sus gambetas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hoy no vamos a hablar de fútbol, sino de la vida.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Le da lo mismo hablar de cualquier cosa?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, digo que el fútbol y la vida es lo mismo. El fútbol es mi vida. Ojo, que ya no juegue más profesionalmente no quiere decir que ya no viva el fútbol. No puedo no hablar de fútbol pibe…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo arrancó?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo soy santiagueño, nací en La Banda, un pueblito chiquito de por ahí. Llegué a la Capital a los cuatro años y viví en una villa de emergencia que estaba acá a unas cuadras. Porque antes, todo esto era una villa.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo sabía, yo soy del barrio, vivo frente a la cancha de Excursionistas...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mirá vos, hubiéramos sido vecinos. La cosa es que mandaban gente de los clubes de la zona a ver pibes para fichar. Me vieron en el potrero de Pampa y Dragones y me ofrecieron ir a Defensores. Tenía 19 años.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y después por qué otros clubes pasó?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De ahí, a Huracán, donde creo que jugué el mejor fútbol de mi vida, por eso la gente me quiere tanto. Después pasé por River, Independiente, me fui a Chile, Sudáfrica...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Sudáfrica?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si, en el 83 jugué en Sudáfrica, en un equipito. El Amazulu. –risas- Parecido al nombre de la serie (en referencia a la serie norteamericana, “Jaca Zulú”)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No lo imagino en ese país.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo tampoco. La verdad, no sé por qué me fui. No lo volvería a hacer. Muy aburrido Sudáfrica.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Se arrepiente?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, eso no. Pero no lo haría de nuevo. Me cuesta estar lejos de lo mío. De mi casa, mi familia, mi gente. Cuando recién empezaba, me ofrecían ir a clubes muy importantes, pero yo rechazaba. Preferí Defensores porque la cancha quedaba a 10 cuadras de la villa en la que vivía. Mis amigos me iban a ver en las prácticas. Viajaba en bicicleta. Terminábamos de entrenar y nos íbamos a un barsucho a tomar unas cervezas todos juntos. Eso era, para mi, parte del fútbol. Me daba mucho placer hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Entonces a Sudáfrica se fue por la plata?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, tampoco. La plata va y viene. Yo si hubiera querido me habría comprado terrenos, casas. Ahora también podría irme a vivir a otro lugar más grande, lujoso, o a otro país. Pero no me interesa. Vivo acá, cerca de mis afectos, cerca de la cancha de &lt;em&gt;Excursio&lt;/em&gt;. Tengo una casita que queda al lado de donde estaba mi casilla, en la villa. Ahora la zona cambió, hay edificios, pero la esencia del barrio sigue siendo la misma. Además, si me voy lejos, no podría encontrar una confitería así. Este bar es mi segundo hogar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mucha gente considera que fue uno de los mejores futbolistas del país.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Son unos exagerados.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Incluso dicen que, de no ser por su adicción al alcohol, hubiera llegado a ser como Maradona.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, no. Como el Diego no va a haber nunca nadie. Pero es verdad. Siempre que me preguntan digo lo mismo. Para mí, pese a que no fui número uno, mantenerme fue lo que más me costo, ya que en un momento se nubló el ambiente en el que me movía. En mí época era muy difícil evitar la noche, el alcohol. Me acostaba tarde, fumaba, tomaba. En realidad, son cosas que sigo haciendo todavía hoy, pero ahora ya no soy un futbolista y lo hago sin culpa, pero en menor medida, porque los años no vienen solos. O por qué te pensás, pibe, que tengo estas arrugas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;René se pone serio por primera vez desde que comenzó la charla. Mira el atado de Parisienne de 20, como con rencor, niega con su cabeza. Sin embargo, igual que dentro de la cancha, con una gambeta endiablada, imprevisible, encara para el lado contrario al que todos imaginaban, y se enciende uno...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuántos años tiene?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos me das, pibe? ¿Sabés? Yo nací en 1953, el 19 de julio. O sea que tengo...a ver...53 años. Mirá, soy del 53 y tengo 53.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Parece mayor...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Siempre me dan más de 60. Un día me dieron 68.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿De qué equipo es hincha?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De Excursionistas, a muerte.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pero jugó para Defensores. Es más, debutó allí.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sí, pero soy del verde. Yo debuté en Defensores de Belgrano y me retiré en Excursionistas - son como el River y el Boca del ascenso - pero siempre fui de &lt;em&gt;Excursio&lt;/em&gt;. Es mi club, con el que me siento identificado, “los villeros” del Bajo Belgrano. Por eso, me retiré jugando ahí. Los equipos son como las mujeres, no importa la primera ni la segunda. Importa la última, porque es con la que te quedás –dice sonriendo con cara de pícaro, mientras bebe el último sorbo de su cerveza.&lt;br /&gt;Pibe, se me hace tarde, tengo un desafío al truco…¿vos sabés jugar?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Si me deja una pregunta más, juego.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Dale, la última.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Hay lugar en el fútbol actual para jugadores como usted?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Creo que sí. Siempre hay lugar para un habilidoso.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Laura&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Liliana Chiernajowsky&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entre las presas políticas, Laura era conocida por su humor chispeante, cierto histrionismo en la manera de hablar, y el arte de inventar películas los domingos a la hora del cine. Estuvo detenida desde los 23 a los 29 años en el penal de Villa Devoto. Es licenciada en Ciencias de la Educación y tiene dos hijas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;¿Alguna vez pensó que podían detenerla?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No, más bien con mi compañero nos sentíamos blanco de las Tres A (Alianza Antiterrorista Argentina) que ya nos habían amenazado. Estábamos a mediados del 75. Así que la cárcel me pareció el mal menor. Sentí alivio por estar viva y me dispuse a sobrellevar lo que venía.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y cómo fue el primer día?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Al ingresar al único pabellón que en ese momento estaba habilitado para mujeres, me pareció ver una imagen fellinesca. Las compañeras vivían hacinadas, colgaban ropas por todas partes, y ellas mismas iban vestidas con ponchos y frazadas. Parecían disfrazadas. Era invierno y hacía mucho frío. Pensé que me encontraba en un loquero. Para colmo no me quisieron recibir, le dijeron a las celadoras que no entraba ni una más. Entonces me llevaron al hospital, donde ya había otras presas por falta de espacio. Ellas me explicaron que estaban tomando esa medida de fuerza para obligarlos a acondicionar nuevos pabellones para mujeres. Que las disculpara pero no había otra. El régimen todavía era flexible antes del golpe. Se leían los diarios, se podían hacer manualidades, jugar a las cartas, al ajedrez. Las que eran madres aún podían tener a sus hijos hasta los dos años. Inmediatamente, en cuanto pude comunicarme con mis padres, les pedí que me trajeran a María Laura a vivir conmigo, ella entonces tenía tres meses.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo vivió la maternidad en esas circunstancias?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Por un lado me sentía contenida, teníamos una organización interna para cuidar a los chiquitos, compartíamos el lavado de los pañales, todo estaba socializado. Las peleas con el servicio penitenciario para que nos dieran alimentos adecuados para ellos y tiempos de recreo eran permanentes. Pero cada vez que la nena salía para que la llevaran a visitar al padre, tenía picos de temperatura. Era muy duro. Luego, en el 76, salió una disposición nueva, que permitía tenerlos sólo hasta los 6 meses. Separarme de ella antes del año y medio fue una de las situaciones más tristes que me tocó vivir.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo era la vida cotidiana?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Fue cambiando de acuerdo al contexto político y las condiciones materiales en las que vivíamos. Al principio éramos 30 mujeres encerradas en pabellones no muy amplios, de 8 por 4 metros más o menos. La contaminación auditiva y visual –como diríamos ahora- era terrible. La falta de espacio y de intimidad, el calor en verano, los ruidos permanentes, hasta las ratas cuchicheaban. Sólo nuestra mística a prueba de balas y una implacable práctica de la crítica y autocrítica – aspecto fundamental del funcionamiento político – nos permitía llevar una convivencia armónica en esas condiciones.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Luego eso cambió…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(Se ríe con ganas) Sí, fuimos al Sheraton. Después del golpe, Devoto se convirtió en el lugar de concentración de todas las presas políticas del país, las que permanecimos vivas por haber sido detenidas antes del plan de exterminio. Entonces equiparon celulares con celdas de máxima seguridad que antes alojaban a los presos comunes peligrosos, y nos ubicaron de a cuatro. Eran cubículos pequeños diseñados para una sola persona, de 2 por 3 metros, con una pileta y una letrina, a los que les empotraron cuatro cuchetas de hierro. Allí compartíamos todo, todas las horas de todos los días, hasta los sueños. La celda era living, comedor, baño y dormitorio al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Tenían recreos?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sí, cuando no estábamos castigadas -que era la norma- nos dejaban salir una hora al pasillo donde desembocaban las celdas de cada piso y a veces podíamos estar una hora en el patio. También salíamos para ducharnos -con agua fría invierno y verano- pero a menudo nos sancionaban con el baño. Pronto adquirimos todos los rebusques que ya tenían los presos para comunicarse y otros que nosotras inventamos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo hacían?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sacábamos los tornillos de las cuchetas, agrandábamos el agujero y teníamos horarios para hablar con las celdas vecinas. Para hacerlo entre los pisos era más complicado, nos pasábamos los canutos, unos envoltorios que hacíamos con los paquetes de cigarrillos, separando el papel metalizado. Con eso obteníamos un fino papel manteca donde escribíamos informes, análisis de coyuntura, copias de textos de Marx, Mao, Giap, entre otros. Luego los recubríamos con plástico y los portábamos en nuestros cuerpos, siempre. Para leerlos, las primeras celdas hacían guardia, si entraban las celadoras al pabellón las compañeras golpeaban la pared. Esos mismos paquetitos circulaban de piso en piso. Vaciábamos la letrina, anudábamos medias de nylon –hasta alcanzar 4 metros aproximadamente– en la punta le colocábamos los canutos y tirábamos agua. En el otro piso los enganchaban con un sistema similar. Los penitenciarios se volvían locos tratando de incautar esas herramientas de trabajo. También teníamos una prensa interna. Una vez por semana publicábamos un periódico con bembas, noticias que nos llegaban por las visitas, o codificadas en la correspondencia de los familiares, que era censurada.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué lugar ocupaba la lectura?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Importantísimo, devorábamos todo lo que llegaba. Yo leí toda la literatura latinoamericana, los clásicos rusos, las obras completas de William Faulkner, el Ulises de Joyce, historia argentina –que estudiábamos sistemáticamente– economía. Y lo que estaba prohibido lo guardábamos, como dije, en nuestra biblioteca ambulante.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Es verdad que iban al cine?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sí, era un como si. Inventábamos películas, por ahí sabíamos que se había estrenado alguna y sólo con el título armábamos una historia. Los domingos nos sentábamos en las cuchetas y una se ponía a contar. Era un juego, pero nos la creíamos. Lo mismo hacíamos con los sueños, todas las mañanas, mientras tomábamos el mate cocido, cada una relataba su sueño. Se trataba de un ritual ineludible. Cantar era otra terapia, aunque siempre nos sancionaban por hacerlo. Sólo nos dejaban organizar teatro y canto en las navidades.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En ese recrear las condiciones de existencia y desplegar la creatividad de múltiples formas, ¿cree que haber sido una detenida mujer marcó alguna diferencia?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Todos los seres humanos tenemos una capacidad insospechada para sobrevivir en situaciones límite y desarrollar formas creativas de resistencia cotidiana. Pero hay una dimensión que tiene que ver con la manera como las mujeres resolvemos los problemas, las adversidades, tanto las de todos los días como las más dramáticas. Algo del orden del poner el cuerpo, la afectividad, la voluntad, y la palabra frente al conflicto. El hecho de que hayan sido las madres –las &lt;em&gt;locas de la plaza&lt;/em&gt;– quienes protagonizaron el modo de denuncia y resistencia que las hizo conocidas en el mundo, habla también de esa diferencia. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Carlos Núñez Cortés&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Lucila Zin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Carlos Núñez Cortés nació el 15 de octubre de 1942 en Buenos Aires. Desde 1969 forma parte del grupo humorístico-musical&lt;/em&gt; Les Luthiers&lt;em&gt;, junto con Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich. Además, es doctor en química, malacólogo y compuso música para varias obras teatrales. Aquí cuenta sobre sus inicios en el grupo y sus logros profesionales.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿En qué momento surgió su vocación humorística-musical?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mi vocación musical se manifestó desde la infancia. De pequeñito me gustaba tocar el piano “de oído". En mi casa no teníamos. Entonces, iba de visita a la casa de un compañerito donde había un piano y allí intentaba sacar las canciones de moda de aquel momento. Algo después, en una reunión familiar, mis padres me descubrieron tocando el piano y no lo podían creer. Eso hizo que decidieran comprarme uno y enviarme a un profesor.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué decidió dedicarse a esta profesión?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No fue nada fácil. Además yo me preparé para otra cosa. Durante varios años estudié en la carrera de Ciencias Químicas y logré recibirme de Licenciado en Química Biológica. Trabajé durante un tiempo en esa profesión, que dicho sea de paso, me gustaba mucho. A medida que el éxito de Les Luthiers aumentaba se me iba haciendo cada vez más difícil mantener ambas cosas con el mismo nivel de entrega. Finalmente abandoné mi profesión de químico para dedicarme de lleno a la nueva actividad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Dónde conoció a sus compañeros de Les Luthiers?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los conocí en el coro universitario de la facultad de Ingeniería. Allí nos reuníamos dos veces por semana para ensayar. El repertorio era bastante "serio": Bach, Haendel, Schumann. Nos encantaba interpretar esos compositores. En el seno de ese coro había un grupito de personas que se reunían luego de los ensayos para hacer tertulias musicales y literarias. Yo me integré enseguida. Allí conocí a Gerardo Masana (el fundador del grupo), a Marcos Mundstock, Daniel Rabinovich y los demás que, con el tiempo, conformaríamos con el tiempo Les Luthiers.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Esta profesión, ¿Le dio algún tipo de sinsabor?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Ser &lt;em&gt;luthier&lt;/em&gt; implica muchos más placeres que sacrificios, pero éstos existen: la exigencia de ser siempre gracioso e inteligente frente a los demás, la convivencia con las mismas personas durante largos períodos, las envidias y mezquindades de los compañeros de trabajo (potenciadas durante las etapas creativas). Las cosas maravillosas que acompañan al éxito también traen aparejadas condiciones severas de fidelidad y entrega total al grupo. Si uno está podrido, no puede dar un portazo y mandarse a mudar. Pero si bien todas las profesiones tienen sus lados complicados o desagradables, en este caso debo decir que las satisfacciones que me proporciona el hecho de ser &lt;em&gt;luthier&lt;/em&gt; son muchísimo más numerosas que sus sinsabores.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Profesionalmente hablando, ¿Le quedan cuentas pendientes?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No. La verdad es que estoy muy satisfecho con todo lo que he hecho y logrado. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El silenciamiento premeditado y los conflictos de la fidelidad al Evangelio&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Por Lucas Spigariol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El 4 de julio de 1976, poco tiempo después de producirse el golpe de Estado, el barrio de Belgrano fue testigo del asesinato de tres sacerdotes y dos seminaristas católicos, un episodio que se conoció como la Masacre de San Patricio. Jorge Kelly&lt;/em&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=24724807&amp;postID=115999688229354365#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;em&gt;*&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;, uno de los sobrevivientes, relata sus impresiones, no sólo de aquel hecho, sino también del contexto eclesial y las formas en que se lo recuerda 30 años después.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo vive lo que ocurrió, treinta años después?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Era parte y vivía en esa comunidad. Además de los que fallecieron había tres seminaristas más: Rodolfo, que se fue a su casa, Miguel, con quien estábamos de retiro, y yo. Lo vivo mal no sólo por el hecho en sí, sino también – y esto lo digo después de años – por el silenciamiento premeditado que el gobierno impuso sobre la Iglesia, que ya había sufrido con la muerte de unos seminaristas un mes antes en San Miguel, y que pasó desapercibida. No fuimos los primeros, esta práctica ya se venía realizando. Hubo una evaluación de inteligencia militar al respecto. Dijeron: “Hay que saber tocar para que esto realmente tenga sentido”. Se eligió una comunidad que tenía proyección e influencia en un barrio muy especial, como para decirle a la Iglesia: “No jodan, porque estamos detrás de ustedes y la vamos a silenciar”.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y la Iglesia entendió el mensaje?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No sólo eso, también lo acompañó, porque suponía que los militares estaban haciendo las cosas bien, que buscaban la unidad y la organización del país, la superación de un estado generado por la Triple A, el ERP y toda la mafia que venía actuando en el país. Pensaba que con esto se superaba de una vez por todas la situación caótica que se vivía. La Iglesia fue ingenua y a su vez genuflexa al poder, al creer que quien lo detenta lo hace porque viene de Dios. Expresa una ideología autoritaria detrás que es central en nuestra Iglesia y que continúa hasta el día de hoy. No se puede hablar de comunidad de comunidades si no existe una clara conversión desde los seminarios, que lamentablemente reproducen el esquema de poder. Sigue siendo ritualista y sacramentalista y el mismo clero está ordenado a ese teatro. Consecuentemente, todo lo que pueda ser conflictivo, lo saca del lugar porque no lo sabe manejar. Es una institución que no entiende y tampoco intenta buscar y vivir la justicia y la caridad. La Iglesia no supo ni quiso manejar este episodio, En cambio, hubo una clara condena sobre los seminaristas. No sólo dijeron “en algo andarían”, sino que también sostuvieron que nosotros habíamos dado lugar a que sucediera así”.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué opina de los diversos actos que el Gobierno Nacional viene realizando para recordar sucesos vinculados con miembros de la Iglesia Católica?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Está usufructuando el vacío que dejó la misma Iglesia. En el fondo la está cacheteando, fundamentalmente a la jerarquía, porque está mucho mas avanzada que ella en el reconocimiento de situaciones. No vamos a negar que en la política se usa todo esto, independientemente que también haya un reconocimiento a actuaciones y hechos, como por ejemplo a la figura del obispo Angelelli. Pero creo que el oportunismo de ellos consiste en resaltar lo que todo el mundo ya ha reconocido. La cúpula eclesiástica ano lo ha hecho y otros están dando pasos mucho más allá de los que la Iglesia está dispuesta a dar, y no porque no tenga elementos, sino porque es sumamente autoritaria y conservadora. En el fondo, es cagona. Hay excepciones que han transgredido estos límites, pero también así lo han pagado. Pareciera ser que la jerarquía está formada por administrativos de carrera que sólo están esperando ascender. No quieren decir nada que interfiera con un posible ascenso. No se a dónde, pero en el fondo son cortos hasta para eso. Por otro lado, evidentemente son fieles a la institución y al papa, pero no a Jesucristo. Ahí es donde valoro gente como los obispos Jaime De Nevares, Miguel Esteban Hesayne y Jorge Novak, que también tuvieron sus roces y sus conflictos, pero eran libres. No esperaban ser cardenales o alcahuetes mayores del monaguillo del Vaticano. Les preocupaba ser fieles al Evangelio y al acompañamiento de su pueblo. Todos me impactaron porque son personas de profunda oración, que se daban el tiempo para rezar. A Hesayne lo veías a la mañana y a la tarde rezando. Cuando había un despelote y lo llamando por algún conflicto, te decía “termino y nos encontramos”.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué desafíos trae para un joven de hoy recordar estos hechos?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Algunas cosas que me resuenan en el corazón: por un lado, ser fieles al Evangelio en la historia tiene sus complicaciones y sus crisis, sus dolores y sus alegrías. Depende de cómo uno fue creciendo si será fiel o no. Al mismo tiempo, nadie tiene la precisa: yo no voy a decir que todos nuestros diálogos, reflexiones y posturas hayan sido puras. Hemos dado lugar a críticas y a malos entendidos, pero ahí es donde rescato la actitud, desde la conciencia de cada uno, de ser fiel al Evangelio y saber que no siempre las cosas salen como uno piensa. Lo importante es que tu cable a tierra siempre sea la comunidad a la cual pertenezcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=24724807&amp;amp;postID=115999688229354365#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;*&lt;/a&gt; Miembro de la comunidad religiosa de San Patricio en julio del 76, actualmente, junto con su esposa Alicia, responsables de Caritas y de la Pastoral Social de la diócesis de Viedma.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Entrevista a Osvaldo Bayer&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Confesiones de un hombre enamorado&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Por María Bernarda Tinetti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la puerta de su casa cuelga un cartel preventivo: &lt;em&gt;El tugurio&lt;/em&gt;, dice, no vaya a suceder que algún visitante desprevenido, asaltado por fantasmas anarquistas, libertarios, socialistas o por un personaje perdido de esa novela que nunca escribió, después traiga alguna queja.&lt;br /&gt;El lugar huele a leche fresca de dignidad militante, la historia se hace presente en las miles de paginas amarillas apiladas entre enredaderas y potus enanos en el viejo patio techado del barrio de Belgrano.&lt;br /&gt;La pava chillona avisa que el agua para el mase te pasa, el hombre se apresura. Igual camina despacio.&lt;br /&gt;Primera confesión: En la mesa de luz tiene la foto de Marlene Dietrich, una actriz y cantante alemana nacida a principios de siglo pasado y fallecida en 1992, a quien siempre amo. Cada noche -antes de perderse en sueños antiguos hoy vigentes- besa el rostro de esa mujer.&lt;br /&gt;Termina la confesión uno.&lt;br /&gt;Dice que le fastidian los termos. Quizás de sus viajes por el sur le quedó la costumbre de matear en fogones con los carreros hijos de peones asesinados por el Coronel Héctor Varela.&lt;br /&gt;Confesión segunda: “El final de la película lo cambiamos tres veces. Pocos lo saben, es porque a los militares no les gustaba la última toma sobre el fusilamiento de los obreros. Entonces se negoció la escena del cumpleaños donde el milico escucha con desconfianza como los hacendados ingleses le cantan el feliz cumpleaños en su idioma nativo.”&lt;br /&gt;Juan Domingo Perón, recuerda después de tragar un amargo- halagó la obra y le ofreció apoyo del Estado para proyectar el films en los cines argentinos. Poco duró. Tanto el autor como los actores y director fueron perseguidos durante el mandato de Isabel. La Patagonia quedaría para otra revancha.&lt;br /&gt;“Las luchas populares siempre vuelven, n se pueden matar las ideas”, afirma con la mirada puesta en un cuadro tallados en madera quebracho regalo de los anarquistas.&lt;br /&gt;Fin de la segunda historia.&lt;br /&gt;El Che lo abraza en una caricatura a la lápiz y las camisetas de Rosario Central que llevan puestas confirman que es canalla desde su más tierna edad.&lt;br /&gt;Confesión tercera: Recuerda las discusiones con el comandante en La Habana.&lt;br /&gt;“Con el Che no coincidía en algunas cosas. Un día le pregunte sobre como haría la revolución en nuestro país y me dio una larga explicación. Iría ganando pueblo y ampliando el ejército de campesinos hasta llegar a la Ciudad de Buenos Aires”. Este intelectual hijo de alemanes y nacido por casualidad en capital federal, lo escuchó atento, e interpeló a Guevara ¿Y la gendarmería, y el ejército? Los oligarcas enviarían a todas las fuerza armadas antes de que pisen suelo porteño. El guerrillero humanista lo miró desolado y luego de un largo silencio solo argumentó: Son unos mercenarios.&lt;br /&gt;“Hoy lo valoro en toda esa dimensión, era un valiente, un romántico y no existe revolución sin amor”. Fin de la confesión tercera.&lt;br /&gt;Murió Osvaldo Soriano. El pecho se le rompió otra vez.&lt;br /&gt;Los amigos juraron nunca más juntarse esas noches de cada semana. León Rozitchner fue el primero en estar de acuerdo.&lt;br /&gt;Principio de la confesión cuarta: “Durante la dictadura vivíamos en Europa y Osvaldo me visitaba cada domingo. Los dos éramos muy futboleros pro allá no pasaban los partidos. A la hora del entretiempo, él buscaba cualquier excusa para llamar a nuestro país. Tengo que hablar con un editor importante decía, y del otro lado de la línea siempre estaba un amigo que le pasaba los resultados de San Lorenzo.&lt;br /&gt;Su amistad con él era tan antigua como sus pasiones por los argentinos.&lt;br /&gt;“Una noche se quedó solo, contaba que lo perseguían. Llegue del cine y lo encontré atrás de la puerta con una cuchilla en la mano. Estábamos en el exilio pero era difícil escapar del terror de la dictadura. Teníamos mucho miedo.&lt;br /&gt;Continúa la confesión: “Una vez llegó a casa y me dijo: Esto es un tugurio. Cuando murió, le dije a un filetero amigo si no podía hacerme un cartel con esa inscripción”.&lt;br /&gt;Fin de la anteúltima historia.&lt;br /&gt;Rodolfo Walsh lo encontró en Corriente y Maípú. Ambos se reprocharon porque aún estaban en el país. Los milicos les mordían los talones. Igual tomaron el último café.&lt;br /&gt;Confesión quinta: “Vos te tenés que rajar, hermano, escribiste Operación masacre” le insistí y Rodolfo me contestó ”Antes andáte vos, con todo lo que denunciaste”.&lt;br /&gt;Se despidieron disimulando amor y espanto. Fue la última vez. “Nunca más lo ví” aprieta los labios y se levanta a calentar más agua.&lt;br /&gt;“Walsh fue emboscado días después. En la partida de sicarios estaba Astiz. Su cadáver llegó muerto a la cárcel clandestina. Ahí decidí exiliarme”, relata el hombre canso de piel arrugada.&lt;br /&gt;Fin de la última confesión.&lt;br /&gt;De la lustrosa biblioteca se te destaca un libro: La Patagonia Rebelde, de Osvaldo Bayer, el enamorado de Marlene Dietrich, quien fue apodada “la más glamorosa abuela del mundo“.&lt;br /&gt;Osvaldo Bayer es el más tierno abuelo del mundo.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-115999688229354365?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/115999688229354365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=115999688229354365' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115999688229354365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115999688229354365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/10/con-ustedes.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-115802497073655991</id><published>2006-09-11T22:21:00.000-03:00</published><updated>2006-09-11T22:40:26.903-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/Pollitaenfuga.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/Pollitaenfuga.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;Contando historias&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;A propósito de la visita de Josefina Licitra, quisiéramos que a modo de cierre -o continuación en realidad- compartamos entre todos las opiniones, críticas, ideas y -por qué no- proyectos varios que hayan disparado en vuestras mentes las reflexiones producidas en clase. Para eso no tienen más que hacer un click abajo de estas líneas, donde dice &lt;em&gt;Comments.&lt;/em&gt; Ah, para quienes quieran hacerle más preguntas o consultas a nuestra invitada, su mail es &lt;a href="mailto:josefinalicitra@fibertel.com.ar"&gt;josefinalicitra@fibertel.com.ar&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-115802497073655991?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/115802497073655991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=115802497073655991' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115802497073655991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115802497073655991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/09/contando-historias-propsito-de-la.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-115584307393648828</id><published>2006-08-17T16:22:00.000-03:00</published><updated>2006-08-17T16:52:46.193-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/gilio1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/gilio1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;La entrevista&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Encuentros cercanos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Una vendedora de bufandas revelando los entretelones familiares de las revueltas en los suburbios de París. Una inusitada especialista en literatura argentina. Y la memoria de un español que murió añorando Uruguay. Con el mismo arte de la intimidad que la hace una gran entrevistadora, María Esther Gilio ha convertido tres encuentros fortuitos en una inesperada postal de la Europa que todavía late bajo la Comunidad y el Euro, signada por el exilio, la mezcla y la violencia.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;I.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay momentos en que entre una visita al Louvre y la conversación con una vendedora de bufandas callejera uno elige a la vendedora de bufandas, aunque el museo constituía el proyecto cultural del día y en el momento de la elección estaba a tres cuadras del bar donde tomamos café. Esta elección, por supuesto, nada tuvo que ver con el Louvre, tan digno de respeto como siempre, y sí, mucho, con los vientos que azotaban París desde los suburbios hacia el centro.&lt;br /&gt;El día anterior a éste de la curiosa elección, el gobierno de Chirac había decretado toque de queda, lo cual no preocupaba a nadie en los barrios centrales. Se sabía que el decreto tenía por finalidad dar a la policía la posibilidad de controlar el paso de los suburbios al centro y no molestar a los elegantes ciudadanos que salían a divertirse al caer la noche.&lt;br /&gt;Mi vendedora de bufandas, rostro oscuro y castigado, pañuelo en la cabeza que dejaba escapar algunos cabellos grises, me vendió una bufanda en seis euros y accedió a sentarse a mi mesa cuando se dio cuenta, por mi acento, de que no era francesa. “Soy de Sudamérica”, le dije cuando quiso saber. “¿Y cómo se siente aquí?”, preguntó. “Bien, bien, soy turista.”&lt;br /&gt;–Ah sí, los turistas se sienten bien. Los países tratan muy bien a los turistas.&lt;br /&gt;¿Usted no es francesa?&lt;br /&gt;–Sí, soy aunque no lo parezca. Llegué hace cerca de 50 años con mi marido y mis dos hijas cuando Argelia era todavía francesa. A los pocos años mi marido murió de tristeza, mis hijas de casaron, tuvieron hijos. Hijas más francesas que nosotros, pero no del todo –dijo golpeando suavemente la mesa de mármol con la mano abierta.&lt;br /&gt;¡Pero si nacieron aquí!&lt;br /&gt;–Sí, nacieron aquí, pero tienen un color que no las favorece.&lt;br /&gt;Yo tengo la sensación de que aquí, en Francia, hay mucha menos discriminación que en España, por ejemplo. Son muchas las parejas interraciales que&lt;br /&gt;se ven en la calle.&lt;br /&gt;–Sí, es verdad. Lo que pasa es que aquí la discriminación no es sólo por el color. Los que en esa época llegamos de Argelia, aunque éramos franceses, nunca pudimos salir de los suburbios. Y los suburbios... los suburbios no son Francia.&lt;br /&gt;Sí, entiendo. Recuerdo varias películas sobre el tema:&lt;br /&gt;El té del harem de Arquímedes, El odio y Todo comienza hoy.&lt;br /&gt;–No sé, yo no voy al cine. Nunca voy al cine.&lt;br /&gt;Esas películas se referían a la dura situación en los suburbios. Eran muy buenas.&lt;br /&gt;–Yo le pregunto: ¿por qué en un país tan rico hay barrios así? ¿Por qué no tenemos todos los mismos derechos? ¿Usted cree que si un inglés viene a vivir a Francia lo tratarán como a nosotros?&lt;br /&gt;Creo que no.&lt;br /&gt;–Sin embargo, la historia es que nosotros, los que llegamos de Argelia, aunque éramos franceses, nunca pudimos instalarnos más que fuera del centro de París. Y nunca salimos de allí. En realidad, los jóvenes dicen que ése no es el problema. A ellos no les importa vivir donde vivimos. Les importa que la educación allí no es buena. Por lo cual no consiguen buenos trabajos y con frecuencia están desempleados. Los presidentes prometen que cambiarán estas cosas, pero después que suben se olvidan.&lt;br /&gt;¿Chirac también prometió?&lt;br /&gt;–Sí, claro. Todos los presidentes, sean del partido que sean, prometen, pero ninguno cumple. Ni van a cumplir. Somos franceses de segunda. Y hoy todo es peor.&lt;br /&gt;¿Por qué peor?&lt;br /&gt;–Porque estamos maldecidos por el miedo.&lt;br /&gt;¿Miedo, además? ¿Por qué?&lt;br /&gt;–Porque nuestros muchachos ya no quieren este destino. No quieren ser para siempre los que sufren los sueldos más bajos y la desocupación. Ellos están dispuestos a todo para cambiar su destino.&lt;br /&gt;Cuando un árabe dice “dispuestos a todo”, hay que temer.&lt;br /&gt;–Ellos no tienen miedo y las abuelas sí tenemos miedo, y las autoridades nos presionan para que impidamos que nuestros muchachos salgan de noche.&lt;br /&gt;Cuando salen, hay enfrentamientos.&lt;br /&gt;–Sí, porque están muy enojados. Ultimamente están más que enojados y hacen lo que no deben, porque así no se consigue nada.&lt;br /&gt;¿Cuántos autos quemaron?&lt;br /&gt;–Muchos, muchos. Aunque no tantos como dicen los diarios.&lt;br /&gt;Pero además de los autos quemados hubo muertos. Varios muertos.&lt;br /&gt;–Hubo dos.&lt;br /&gt;Quiere decir que la policía tiró.&lt;br /&gt;–No, no tiró; murieron porque, perseguidos por la policía, tuvieron que esconderse en una usina donde se electrocutaron. Ellos dicen que esto no es verdad, que nadie los persiguió hasta allí. Pero mienten. De cualquier manera yo prefiero obedecer lo que nos pide la policía.&lt;br /&gt;¿Qué les pide?&lt;br /&gt;–Que no dejemos salir a nuestros muchachos. Yo trato... Prefiero que estén desocupados y no muertos. Pero ellos no nos obedecen y salen igual. Ellos no tienen miedo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Camino en Roma por la calle Banchi Vecchi, buscando la casa de mi amiga Lily. Sólo algunas casas tienen su número visible y a veces uno puede estar un largo rato buscándolo porque están medio borrados, escritos sobre la pared. Hace mucho frío y el suelo de piedras irregulares está mojado y lleno de charcos. Pasa una mujer y le digo: “Por favor, busco el 43. ¿Usted lo ve?”. La mujer, pelo castaño, ojos claro y sonrisa fácil, se vuelve hacia la pared y busca el número conmigo: “Mire, aquí está, cuarenta y tres”. Corro para verlo. Llamo. Lily me abre, pero yo no entré porque la mujer me retiene del brazo mientras me pregunta si soy argentina. “No, soy de un país chiquitito que está al lado, Uruguay.” “Ah sí, de nombre lo conozco”, dice. “Mi marido es argentino. Bueno, ya no es más mi marido. Tuve una hija con él que ahora tiene 11 años, pero él ya no está conmigo, ahora tiene una mujer de Europa del Este”, dice con expresión radiante.&lt;br /&gt;Lo cual a usted no le importa.&lt;br /&gt;–Lo más importante con él fue la hija, que la tengo yo. Y que me hizo conocer a los escritores argentinos. Ahora estoy dedicada a estudiarlos.&lt;br /&gt;¿Borges?&lt;br /&gt;–Sí, también. Pero el que a mí más me gusta no es tan famoso.&lt;br /&gt;¿Manuel Puig, Ricardo Piglia...?&lt;br /&gt;–No, no. Tal vez usted no lo conoce: Haroldo Conti.&lt;br /&gt;Ah sí, lo conozco. Haroldo fue amigo mío –dije yo, con lágrimas en los ojos, pues soy llorona–. Yo soy periodista y lo entrevisté un domingo en el Tigre una o dos veces antes de su desaparición –mis palabras y mis ojos brillantes de lágrimas llamaron las lágrimas de la desconocida que, llorando, ella sí con lágrimas que rodaban por sus mejillas, me tomó las manos.&lt;br /&gt;–No puede ser, no puede ser, no puede ser. Este es un milagro. Un verdadero milagro.&lt;br /&gt;¿Por qué un milagro?&lt;br /&gt;–Porque ese hombre está en mis pensamientos desde hace un año. Estoy estudiando su obra y escribiendo.&lt;br /&gt;Realmente es un milagro. El, Marta, su mujer, y yo pasamos un domingo en un lugar&lt;br /&gt;llamado el Tigre, invitados por Eduardo Galeano. Allí le hice la entrevista.&lt;br /&gt;–Cuénteme de la entrevista.&lt;br /&gt;Ambos estábamos al sol, sentados en un mueble de madera. Creo que tomábamos mate. Haroldo tenía un montón de piedritas y las tiraba al agua haciendo sapitos.&lt;br /&gt;–Esto es misterioso. Muy misterioso. Algo quiere decir.&lt;br /&gt;Sí, claro –dije yo, pensando en Paul Auster, a quien estas cosas le pasan a cada rato.&lt;br /&gt;–Pero, además, ¡Eduardo Galeano! ¿Cómo puede ser que Dios la haya puesto en mi&lt;br /&gt;camino? –decía ella, mezclando su voz con la de Lily, que gritaba desde el portero eléctrico:&lt;br /&gt;“¿Todavía seguís ahí?, ¿qué hacés?, ¿por qué no subís?”.&lt;br /&gt;Nos despedimos con promesas de mails y besos en las mejillas. Las de ella están muy mojadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Viajar en avión en clase turista puede figurar entre las torturas del siglo. Si el señor cuyo asiento sostiene nuestra bandeja se mueve, el agua que está en nuestro vaso tambalea, se mueve y puede caer. Si el pasajero que tenemos a la derecha o a la izquierda tiene sueño pesado, debemos armarnos de audacia para despertarlo y pedirle que, “¡por favor!”, nos deje pasar para ir al baño. Todo esto más otras iniquidades de las compañías de aviación uno puede contornarlas si la pasajera o pasajero del costado nos ofrece alguna forma de consuelo. “Mirá –dijo mi pasajera de la izquierda–, yo no voy a comer la magdalena. ¿La querés?” “Bueno, si querés, te paso el sandwich.”&lt;br /&gt;Qué raro, tu acento a veces parece español y a veces uruguayo.&lt;br /&gt;–Soy uruguaya. Salí de Uruguay con mi padre cuando tenía 12 años.&lt;br /&gt;Tu padre, también uruguayo.&lt;br /&gt;–Mi padre, español. Tenía 17 años cuando llegó, a comienzos de los años ’50. En 1974 le robaron el taller varias veces y decidió volver a España. Volvimos. Nunca se acostumbró. Extrañó Uruguay hasta su muerte, hace unos años.&lt;br /&gt;¿Qué extrañaba?&lt;br /&gt;–Todo. Cuando llegó al país, a los 17 años, un tío que había llegado antes le puso un mate en la mano y le dijo: “Chupá esto; aquí se toma con los amigos”. Mi padre tomó mate como un criollo y nunca más lo abandonó.&lt;br /&gt;¿No lo habré conocido?&lt;br /&gt;–Se llamaba Manuel Patiño Otero.&lt;br /&gt;No, no lo conocí. ¿En qué trabajaba?&lt;br /&gt;–Tenía un taller de chapa y pintura en Arenal Grande, en Goes. Allí, los sábados iban los amigos a tomar mate y a comer asado. Tenía amigos uruguayos y de todas partes. Italianos, judíos. Estando en España, muchos sábados, recordando Uruguay se ponía muy melancólico. Nunca se consoló de haber vuelto a España. Cuando sabía de gente que se iba para España a vivir, decía: “Pobrecitos, no saben lo que hacen”. Nunca se recuperó de haber abandonado Uruguay. Uruguay fue, hasta su muerte, una espina en el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Publicado en el suplemento Radar de Página 12, el 9 de abril de 2006&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-115584307393648828?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/115584307393648828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=115584307393648828' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115584307393648828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115584307393648828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/08/la-entrevista-encuentros-cercanos-una.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-115024368694304134</id><published>2006-06-13T20:55:00.000-03:00</published><updated>2006-06-17T13:58:11.390-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/plazano.1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/plazano.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;strong&gt;Crónicas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;La Plaza del 24&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por Florencia Barone&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Escasa fue la parafernalia que se utilizó para promocionar el acto que tendría por objeto recordar a las víctimas del terrorismo “marxista y leninista” de la década del ’60 y ’70: un par de volantes repartidos en los cuarteles, algunas gacetillas difundidas tímidamente y el espacio brindado a Cecilia Pando en el programa de Mariano Grondona el domingo 21 de mayo. En él, la esposa mediática del mayor pasado a retiro Rafael Mercado invitó a todo el público a concentrarse el miércoles 24 a las 17.30 en la Plaza San Martín de Retiro para participar de la presentación de la Comisión de Homenaje Permanente a los Muertos por la Subversión. Y lo hizo con la misma seguridad, efusividad y compromiso que cuando defendió al ex Obispo Antonio Baseotto y cuando admitió en muchos medios que estaba orgullosa de reivindicar la causa del robo de bebés y la propia dictadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bisontes para el frío; Christian Dior para el olor…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Qué orgullo querido, te felicito, no sabés qué placer me da verte vistiendo el uniforme. Vení, dame un beso”, interrumpió con la voz temblando de emoción una mujer sesentona -muy paqueta y maquillada- a un morochito de no más de 30 años que portaba el traje verde mate del ejército. Era la misma emoción rígida de felicidad -sin grises ni matices- que estaba multiplicada en las mil y pico de personas presentes alrededor del cenotafio de los caídos en la Guerra de Malvinas: militares retirados y en actividad, sus esposas, viudas e hijos de militares, futuros militares y algún que otro civil o “persona de paso”, que a simple vista costaba muchísimo identificarlos.&lt;br /&gt;Para llegar adelante hasta el pequeño atril en donde hablaba Ana Lucioni -representante de los caídos y responsable de dar comienzo a la ceremonia a las 17.45- sólo había que regalar un par de “permiso, muchas gracias”, hacer oídos sordos a relojeos muy incómodos y, principalmente, juntar valentía para soportar la guerra de olores que tenía lugar en el aire y que emanaban de los cuellos, los peinados, los abrigos, las pipas y los habanos que portaban los asistentes. Nada parecía improvisado, era su reunión, su encuentro, su fiesta. Y la cara de orgullo de esos hombres y mujeres se destacaba tanto como las escarapelas, las vírgenes, y Cristos crucificados que lucían en sus pechos.&lt;br /&gt;Mientras Lucioni afirmaba que “estamos acá para el recuerdo de los héroes que cayeron como consecuencia de la más cobarde y repugnante agresión de toda nuestra historia, la que atacó a la sociedad argentina sin respetar reglas ni códigos, vulnerando los más elementales derechos humanos” un señor tomó del brazo a esta cronista y le entregó un pequeño libro: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Síntesis del Modelo de la Comunidad Organizada&lt;/span&gt;, una proclama firmada por Mohamed Alí Seineldín en donde se propone un nuevo sistema de organización nacional en el cual Dios, el Hombre, la Familia y las Sociedades intermedias conforman la cima de la pirámide del Estado. “Leélo querida, esto es oro en polvo”, le dijo y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¡Viva la patria, carajo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A los diez minutos del comienzo del acto la palabra “patria” ya había sido pronunciada demasiadas veces. Era un leitmotiv que resonaba desde los parlantes y también desde los gritos de la multitud: “¡Soldado no pidas perdón por haber defendido a tu patria!”; “¡Viva la patria, carajo! ¡Viva!”; “¡Viva el Ejército argentino!, ¡Viva!”; “¡Libertad a los presos políticos del gobierno montonero!, ¡Libertad!”, “¡Libertad a los presos militares! ¡Libertad!”. Para ese entonces ya no había abrigo que pudiese contrarrestar los cubitos de hielo que flotaban en la sangre de quien escribe.&lt;br /&gt;Con la noche cayendo a sus espaldas, y luego de las palabras de Karina Mújica (otra integrante de la comisión que reivindicó la batalla por la memoria completa “de los nuestros” y quien agradeció a los civiles “por su inconmensurable valor de asistir a una ceremonia de tal naturaleza”), se le entregó al general retirado Juan Miguel Giuliano -quien estaba en representación de la Unión de Promociones- una placa homenaje. “Las organizaciones de inspiración marxista y leninista como el ERP y Montoneros son equiparables por su naturaleza a la organización fundamentalista Al Qaeda. Sus crímenes no prescriben, y las víctimas por ella provocadas son tan dignas de consideración como las de la AMIA, de las Torres Gemelas y Atocha”, dijo Giuliano luego de hablar de la “memoria subjetiva y hemipléjica” que padecen ciertas personas del gobierno, recibiendo un ferviente aplauso de apoyo. Por sus características, no había duda de que era “La Plaza del No”, a diferencia de “La Plaza del Si”, que tendría lugar al día siguiente frente a la Casa Rosada en el festejo popular del 25 (con choripaneadas, bailes y recitales de por medio) con el presidente Néstor Kirchner y las Madres de Plaza de Mayo a la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Que se vaya el zurdaje…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Se le ha ofrecido a los argentinos una visión sesgada de la historia. Y lo que es más grave, esta parcial versión de los hechos se inculcó en la mente de nuestros niños y jóvenes sin que puedan advertir que una verdad parcial equivale a la mentira, que la memoria parcial es peor que el olvido”, terminó por definir el general Giuliano, secundado por tres uniformados, un cura y cuatro mujeres que tenían las remeras blancas de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos Argentinos (AFyAPPA), cuyo logo consistía en una bandera argentina tras las rejas.&lt;br /&gt;El minuto de silencio dedicado a sus muertos de la guerrilla fue interrumpido a los 20 segundos con un canto eufórico de "&lt;em&gt;¡Argentina, Argentina!&lt;/em&gt;" y el recuerdo de los caídos con un "¡presente!" muy castrense, a lo que le siguió el depurador Padre Nuestro por parte del sacerdote Romero y el infaltable Himno Nacional Argentino. A las 6.45 la desconcentración ya era un hecho: era el momento de las charlas y las felicitaciones, como también de la expulsión de los ‘infiltrados’ previamente fichados: “¡Andate zurdito de mierrrrrrrda, bolchevique, buchón de Kirchner”, “¿Qué viniste a hacer acá? ¡Éste es nuestro acto”! y “¡Volá traidor a la patria, acá vinimos a construirla no a destruirla!”, gritaban las mismas señoras paquetas como también sus esposos y otros jóvenes a Marcelo López, periodista de América que fue acompañado casi a los golpes y empujones a retirarse de la plaza. “A éstos hay que matarlos, no sé para qué vienen a joder”, le decía una mujer a otra mientras charlaban sentadas plácidamente en un banco en la plaza. “Ahora el cinco nos tenemos que juntar otra vez... ¿Viste?, somos muchos”, le contaba un hombre pelado a otro de bigotes morrudos que parecía su amigo. “Sí, sí. Esto va para Kirchner y las Madres de Plaza de Mayo –le respondía-. Ya estoy harto de que me las refrieguen por la cara”, “¿Madres de Plaza de Mayo? Madre de delincuentes”, le remató el pelado muy convencido de sí mismo mientras con su zapato negro lustrado pisoteaba los cientos de volantes blancos del piso que establecían el 5 de octubre como el Día Nacional de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo Marxista en la Argentina. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;---------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Adictos al alcohol&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Por Aníbal Furcinitto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cita era a las 20:30, paradójicamente, en un horario ideal para una cerveza o un vino. La gente llegaba de a poco. Sin llamar mucho la atención, tratando de pasar con disimulo. Seguramente, no querían que los vieran ingresando a una reunión de alcohólicos en rehabilitación. Diego D. fue el último en entrar, siempre hace lo mismo: aguarda a que lleguen primero los demás para luego ingresar cuando todos estén adentro. “De esta forma no tengo que saludar en la puerta, así paso de una y nadie me ve”. Él vive a cincuenta metros de la Parroquia de las Mercedes, en Belgrano, lugar donde todos los viernes en el mismo horario, desde hace 10 años, el padre Jorge reúne a su grupo para charlar sobre la vida, la actualidad y, principalmente, la adicción al alcohol. “Acá no hay enfermos, acá no se cura ni se dan soluciones mágicas, acá se ayuda a la gente a convivir con su adicción”, dice el sacerdote. En el fondo, todos saben que es difícil recuperarse definitivamente. Rodrigo V. es un buen ejemplo. Estuvo en la primera reunión de todas, allá por enero de 1996, y jamás se ausentó ni pensó en dejar el grupo. Sabe bien que tiene serios problemas con el alcohol, le gusta mucho la cerveza y más, el fernet. “No podía parar de tomar. Primero era sólo los sábados, con mis amigos. Luego también los viernes con mi novia, después en el trabajo, necesitaba estar borracho todo el tiempo, lo disfrutaba mucho”. Su relación de pareja se desmoronó, lo despidieron de varios empleos, chocó varias veces su auto –la primera vez que manejó su cero kilómetro, se embriagó y abolló la puerta en el estacionamiento- hasta que una noche de borrachera dejó puesta su tarjeta de débito en el cajero y le vaciaron la cuenta. También olvidó un papel con su clave personal que siempre llevaba consigo para recordar el número, ya que “cuando estoy borracho me olvido de las cosas”. Ahí dijo basta.&lt;br /&gt;El padre Jorge –al que en sus épocas de juventud habían apodado &lt;em&gt;catarata&lt;/em&gt; porque no paraba de tomar- invita a cerrar la puerta y a comenzar con la reunión. Todos se sientan en unas precarias sillas de madera, formando un círculo. Jorge pregunta, en tono amable y cordial, cómo pasaron todos la semana. Luego cede la palabra a los integrantes del grupo que, lentamente, van dejando la timidez de lado. Gonzalo B. es el primero. Confiesa haberse embriagado con cerveza el sábado por la noche. Fue a un boliche y besó a una mujer. Gonzalo está en pareja desde hace 8 años y planea casarse el año que viene. Esto lo aterra y lo empuja a la bebida. Luego es el turno de Marcela R. que aún sigue enamorada de su ex novio y encuentra consuelo en el alcohol. Quien toma la palabra se pone de pie y se mueve hasta el centro de la ronda. La sala no es muy grande, es acogedora, las paredes están cubiertas con láminas que aluden a Jesús. Lejos está Emanuel V. de las publicidades de cervezas y otras bebidas que solía encontrar en los bares. “Hace nueve meses que no tomo una gota de alcohol, por momentos siento una ansiedad terrible, ganas de ir al supermercado chino, ese que vende barato el vino, comprarme un par de blancos, encerrarme en mi cuarto con la música a todo volumen y embriagarme, pero no lo hago”. Él, como todos los demás, encuentra una recompensa todos los viernes. “Desde que no tomo alcohol, mejoré mi rendimiento deportivo y hasta me va bien en Grafología, ayer me saqué un diez”.&lt;br /&gt;A las 21:15 suena una campana. Quizá alguna misa nocturna. No, aunque cueste creerlo, esta indicando el recreo. Parte del grupo se queda participando de un debate futbolero sobre las chances de Argentina en el mundial, en un tono de voz mucho más elevado que el utilizado para hablar de la vida personal de cada uno. El resto del grupo sale al patio descubierto, seguramente para prender algún cigarrillo. Quizá, en un futuro, también tengan que ir a charlas sobre tabaquismo. Luego de llegar a la conclusión de que, seguramente, Brasil será el campeón y que Argentina sólo puede llegar a la final, se reanuda la sesión. La gente está ahora mucho más distendida, se ven algunas sonrisas y hasta alguien se anima con algún que otro chiste. Emiliano C. es el bromista del grupo, aunque a veces se pasa de raya y algunos se enojan. “Yo cargo, pero no tengo problema con que me burlen a mi. Es más, en una borrachera confundí a un hombre con mujer y ya no me molesta que me jodan con eso porque es parte del pasado, ahora las cosas son distintas”.&lt;br /&gt;Ya son las 21:40 y aún quedan por escuchar los testimonios de Matías C. y de Martín D. Es el turno de Matías pero, repentinamente, se pone el abrigo y se marcha. “Perdónenme, ya bastante me cuesta venir hasta acá, contarle mis cosas a ustedes. No me voy a poner a hablar de lo que hago o dejo de hacer delante de un desconocido” El ruido del portazo retumba en toda la iglesia. Quizá no vuelvan a saber de él. “Este Matías está cada vez más loco”, dice Diego, uno de los más callados. Los demás asienten en silencio. Ya es tarde, se hace la hora de la cena y muchos comienzan a mirar el reloj. Entonces, Jorge se pone de pie y camina hasta un armario, ubicado en el otro extremo de la sala. Saca una pila de vasos de plástico (esos de cumpleaños) y los reparte. Pregunta a quién le corresponde traer la bebida. Cada semana, uno de los integrantes del grupo debe traer algo para brindar al final de la sesión. Es una especie de juego en el que todos intentan ser originales, está mal visto repetir. A nadie se le ocurriría traer algún licor o un whisky. Sin embargo, en la última reunión del año pasado, fue el propio Padre el encargado de traer la bebida. Fueron dos botellas de sidra, una con alcohol y otra sin alcohol. Cada uno podía servirse de cualquiera. La sin alcohol se acabó rápidamente, la alcohólica ni siquiera fue descorchada. Todos se divierten al recordar esa anécdota, sin ponerse del todo de acuerdo sobre si fue un juego, una prueba o qué. Finalmente, Beatriz abre su cartera y saca una botella de agua, con sabor a durazno. Sirve una pequeña medida en cada vaso e invita a brindar. Todos beben gustosos, hacen un buen fondo blanco y terminan con un aplauso y risas generalizadas. La reunión acababa de concluir. Vaya uno a saber los recuerdos que pasaron por la mente de ellos. El padre abre la puerta y un viento frío invade la sala. Todos, lentamente y en tono muy ameno, se saludan y se retiran en medio de distintas conversaciones. Jorge, cual maestro de escuela primaria, espera que salgan, firme, al lado de la puerta. “Será hasta el próximo viernes, buena semana” alcanza a decirles, antes de que ya no quede nadie. “Fue una linda reunión la de hoy, espero que les haya servido”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"  &gt;&lt;strong&gt;---------------------------------------------------------------------&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una noche en la Ópera&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por Laura Dal Poggetto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un recorrido nocturno por Ópera Bay, uno de los boliches más famosos de Puerto Madero. Toda la banalidad y referencias a la cultura pop que en una noche de juerga se pueden registrar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Era la 1: 45 de la madrugada cuando llegaron en taxi a la puerta del recinto ubicado junto al Río de la Plata. La estructura del lugar ciertamente remitía a la Ópera de Sydney, a la cual su nombre actual hace referencia. Así como descendió el promedio de edad de su concurrencia, en sus quince años de existencia también bajó la pretensión de la discoteca en cuestión: antes era El Cielo, después fue Divino, ahora es una réplica tercermundista de un edificio icónico ubicado en la otra punta del planeta.&lt;br /&gt;Llegaban a sus oídos los ecos de la música electrónica que retumbaba en el interior del local mientras esperaban al contacto para entrar al boliche por medio de una lista y evitar pagar entrada. Pese a estar en pleno mayo y expuestas a la brisa que llegaba del río, el frío no se sentía. Era una noche tranquila y la gente llegaba de a poco, tan calma como esa jornada nocturna.&lt;br /&gt;Había grupos de chicas con polleras mínimas y tacos que las elevaban por sobre la altura del resto de las féminas de metro sesenta y cinco, cabellos brillosos sin dejo alguno de &lt;em&gt;frizz &lt;/em&gt;que causarían envidia en cualquier chica &lt;em&gt;L’oréal&lt;/em&gt;, los ojos expertamente fileteados por trazos de delineador perfectos, los brillitos calculadamente esparcidos por párpados y pómulos, el brillo labial rosado retocado por última vez metros antes que el remis las dejara en la puerta. Una pareja de treinta y pico se acercó a la línea que se formaba paulatinamente para entrar, miraron, debatieron entre ellos si meterse o no para luego subirse a un taxi que se los llevó de ahí. Las cabezas rubias, barbas prolijamente borradas de sus caras y el acento delataban a los turistas que se animaban a ir solos de excursión nocturna en busca de la famosa carne argentina. Muchos chicos resguardados en la seguridad de ir en grupo de a tres, cinco o más avanzaban determinados entre la muchedumbre -llevándose a alguno que otro por delante- acomodaban sus prolijamente descuidadas cabelleras y se aprestaban a entrar.&lt;br /&gt;Finalmente llegó el contacto, Sofía V. Una de las tantas denominadas RR.PP. (Relaciones Públicas) que abundan en el mundo de los boliches de cualquier estatus, género y calibre. Son generalmente chicos con una gruesa lista de conocidos siempre ansiosos de esquivar el precio a pagar por ser parte de los reductos de moda. Resuelta, pasó por al lado de los patovicas y enfiló hacia la entrada. Junto a un grupo de gente, la cronista atinó a seguirla con su mejor cara de “estoy con ella”. Atravesaron la primer barrera, la de los “selectores” de clientela: los guardias ubicados al frente de la muchedumbre -que espera participar de lo que sea que se esté gestando en la noche del local- y que escogen de entre ellos quiénes corresponden allí dentro y quiénes no.&lt;br /&gt;Sofía se dirigió hacia las chicas más buscadas por hombres y mujeres: las coordinadoras de listas. Ellas definen quién no necesita pagar entrada como el resto de los mortales. La cronista y sus seguidoras repitieron las palabras mágicas: “Soy amiga de...” y se aprestaron a esperar el pequeño ticket de papel que -ante la mirada despectiva del último guardia- les posibilitaría ingresar al lugar y empezar a experimentar los placeres nocturnos augurados. Un grupo de jóvenes chilenas se les acercó porque querían saber cómo conseguir el pasaje a la tierra prometida. Comentaron su dilema, la ya famosa historia de “conozco a alguien que conoce a alguien que me iba a anotar en la lista pero me dijeron que no estoy” con la mueca de desesperación y extrañeza correspondiente al discurso enunciado, y ante la respuesta del grupo –también célebre- de no poder ni saber cómo ayudarlas, se alejaron e impasibles repitieron su relato a los que formaban fila detrás suyo.&lt;br /&gt;Finalmente entraron al boliche, que les dio la bienvenida con todo su esplendor de otrora. Los grandes ventanales permitían desde algunas pistas la contemplación perdida -para el pasado de copas y para quien cometiese la herejía de no sumarse a la fiesta propuesta de cuerpos sudorosos por tanto baile- de los viejos docks remodelados y ultra-modernizados de Puerto Madero, el río, y posiblemente avistar del amanecer para la hora en que botellas y vasos plásticos poblaran ya los pisos de resbaladizas baldosas, para ese momento empapados con los líquidos contenidos por esos mismo vasos y botellas, convertidos con su pegajosidad en un páramo para quien intentara caminar en tacos –y ¡oh! la odisea aún mayor de bailar con cierta destreza- por esas superficies. Varias piletas de 30 centímetros de profundidad distribuidas a lo largo de las pistas principales coronaban la estética &lt;em&gt;kitsch-menemista&lt;/em&gt; del recinto, donde abundaban las luces fluorescentes y los sillones blancos símil cuero esparcidos por las denominadas áreas lounge o de descanso. Un amigo comentó que en la fiesta del último fin de año, miembros de Prefectura tuvieron que sacar al único que osó adentrarse en las aguas calmas de los piletones, bajo los efectos de varios brindis.&lt;br /&gt;Los jóvenes sub-20 que poblaban en su mayoría el lugar bailaban con mayor o menor entusiasmo, controlaban que sus zapatillas Converse (abundantes en esta época donde el calzado deportivo goza de mayor estatus que mucho de los zapatos más elegantes) no se hubiesen salpicado con la cerveza del que ya caminaba con dificultad, mientras miraban de reojo si éste o aquella los seguía observando. En el baño, con lavatorios unisex, abundaban las guerras de agua y el flirteo, en una dramatización de un recreo de colegio secundario. Un coro de gritos agudos paralizó a todos los presentes por un momento que, movidos por la paranoia post-Cromagnon ante el menor signo de alarma, giraron sus cabezas en dirección a un grupo de adolescentes tardías con gran capacidad pulmonar que se abrazaban y saltaban al ritmo de los beats de la música &lt;em&gt;techno&lt;/em&gt; de esa pista.&lt;br /&gt;Entre guardias de seguridad que patrullaban &lt;em&gt;walkie talkie&lt;/em&gt; en mano y la masa humana resurgió Sofía V. a su encuentro. Oriunda de Medellín, actualmente en Buenos Aires por estudio, comentó con su acento colombiano: “Esto es lo mejor que me pudo haber pasado, entro gratis y mis amigos también. Un día me llamaron porque un amigo le dijo a mi jefe: ‘Oye, esta chica está ideal para el puesto’, y me lo propusieron. Y ya. Ahora estoy de RR.PP. para este boliche y otros tres más. Si quiero ni me tengo que aparecer por el lugar, paso la lista con gente y ya. Me puedo llegar a hacer 200 pesos por noche. Ahora estoy esperándolo a mi jefe que me va a alcanzar tickets para tragos gratis”. Esperaron junto a ella un rato con la esperanza de no desembolsar entre 15 y 20 pesos para disfrutar de una bebida con alcohol, pero resignadas decidieron trasladarse a otra pista.&lt;br /&gt;Cientos de personas se movían al compás de una canción de &lt;em&gt;hip-hop&lt;/em&gt;. No importaba si habían nacido en la zona norte de Buenos Aires, en ese momento ellos se movían como si se hubieran criado en las calles del Bronx neoyorquino, pasado las tardes de sus adolescencias en las escalinatas de los típicos conventillos de los ghettos donde se originó ese género musical, imitando la pose de los mismos &lt;em&gt;gansta rappers &lt;/em&gt;que si se encontraran por la calle, cruzarían de vereda.&lt;br /&gt;Con la misma facilidad se adaptaron al ritmo relajado de Bob Marley – en ese momento todos eran de Jamaica y defendían la filosofía &lt;em&gt;rastafari&lt;/em&gt;- y más tarde saltaron con The Clash como si hubieran estado en las revueltas obrero-estudiantiles de los ’70 cuando la “Dama de Hierro” Margareth Thatcher reinaba Inglaterra, aunque la mayoría haya nacido años después que la banda de Joe Strummer se separara.&lt;br /&gt;A su lado, un grupo de tres uruguayos de 20 años y caras de púberes lampiños, arrinconaban desde sus 1.80 metros a una chica en clara desventaja con sus 25 centímetros menos de altura. Pasaron por varias de las etapas del levante amistoso: auto-presentación con nombre y edad incluidos, proposición de una amistad para con ella y argumentos sobre los beneficios de este tipo de relación. Ante la insistente negativa de la muchacha y su desesperado abrazo a un amigo que se encontraba en inmediata y salvadora cercanía, los chicos terminaron su rutina y jaqueados decidieron retirarse de la contienda amorosa.&lt;br /&gt;El grupo decidió hacer lo propio. Mientras se alejaban de Opera Bay en pos de la Avenida Córdoba y un taxi, llegaban a sus oídos las estrofas de uno de los himnos por excelencia de Los Ramones. “Ay, nos hubiéramos quedado un rato más, me encanta esta canción”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-115024368694304134?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/115024368694304134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=115024368694304134' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115024368694304134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/115024368694304134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/06/crnicas-la-plaza-del-24-por-florencia.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114956497827235942</id><published>2006-06-06T00:30:00.000-03:00</published><updated>2006-06-16T07:31:13.550-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/bender_aplausos.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/bender_aplausos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Primera cosecha&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Cumpliendo con lo que acordamos en nuestras primeras clases, publicamos las que -a nuestro criterio- fueron las mejores instrucciones de uso y descripciones de objetos cotidianos. Felicitaciones a todos por los laburos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Peine o cepillo?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Autora: María Florencia Rodríguez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cotidianamente podrán observar que además de haber una gran diversidad de individuos con diferentes rostros, gestos, cada uno de ellos lleva consigo variedades de peinados y looks que, que los hace únicos e irrepetibles. Pero para que esto pueda realizarse tienen que seguir ciertos pasos para utilizar el instrumento que los hará diferenciarse de los otros: el peine, cepillo o como cada uno lo llame. Los hay de todas formas, tamaños y colores. Pueden tener los dientes más gordos y largos, finitos y cortos, también pueden ser redondos tipo ruleros, con mangos gruesos, finitos, de color marrón o negro, azul, rojo o verde. Pueden a su vez tener algunos complementos más pequeños como los invisibles en el caso de las mujeres, o una especie de gel que se pegotea y no permite que se caiga ningún pelito (utilizado tanto por hombres como por mujeres). Lo importante para estar bello/a a la hora de salir a la calle, limpiar la casa, ir al supermercado, al trabajo, a la facultad, a una cita, es seguir al pie de la letra las instrucciones de cómo usar el peine o cepillo. No importa si la persona es zurda o derecha, se lo agarra con la mano que más cómoda le quede. Generalmente se lo toma con los dientes mirando hacia abajo con el brazo semiflexionado y se lo desliza suavemente desde el cuero cabelludo hasta las puntas. Algunos hombres hacen el movimiento inverso, se tiran el jopo de abajo hacia arriba, quedándole una especie de melena de león característico de los 70. Es común en el caso de las mujeres que tienen rulos o el pelo muy largo que el utensilio quede a mitad de camino. Para resolver esto debe pasar más bruscamente el peine por esa zona conflictiva hasta que siga su curso y llegue a las puntas. Para las personas que tienen el pelo bien lacio es bueno utilizar un cepillo redondo y hacerse un &lt;em&gt;brushing&lt;/em&gt; para así darle ala cabellera más volumen. Para ello se necesita tomar un cepillo, y con un movimiento envolvente enroscar en él mechón por mechón separados previamente con un par de ruleros. Movimiento siempre de arriba hacia abajo. Como se verá, lo común y corriente es hacerlo de esta manera: se tenga el pelo corto, largo, enrulado o lacio. La tintura es un complemento de los distintos &lt;em&gt;looks&lt;/em&gt; y peinados y da un toque de personalidad a cada persona que prefiera tenerla: reflejos, mechitas, tinturas coloradas, rubias, negras y marrones, muchas veces son las que tapan esas canas que a una cierta edad comienzan a preocupar y molestar. Si no querés que determinada gente cuando te vea se acuerde de Palito Ortega y te cante su reconocida canción &lt;strong&gt;Despeinada&lt;/strong&gt;, lleváte vayas donde vayas un peine o cepillo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Mi Tijera&lt;br /&gt;Autora: Marcela Piñeyrúa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los veinte años, cada día de mi vida ella me acompaña y trabaja a mi par, sólo toma descanso cuando almuerzo o no la utilizo.&lt;br /&gt;Tiene ojos vacíos y helados como el metal, sus piernas son dos triángulos escalenos igual de filosas que una navaja, su cuerpo delgado pero rígido y su piel de acero la hacen fría. Todas las noches duerme fuera de mi casa y no sé cómo se siente sin mí, no sé si me extraña, si alguien más en mi ausencia la utiliza.&lt;br /&gt;Ella se llama Eiker, no conozco cuándo ni cómo llegó a Buenos Aires, sólo sé que nació en Alemania, y desde que llegó a mis manos no ha cesado de trabajar a mi lado, distintos domingos y feriados tuvo que acompañarme a hacer algunos trabajos y nunca me hizo un piquete, ¿o sí?. A decir verdad, recuerdo que algunas veces me peleo con ella porque no ha seguido las instrucciones de mi mano y ha pellizcado alguna que otra oreja. Algunas personas volvieron pero otras no, supongo que querían seguir conservando su oreja. A pesar de ello la sigo queriendo pues las dos nos complementamos y somos una pareja ideal. Cuando mis dedos entran en sus ojos de metal, ella cobra vida realizando cortes de cabello, es en este momento en el que nos conectamos o fusionamos y trabajamos como una sola pieza. Mi tijera es una prolongación de mi cuerpo y mente, quien a través de mi experiencia como coiffeur plasma en las personas mi creatividad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El papel higiénico&lt;br /&gt;Autora: Nadia Micaela Paz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé que a lo largo de mi vida iba a conocer tanto. Era muy chica cuando sentí el primero sin saber que a partir de ese momento siempre recorrerían las partes más intimas de mi cuerpo. Conocí muchos diferentes: gruesos con forma de cilindros, algunos ásperos, otros muy suaves, pero confieso que jamás vi uno negro.&lt;br /&gt;Recuerdo que a mis treinta años todos los martes hacia una reunión en mi casa con amigas. No sé por qué o si es común en las mujeres, pero terminábamos hablando constantemente de eso y parecía importarnos mucho el tamaño. Todas coincidíamos indignadas en que algunos mentían con su longitud pues eran siempre menor a lo que decían. Pese a esto yo sabia muy bien que en realidad no se trata tanto del largo sino que es mucho más importante el grueso. Una vez me encontraba en un baño que no era el mío. Estábamos ahí los dos. Yo miraba cómo colgaba, era muy blanco. Tímidamente lo toque, lo sentía muy suave. Tenia un perfume muy agradable pero me sorprendió que tuviera dibujado un perro (en mi época no se conocían muchos así). Para serles sincera estaba muy contenta, pensé que ese era perfecto. Pero al final son todos iguales: cuando lo fui a usar lo tomé en mi mano y noté que era muy fino. La sorpresa que me llevé fue muy desagradable.A veces, por abusar de su uso me irritaba, produciéndome un ardor insoportable. Pero nunca pude prescindir de él y estuve constantemente dispuesta a probar una y otra vez. Si por alguna circunstancia de mi vida no lo tuve, confieso que la pase muy mal. En esos momentos traté de reemplazarlo, pero no era lo mismo. Hoy con mis ochenta años lo puedo contar: a pesar de mi tristeza tuve que dejarlo. Acá me obligan a usar pañales y aunque hurgo en todos los armarios del geriátrico todavía no logro encontrar un mísero rollo de papel higiénico. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El sofá&lt;br /&gt;Autor: Andrés Obligado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrentado a una mesa ratona de madera y a dos sillones antiguos de mis abuelos, en el living de mi casa, se mantiene inamovible nuestro sofá. Con sus dos metros de largo por uno de ancho y setenta y ocho centímetros de altura, este mueble ha cobrado un fuerte valor simbólico ya que nunca ha sido sustituido ni modificado su lugar a pesar de los constantes cambios decorativos de mi madre. Su color es lo único que ha mutado y hoy se encuentra forrado en tela engomada de un blanco ya amarillento con flores dibujadas. No es lo que se podría decir cómodo, pero aún así cuando alguien se sienta en él, le va absorbiendo las responsabilidades y preocupaciones dejando la mente abierta a charlas, a la música y la televisión. Hay que aclarar que cuando hablo del “él” refiriéndome al sofá, hablo de “él” como una persona por que lo considero como tal y creo que tratarlo de “éste” sería una injusta subestimación. Familia numerosa la nuestra, somos diez: mi madre, cuatro hermanos, una hermanita, tres perros y él. Compañero mudo pero fiel, sufre de mis improvisaciones con la guitarra y las alocadas golpizas de mi hermano al bongó, pero él se mantiene allí, estoico, siempre dispuesto a recibir a cualquiera que sea invitado, familiar o perro sin emitir queja alguna. Es testigo, al encontrarse en diagonal al televisor, de mundiales de fútbol, películas, videos y también de algún que otro encuentro nocturno de parejitas inquietas. Si hay algo que lo hace más sorprendente es el hecho de que nunca lo vi vacío, por que siempre, entre los almohadones o en sus brazos, hay algo u alguien que descansa en él, ya sea la viola, el bajo, carpetas, frazadas, personas, animales, la pelota, paquetes de papas fritas, la cotidianeidad, vasos, botellas, ropa o la extraña sensación de libertad que se pasea por allí a todas horas.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Prácticos, serviciales... y molestos&lt;br /&gt;Autora: María Cecilia Esquinazi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas, desde los adultos a los más chicos, conocen su utilidad cómplice para el cuidado de la coquetería, y de la salud. Por lo general son livianos, presentan distintos tamaños – cortos, largos- y suelen ser algo puntiagudos. También son gordos, aunque les gusta disimular su silueta, utilizando un cinturón que los ajusta de tal manera que los hace un poco más delgados. Y si ello no les basta para obtener su contorno ideal, optan por sumergirse dentro de su abrigo: la funda.&lt;br /&gt;Están compuestos por diversos colores lisos como: azul, rojo, verde, amarillo, gris, negro, etcétera. Pero también hay algunos que presentan distintos estampados a cuadrille, en donde se cruzan diversas líneas desde gruesas a finas. Otros en cambio, poseen dibujos con las caras de los héroes o heroínas con lo que se identifican los niños.&lt;br /&gt;A la hora de entrar en acción, se destacan por ser muy dinámicos, porque exigen de su dueño que los retire de su envoltura, que los despliegue apretando tan solo un botón o a mano, para abrir su varillaje flexible cubierto de tela que permite resguardarse de la lluvia a su poseedor.&lt;br /&gt;Estos utensilios portátiles también son muy prácticos para ser usados como bastón por las personas mayores en aquellos días en los que no se sabe cómo va a influir el tiempo, y no queda más remedio que llevarlos encima por si acaso. Para el común de la gente, en cambio, se transforman muchas veces en algo bastante molesto. Porque deben lidiar con ellos bajo lluvias y vientos intensos. Y en ocasiones, cuando las condiciones climáticas empeoran, terminan rotos, dados vuelta y en un tacho de basura. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El cepillo de dientes&lt;br /&gt;Autora: Analía González Bravo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Todas las mañanas estás ahí, erguido y estático esperando que te tome con mis dedos dormidos. No estás solo pero para mí sos único: mío, sólo mío. Con vos me brota el egoísmo, no creo que otras manos osen tocarte sin que una furia volcánica envuelva mi boca. Estás ahí, con tu cabeza mirando a la nada, con tus cabellos duros y con tus blancos y azules esperás colgarte de mi boca. Tu figura es poco común. Seguramente tu dios tenía interés en la aerodinámica. Sos panzón y tu espalda está recubierta de una capa gomosa un tanto pegajosa (¿serán los restos de tu infaltable compañera?). Tu cuello espigado parece contaminado de tumores. Me alejo y desde un rincón de tu frío aposentó te miro. Reptil, serpiente. Me recordás a una víbora. Tu creador te hizo con mucho pelo, quizá porque suponía cuán necesitados estamos de ellos, te los pintó de azul y blanco y ellos con el paso del tiempo exudan un olor mentolado. Me esperás sin impaciencia, te reconozco entre los otros y mi mano te rodea, casi hasta la asfixia. Corre agua entre tus hilos sedosos y pongo sobre ellos eso que te saboriza. Te acerco a mi boca, abro mis labios y mis dientes se descubren. Encuentro de dos que se convierten en uno. Yo te guío en la tarea, te hago pasear por cada rincón, cada espacio es tocado por tus cerdas envueltas en una blanca espuma. Te deslizas entre mis dedos y con vida prestada cumples tu misión matutina: borrar los restos de la noche, preparar la sonrisa para el día. Te coloco debajo de la catarata, te limpio. Húmedo nuevamente en tu sitio. Ahí esperaras por horas hasta que nuevamente me acerque a ti, te saque del frío cerámico, te abrace con mis dedos y puedas volver a colgarte de mi boca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;El crayón&lt;br /&gt;Autora: Laura Dal Poggetto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un elemento que reproduce la forma del lápiz, pero manufacturado enteramente en un derivado de la parafina. Gracias a un proceso de pigmentación, al apoyarlo contra una hoja de papel u otra superficie y desplazarlo ejerciendo presión sobre ésta, dejará un trazo de color.&lt;br /&gt;El trazo puede ser liso, zigzagueante, ríspido, ondulado. Las variaciones son tantas como las que le quiera dar. Para que la línea que esté dibujando con su crayón se corte, usted simplemente debe levantar al mismo de la superficie en la cual está trabajando. Para continuar, vuelva a apoyarlo y repita los pasos previamente explicados. Si desea que el color se vea más intenso, presione con más fuerza contra el área de trabajo; al contrario, si quiere que sea más suave, ejerza menos presión.&lt;br /&gt;El papel no es el único material susceptible a la propiedades del crayón, particularmente si tiene una criatura viviendo en su casa. En ese caso, todo su hogar puede convertirse en el lienzo del pequeño Matisse que tiene por hijo. Un par de ejemplos sacados de la experiencia propia: paredes; libros –objetos a ser víctimas principales en la etapa de la infancia donde no se distingue la diferencia entre libro para colorear y una edición de principios de siglo del Don Quijote de la Mancha-; electrodomésticos de cualquier índole; extensiones de madera, sean mobiliarios o pisos, aunque no sabríamos decirle en el caso de los plastificados; puertas de automóviles, como así también el resto de sus partes. Prácticamente cualquier material puede ser dibujado con crayón.&lt;br /&gt;Cabe advertir a aquellos infantes y adultos curiosos, que el crayón no es comestible, independientemente de lo atractivo de sus colores y las denominaciones que las marcas que los producen le dan a éstos, como el caso del color “durazno”. Repetimos, el crayón no tendrá ni el olor ni el sabor de un durazno, y mucho menos contendrá los mismos nutrientes que el fruto. Al ingerirlo, lo único que tendrá en su estómago serán 5 gramos de parafina pigmentada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Instrucciones para cambiar una bombita de luz&lt;br /&gt;Autor: Matías Fridman&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos aquellos que vivimos en ciudades y no en el campo, al depender de la luz solar, sabemos el malestar que produce entrar en una habitación y encender la llave de luz para que, sencillamente, no responda a nuestra pretensión. Una, dos, tres y hasta cuatro veces intentamos que la omisión de la iluminación sea un desperfecto técnico momentáneo. Al no ser así sólo atinamos a dirigirnos a algún rincón de la casa para revolver armarios, sucios y viejos, en búsqueda de la bombita reemplazante, no sin dejar de insultar y maldecir en voz alta este siempre inoportuno hecho.&lt;br /&gt;Volviendo al lugar donde se debe efectuar la modificación resulta imprescindible desalojar el cuarto, ya que no faltará, nunca, alguien que indique los pasos a seguir de manera molesta.&lt;br /&gt;Entonces, primero y principal, encerrarnos solos sin ningún tipo de compañía. Ponernos en ambos pies zapatos de seguridad con suela de goma y puntera de acero ante cualquier eventualidad de descarga eléctrica.&lt;br /&gt;Debajo de la bombita colocamos un banquito, preferentemente de madera, porque no es conductora de electricidad. Subimos en él en un perfecto equilibrio y con una mano tomamos el foco y desenroscamos hacia el lado izquierdo, mientras que con la otra mano tomamos la base del artefacto eléctrico.&lt;br /&gt;Una vez que retiramos la bombita quemada, sacamos de la cajita la que vamos a colocar, fijándonos previamente que su filamento no esté cortado, y la enroscamos pero ahora hacia el lado derecho hasta que sentimos que hizo tope en el fondo.Si de repente la luz se enciende, cumpliendo el objetivo final, y nos da una patada, significa que no tomamos el recaudo de cortar la llave general. Esperamos para la próxima vez tener en cuenta este paso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Instrucciones para usar un ascensor&lt;br /&gt;Autora: María Soledad Zabala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hasta dónde pretende llegar? Puede ascender muy alto, pero tenga cuidado porque cuanto más arriba esté, más rápido puede caer y más duro será el golpe.&lt;br /&gt;Primero presione el botón que está al lado del ascensor, de ese modo lo llamará. Hágalo una vez y espere que lo pase a buscar. En caso de transcurrir más treinta segundos sin que haya aparecido, vuélvalo a intentar. Algunas veces se hace el distraído y pasa de largo; o bien, elige a otras personas para realizar el viaje, porque usted puede no estar incluido en esa lista.&lt;br /&gt;Una vez que el transporte se detiene en el piso en el que se encuentra, extienda su brazo y su mano derecha (no la izquierda, porque ese gesto puede generar desconfianza). Luego, abra las dos puertas y asegúrese que efectivamente esté allí. Ingrese a su interior e inmediatamente ciérrelas de modo de evitar que suene la sirena, la cual anuncia que ha sido tomado y que aún hay tiempo de ingresar al mismo.&lt;br /&gt;Trate de no dejar rastros de su presencia, otros sujetos pueden pretender subir y si lo logran, retrasarán su llegada. Incluso pueden escalar más alto a costa de su propio esfuerzo por conseguir el elevador.&lt;br /&gt;Cuando esté adentro, respire profundo y decida qué nivel quiere alcanzar. Aunque haya seleccionado su destino, no se confíe. Puede que otro individuo lo haga bajar apretando simplemente un botón. Además, como todo producto mecánico no está exento de fallas técnicas y, por lo tanto, a causa de un pequeño desperfecto puede precipitarse. Se recomienda que ante cualquier duda consulte con su portero particular.El ascensor lo llevará y no le cobrará. Cuando éste se detenga acepte su voluntad y sin decir nada, descienda y no lo moleste más. Abra la puerta y diríjase al departamento que corresponda. Por último, corrobore que ninguna persona ajena ingrese al lugar. De ahora en más, no requerirá que lo trasladen, sólo sus piernas se encargarán.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El teléfono&lt;br /&gt;Autora: Liliana Chiernajowsky&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Bell lo creó, a fines del siglo XIX, nunca podría haber sospechado el acoplamiento que su invento lograría, cien años más tarde, en la vida cotidiana de los hombres y mujeres de todos los confines del mundo.&lt;br /&gt;Su función original fue superada por todas las que se le fueron agregando con el tiempo. Sus formas, transformándose de acuerdo a las diversas modalidades de sus usos, y éstos, desbordados por un cada vez más prevalente valor simbólico.&lt;br /&gt;Eso, de lo que hablamos, sirve para hablar con otros y recibir o dejar mensajes. Pero una entidad tal - de simple instrumento o mediador - es poca cosa para nombrar esta cosa. Esto lo sabe cualquiera con certeza cuando algo le ocurre al aparato. Un vacío se apodera del sujeto, un impedimento, una falta, un silencio. El artefacto mudo adopta una presencia que avasalla la atención, y su mudez se vuelve un imperativo que exige el más pronto arreglo.&lt;br /&gt;El objeto puede ser más grande o más pequeño, básico o sofisticado, sólo uno para todos los que habitan una casa, o varios, distribuidos en diferentes ambientes de la vivienda.&lt;br /&gt;Pero poseerlo o no habla de muchas cosas. No tener acceso a él puede llegar a producir el efecto de estar el hombre fuera del mundo, caído del planeta, incomunicado. Es un signo, ocupa un lugar en el imaginario humano y reinventa todo el tiempo su función. Resulta que ahora, se ha travestido de fijo a móvil, y ahí anda, por las calles, los bares, las aulas, los colectivos, los cines, su penetración no encuentra límites. La categoría de un útil funcional ya no le alcanza, porque, naturalizado como está, se ha convertido para los humanos en parte del propio cuerpo, inherente como el ver o el caminar, una manifestación del modo de ser.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El control remoto&lt;br /&gt;Autora: Maribel Mouzo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Es muy posible que, a través de la realización de una encuesta exhaustiva, se arribe al resultado de que ésta se trata de la invención más maravillosa y virtuosa de los últimos tiempos. Sin lugar a dudas, este minúsculo objeto (que puede revestir diversas formas y colores) puede ser considerado el elemento más importante (incluso vital) para el ocio en el entorno hogareño, ya que nos salva de la ardua, rutinaria y conflictiva tarea de alejarnos, aunque sea un instante, de nuestros confortables sillones, permitiéndonos de este modo comandar prácticamente todos los aparatos electrónicos que se encuentran en una casa desde distancias remotas. Allí radica su grandiosa y casi mágica utilidad. Se los puede encontrar de color negro o gris en diferentes tonos y en distintos tamaños, que generalmente van de los cinco a los veinte centímetros. Su característica fundamental tal vez sea que, en su superficie, posee unos numerosos botoncitos que, al ser presionados por el dedo pulgar (unas veces levemente, otras con energía), se activa la operación que la plaqueta electrónica que se halla en el interior de las dos capas que conforman este artefacto, tiene reservada para la función del botón que ha sido presionado. El objeto que controla a la distancia el televisor es indudablemente el más relevante y usado de todos. Desde la lejanía de un asiento, uno tiene la todopoderosa habilidad de crear un mosaico de imágenes por medio del prodigioso zapping, e incluso construir así un mundo a la medida que uno apetezca. Pero además del cambio de canal, tiene otras funciones, tales como variar el volumen y el color, y adaptar el aparato a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;diferentes tipos de sonido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La mochila&lt;br /&gt;Autora: Carolina Ailín Sejas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanto más pasa el tiempo más indispensable se vuelve en mi vida. La nobleza es su característica primordial aunque nunca sea retribuida y reconocida de la manera en que se merece. Por el contrario, la mayor parte del tiempo la encuentro tirada sobre montones de papeles o simplemente apoyada sobre algún suelo de baldosas frías.&lt;br /&gt;Hay momentos en los que ansío tanto encontrarla que visualizar su azul profundo o un pequeño cordón de su linaje hace que el corazón se me llene de esperanzas.&lt;br /&gt;Siempre compañera en circunstancias realmente importantes, sobre todo viajes de corta y larga distancia. Gracias a su capacidad de albergar los elementos más insólitos; algunos de estos la dañan y mucho, pero ella siempre silenciosa y solidaria, mi mochila.&lt;br /&gt;En días lluviosos, soleados o ventosos, firme, cuidándome las espaldas, transportando lo que equivocadas veces considero imprescindible.&lt;br /&gt;Debo tener en cuenta que, en ocasiones, parece que ella me transporta a mí y no a la inversa.&lt;br /&gt;Tantos cierres y compartimentos se entrecruzan en su cuerpo que a veces se confunde su verdadera forma.&lt;br /&gt;Diseñada para soportar grandes cargas por sus varillas de fierro internas, logra incomodar a varios, sobre todo en lugares de gran masividad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114956497827235942?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114956497827235942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114956497827235942' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114956497827235942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114956497827235942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/06/primera-cosechacumpliendo-con-lo-que.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114944397422404377</id><published>2006-06-04T14:55:00.001-03:00</published><updated>2006-06-05T08:39:36.576-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/sherlok.0.gif"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/sherlok.0.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Veo, veo...&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/1042/2572/1600/sherlok.gif"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ver, oler, oír, escuchar, tocar, percibir, sentir, degustar; son algunas de las tantas acciones indispensables que se ponen en juego al momento de describir, de pintar con palabras aquello que se quiere relatar. La descripción pretende evocar en la mente del receptor las imágenes más parecidas a lo que se intenta reflejar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como en todo relato, depende de la perspectiva del autor y de lo que desee comunicar: una visión subjetiva de un objeto, una persona, un lugar o un hecho; o despertar y transmitir sentimientos y emociones, por ejemplo.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nada se le escapa a la lupa de la descripción, porque todo cuanto es percibido puede ser contado de este modo. Se trata de construir una visión fiel para que el lector se sienta parte de ella. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En relación a la técnica, no hay recetas fijas aunque se recomienda partir de una observación minuciosa y detenida de la realidad. Luego, como es imposible enumerar todos los rasgos, hay que seleccionar los más destacados y ordenarlos en forma coherente según el propósito del autor. El lenguaje debe ser claro, conciso y animado. Es fundamental el uso de frases breves, sencillas y perfectamente estructuradas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En este tipo de textos predomina el sustantivo, porque nombra a los objetos y clasifica estados y seres. El uso de adjetivos exige cuidado. Se emplean para completar la información que da el sustantivo; destacar las características más relevantes de un objeto o proporcionarle mayor expresividad a lo sensorial (colores, formas, tonalidades, matices, caracterizaciones de ambientes, diferenciación de sensaciones, condiciones particulares, clima de las circunstancias).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El adjetivo debe evitarse cuando reitera el sentido que expresa el sustantivo (deuda impaga, olor desagradable); y cuando sólo manifiesta vaguedades que pueden reemplazarse por formas precisas (mucho: había más de un kilo de carme por persona; ridículo: a pesar de estar en penumbras dentro de un restaurant, no se sacó los anteojos de sol; alto: un edificio de 80 pisos; antiguo: más de tres siglos de existencia). &lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Algunos elementos (hay muchos otros posibles) para tener en cuenta al momento de observar:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;PERSONAS&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aspecto físico: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Características generales, rasgos físicos, señas particulares (formas de ser, de mirar, de caminar, de sonreír), gestos, costumbres, reacciones, conductas, comportamientos (¿qué revela su cuerpo?, ¿habla con sus manos?, ¿cómo se mueve?), formas de pensar, carácter, aspecto (¿qué sugiere?, ¿hay marcas del pasado?).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;strong&gt;LUGARES&lt;/strong&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Comunes, habituales:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Dimensiones, características particulares, funciones, distribución, ambiente, paisaje, comparaciones, condiciones de clima, estética, estilo arquitectónico, sonidos habituales, colores, olores. ¿Cómo se mueve la gente en relación al lugar? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;HECHOS&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Desastres, emergencias:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A lo anterior se le agrega la magnitud, las consecuencias, la situación de las víctimas, la actitud de los equipos de socorro, los medios con los que cuenta, las características ambientales del lugar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Espectáculos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Características del escenario, el decorado, la escenografía, las luces, el sonido; actitudes y reacciones del público (entusiasmo, apatía, grado de participación, cánticos, banderas, leyendas, atuendos, aspectos, rarezas y extravagancias). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;OBJETOS&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 120%; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 120%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Elementos, dimensiones, función, utilidad, significado, características, colores, olores, sonidos, materiales, antigüedad, estado, historia que encierran o pueden encerrar, antecedentes, estilo, género, origen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114944397422404377?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114944397422404377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114944397422404377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114944397422404377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114944397422404377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/06/veo-veo.html' title=''/><author><name>Guadalupe Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04824473527715230556</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='02671751053674489148'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114885874471888123</id><published>2006-05-28T19:55:00.000-03:00</published><updated>2006-05-28T20:35:23.046-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/lupa.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/lupa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;El color en la noticia&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La nota color es la que cuenta una historia o describe una situación poniendo el acento en el modo como se desarrolla o plantea, antes que en informar. Los recursos de la redacción son, por lo tanto, más literarios que periodísticos, ya que se basan principalmente por la transmisión de sensaciones y sentimientos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Para entender mejor lo que estamos hablando, transcribimos un fragmento del libro &lt;strong&gt;Periodismo Informativo&lt;/strong&gt;, de Mitchell Charnley:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El color en la noticia, para expresarlo de otro modo, es su vitalidad, sino su vida, sus matices, sus resonancias su regusto, su aspecto. Es el estado de ánimo de la concurrencia que asistió al discurso inaugural; la escena de las regatas; la batahola en el salón de la convención política. &lt;em&gt;A menudo (aunque no siempre) es la noticia secundaria –no los hechos más importantes, los qué-quién-por qué-, el trasfondo humano y emotivo que asigna a los hechos principales un relieve que ayuda a la comprensión.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El color no es decoloración. El color es el hecho. Color es realidad; color es reflejar con total autenticidad lo que el disertante dijo. &lt;em&gt;Sacar color de la imaginación antes que de la observación minuciosa, es pecado imperdonable. Es pasar del terreno real al dominio de la ficción, y la ficción no tiene cabida en la noticia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Color es descripción. El color en la noticia es descripción, tan concretamente como lo es el “tema descriptivo” en una clase de composición o la pintura del fondo o la escena del cuadro que el novelista desea crear para el desarrollo de la acción. &lt;em&gt;El objeto del color en la noticia es transportar al lector a la escena del suceso, ofrecerle los estimulantes sensorios que hubiera percibido de haber estado junto al cronista. Su herramienta es la reproducción verbal precisa de los elementos que habrían excitado los sentidos del observador: lo que habría visto, oído, olido, tocado, y, en algunos casos, gustado si hubiera estado presente.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(...) Los ingredientes de la noticia de color. &lt;em&gt;Generalmente, las noticias de color tratan de gentes&lt;/em&gt;. La aglomeración en una calle céntrica mientras cierta actriz actúa en una escena cinematográfica, sería un ejemplo de lo que origina la nota pintoresca. Los hinchas de un cuadro de fútbol que hacen fila bajo la lluvia doce horas antes de la apertura del estadio..., el terror en Budapest mientras los tanques recorren las calles para aplastar la rebelión..., el cortejo dolorido y silencioso que acompaña al presidente de la Nación a su última morada, son todos temas para noticias de color. El circo, el desfile, el almuerzo de Navidad para jóvenes sin hogar, y muchos más. Acontecimientos de ese tipo se usan comúnmente para notas de color porque los hechos en que intervienen multitudes, hombres, mujeres y niños, trasuntan cálidos valores humanos.&lt;br /&gt;(...) La mayoría de las notas con color de ambiente surgen de situaciones ricas en contactos colectivos, de las grandes aglomeraciones.&lt;br /&gt;(...) Todo esto destaca las características principales de las notas coloridas: que deben tener puntos de enfoque o temas; que deben depender para su vivacidad y verosimilitud de la hábil selección del detalle; que el cronista debe apoyarse en lo específico, en hechos tan claros y limpios que su presentación de los detalles convenza al lector o al oyente de su realidad. El cronista que trabaja en una nota pintoresca se vuelve espía y fisgón. Advierte la adoración dibujada en el rostro de la pequeña acurrucada bajo el impermeable del padre. Escucha las coloridas expresiones de una señora con el vestido pegado a las carnes, y toma rápidos apuntes para citas textuales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Como referencia para que lean y analicen, les acercamos los links a cuatro notas de color que -creemos- son buenos ejemplos de lo que deseamos trabajar en clase:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://old.clarin.com/diario/1998/05/15/e-04501d.htm"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://old.clarin.com/diario/99/05/19/i-02901d.htm"&gt;Se gana poco y se vive mal&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;La guerra en los Balcanes: la vida cotidiana en Belgrado (Publicada en el diario Clarín el 19/05/99).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-2139-2006-03-22.html"&gt;Que lo sepa el barrio&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Detrás del escrache al dictador Videla, de alto contenido simbólico, hay diez años de militancia de H.I.J.O.S. A la espera de mayor Justicia “ordinaria”, esta vez estuvieron gritándole al asesino los nietos restituidos por el trabajo de Abuelas. El NO cuenta la trastienda (Publicada en el diario Página/12 el 23/3/06).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-2001-2005-12-09.html"&gt;El barrio está cabrón&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Falucho se la tenía jurada a El Toco por una mujer. El jueves pasado se batieron en una especie de duelo con el Dock Sud de fondo. El Toco murió. Un cronista del NO se metió en ese mundo donde la vida se juega en cada esquina por nada (Publicada en el diario Página/12 el 8/12/05).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-1836-2006-02-21.html"&gt;Los rolingas en la dulce espera&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La banda de Jagger y Richards toca hoy, pero ellos empezaron antes: crónica de un fanatismo que excede lo musical (Publicada en el diario Página/12 el 21/3/06).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114885874471888123?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114885874471888123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114885874471888123' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114885874471888123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114885874471888123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/05/el-color-en-la-noticia-la-nota-color.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114813455384279028</id><published>2006-05-20T09:26:00.000-03:00</published><updated>2006-06-08T07:32:11.946-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/conaduhistmarcha.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/conaduhistmarcha.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Paramos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:Tahoma;font-size:8;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la CONADU Histórica"  style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la CONADU Histórica"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%"&gt;La CONADU Histórica&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%"&gt; ratificó la jornada de paro para los días &lt;em&gt;lunes 22, martes 23 y miércoles 24 de mayo&lt;/em&gt;, que se decidió en el plenario conjunto de congresales de es&lt;st1:personname st="on" productid="la CONADU Histórica"&gt;a&lt;/st1:personname&gt; agrupación y &lt;st1:personname st="on" productid="la CONADU"&gt;la CONADU&lt;/st1:personname&gt; como resultado del incumplimiento de los compromisos acordados, las respuestas insuficientes y el levantamiento unilateral de la mesa de negociación salarial (MNS). La convocatoria realizada por &lt;st1:personname st="on" productid="la AGD-UBA"&gt;la AGD-UBA&lt;/st1:personname&gt; incluye, además, manifestaciones a través de debates en los cursos, clases públicas y actos en cada unidad académica (ver &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2006/05/20/sociedad/s-06602.htm"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Clarín&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los docentes de la comisión adherimos al paro dispuesto, así que nos volveremos a encontrar con ustedes el lunes 29. Por favor, aquellos que aún no nos hayan enviado por mail la propuesta de tema para la crónica háganlo a la brevedad, así pueden comenzar a trabajar en ella. Nos vemos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114813455384279028?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114813455384279028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114813455384279028' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114813455384279028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114813455384279028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/05/paramos-la-conadu-histrica-ratific-la.html' title=''/><author><name>Guadalupe Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04824473527715230556</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='02671751053674489148'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114766039019954086</id><published>2006-05-14T23:17:00.000-03:00</published><updated>2006-05-14T23:51:52.053-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/Julio-Cortazar.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/320/Julio-Cortazar.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Una mirada creativa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La precisión, el énfasis puesto en los detalles y la imaginación para elegir dónde &lt;em&gt;poner el ojo -&lt;/em&gt;aún cuando se trate de los hechos más triviales o cotidianos- constituyen atributos esenciales que el periodista debe exhibir a la hora de elaborar una crónica. Y para entrenar nuestra mirada nada mejor que apelar a la narrativa, en este caso a un cuento del escritor Julio Cortázar, extraído del libro&lt;a href="http://www.juliocortazar.com.ar/obras.htm"&gt; &lt;strong&gt;Historias de Cronopios y Famas&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;(1962).&lt;/span&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instrucciones para subir una escalera&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y más adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación produciría formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso. Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se la hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie (los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie). Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114766039019954086?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114766039019954086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114766039019954086' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114766039019954086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114766039019954086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/05/una-mirada-creativa-la-precisin-el.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114592792222758701</id><published>2006-04-24T22:09:00.000-03:00</published><updated>2006-04-24T22:39:58.623-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/tarea.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/tarea.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Más ejercicios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Para los compañeros que se fueron sin llevárselos, les dejo posteados dos ejercicios más para que hagan para la próxima clase, donde también deben entregar la nota informativa dedicada a la cobertura de un evento desarrollado durante la Feria del Libro. Nos vemos, feliz día del trabajador!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;A- En el siguiente texto, suprima las palabras y expresiones innecesarias o redundantes o reemplácelas por otras que, de manera más concisa, expresen el mismo concepto, sin sacrificar información.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El intendente de la comuna de El Maitén, Miguel Guajardo, anunció durante el día de ayer que el municipio de esa localidad de la provincia de Chubut ha tomado la decisión de iniciarle juicio a la empresa Benetton por la falta de pago de los impuestos inmobiliarios desde el mes de enero del año 1997. La deuda de la empresa Benetton con la municipalidad asciende a la suma de 104 mil pesos, sin tener en consideración los intereses, según informó el intendente, Miguel Guajardo.&lt;br /&gt;La empresa Benetton aporta el 40 por ciento de la recaudación que proviene de impuestos en la comuna de El Maitén. La falta de pago de Benetton ha provocado que el municipio mantenga una deuda impaga con los proveedores de diversos productos y servicios que se utilizan, que ronda la suma de 80 mil pesos.&lt;br /&gt;Hasta ahora, los sucesivos intentos realizados para cobrar la deuda que la empresa Benetton mantiene con el municipio han resultado infructuosos. Y ello sucede a pesar de que el Concejo Deliberante de esa localidad chubutense resolvió bajar la alícuota que se aplica a las propiedades de la empresa Benetton para el ejercicio del corriente año. De esa manera, el costo anual del impuesto inmobiliario a cargo de la firma se vio reducido en 10 mil pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;B- En el siguiente párrafo, agregue los signos de puntuación y las mayúsculas donde corresponda.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;una grúa golpea desde temprano las paredes de una de las torres del barrio ejército de los andes conocido como fuerte apache con una pericia boxística como un puño implacable el obrero que maneja la máquina prepara el terreno para el espectacular derrumbe que esta semana dejará en escombros a dos de los trece nudos del lugar con peor fama del conurbano así van a hacer con todo le insisten al cronista los pibes reunidos en una cancha desde donde miran absortos el espectáculo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114592792222758701?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114592792222758701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114592792222758701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114592792222758701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114592792222758701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/04/ms-ejercicios-para-los-compaeros-que.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114545386403711672</id><published>2006-04-19T10:09:00.000-03:00</published><updated>2006-04-19T16:17:48.150-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/libros008.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/libros008.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Vamos a la Feria&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;De acuerdo a lo conversado en clase, aquí les dejamos un link a la página web de la &lt;a href="http://www.el-libro.com.ar/32feria/programa/actosindex.asp"&gt;Feria del Libro&lt;/a&gt; que comienza mañana jueves 20, donde podrán encontrar una agenda diaria de eventos, conferencias y presentaciones para elegir. También posteamos tres notas de La Nación a modo de ejemplo de lo que es una cobertura periodística de esta clase:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_id=742646"&gt;Sin educación, el futuro está en riesgo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Diálogo de Nelson Castro con Guillermo Jaim Etcheverry en el Centro Cultural Borges (Publicada el 28/9/05).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;a href="http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=744649&amp;high=botta"&gt;Un diálogo entre distintos lenguajes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Conferencia de Mario Botta (Publicada el 5/10/05).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;a href="http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=744596&amp;amp;high=sal%F3n"&gt;En La Rural, una exposición que mostró algo más que ladrillos&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Exposición Salón Inmobiliario 2005 (Publicada el 5/10/05).&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Como en los tres casos el sistema les va a pedir que se registren en lanacion.com, utilicen directamente mi nombre de usuario y mi contraseña, que son defprensa y defensoria, respectivamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Nos vemos el lunes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114545386403711672?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114545386403711672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114545386403711672' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114545386403711672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114545386403711672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/04/vamos-la-feria-de-acuerdo-lo.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114522535172202186</id><published>2006-04-16T18:45:00.000-03:00</published><updated>2006-04-16T21:36:50.420-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/Sarmiento.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/Sarmiento.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;A clases&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Tal como habíamos quedado en la última reunión, les escribo para decirles que hasta donde pude leer en los diarios el &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2006/04/09/sociedad/s-01174019.htm"&gt;paro universitario&lt;/a&gt; es entre el miércoles 19 y el viernes 21, lo que significa que mañana lunes 17 hay clases. Si alguno de ustedes averigua algo diferente no tiene más que postearlo y enmendamos inmediatamente este mensaje. Salu2.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114522535172202186?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114522535172202186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114522535172202186' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114522535172202186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114522535172202186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/04/clases-tal-como-habamos-quedado-en-la.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114460055532091795</id><published>2006-04-09T13:06:00.000-03:00</published><updated>2006-04-19T16:19:46.890-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/piramide1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/piramide1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Info¿qué?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;em&gt;A punto casi de empezar a realizar nuestras primeras prácticas de escritura, les acercamos un texto útil para entender una de las materias primas que vamos a utilizar para ellas, a saber, la infografía. Alberto Cairo es el responsable del departamento de Infografías del diario español &lt;a href="http://www.elmundo.es/graficos/multimedia"&gt;El Mundo&lt;/a&gt;, y en este artículo aborda algunas cuestiones vinculadas al uso que los diarios hacen de esta herramienta y cuál es la función que desempeña. Presten atención a los gráficos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La esencia de la infografía periodística es la cobertura de noticias de última hora. Es cierto que con frecuencia nos ocupamos de temas que permiten una minuciosa planificación a lo largo de muchas jornadas y en los que, por tanto, se puede invertir una gran cantidad de horas de trabajo con resultados la mayor parte de las veces espectaculares. Estas piezas son muy gratificantes y casi diría que necesarias para que los integrantes de un departamento pongan en funcionamiento todas sus habilidades de investigación, tratamiento de datos, técnicas de ilustración, programación, etc. Pero el infógrafo, ante todo, es un periodista. Y el periodista es un esclavo de la actualidad. &lt;a href="http://www.albertocairo.com/infografia/articulos/2004/actualidadinmediata.html"&gt;Ver más&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114460055532091795?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114460055532091795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114460055532091795' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114460055532091795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114460055532091795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/04/infoqu-punto-casi-de-empezar-realizar.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114375416279366816</id><published>2006-03-30T18:24:00.000-03:00</published><updated>2006-04-19T16:18:59.456-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/boleto.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/boleto.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Boletos, pases y abonos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los invitamos una vez más a que recorran este humilde emprendimiento con fines de lucro (lúdico), y nos hagan llegar sus comentarios, críticas, sugerencias, ideas y todo aquello que se les ocurra a &lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:pablofe70@hotmail.com"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;pablofe70@hotmail.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; para enriquecer este lugar que, sin prisa pero sin pausa, pretendemos se transforme en una herramienta importante de trabajo de y para todos. Nos estamos viendo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;ÚLTIMO MOMENTO: &lt;/strong&gt;Ya les enviamos las invitaciones para que participen del blog. Si alguno no la recibió no tiene más que enviar un mail a la dirección que figura más arriba y lo sumamos. &lt;strong&gt;Gracias Flor!&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114375416279366816?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114375416279366816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114375416279366816' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114375416279366816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114375416279366816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/03/boletos-pases-y-abonos-los-invitamos_30.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114375325169801928</id><published>2006-03-30T18:14:00.000-03:00</published><updated>2006-03-30T18:14:11.703-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://www.haloscan.com/" title="HaloScan Commenting and Trackback" rel="tag"&gt;Haloscan&lt;/a&gt; commenting and trackback have been added to this blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114375325169801928?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114375325169801928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114375325169801928' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114375325169801928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114375325169801928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/03/haloscan-commenting-and-tr_114375325169801928.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114331928674943406</id><published>2006-03-25T17:37:00.000-03:00</published><updated>2006-04-19T16:20:41.530-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/Kapuscinski.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/Kapuscinski.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Nosotros junto a los otros&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;A modo de bienvenida, elegimos compartir un extracto del libro &lt;strong&gt;Los cinco sentidos del periodista (estar, ver, oír, compartir, pensar)&lt;/strong&gt;, del periodista y escritor polaco Ryszard Kapuscinski, publicado en 2003 por la &lt;a href="http://www.fnpi.org/"&gt;Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano&lt;/a&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nosotros hacemos no es un producto, ni tampoco una expresión del talento individual del reportero. Tenemos que entender que se trata de una obra colectiva en la que participan las personas de quienes obtuvimos las informaciones y opiniones con las que realizamos nuestro trabajo. Por supuesto que un periodista debe tener cualidades propias, pero su tarea va a depender de los otros: aquel que no sabe compartir, difícilmente puede dedicarse a esta profesión.&lt;br /&gt;El periodismo, en mi opinión, se encuentra entre las profesiones más gregarias que existen, porque sin los otros no podemos hacer nada Sin la ayuda, la participación, la opinión y el pensamiento de otros, no existimos. La condición fundamental de este oficio es el entendimiento con el otro: hacemos, y somos, aquello que los otros nos permiten. Ninguna sociedad moderna puede existir sin periodistas, pero los periodistas no podemos existir sin la sociedad.&lt;br /&gt;Un periodista no puede ubicarse por encima de aquellos con quienes va a trabajar: al contrario, debe ser un par, uno más, alguien como esos otros, para poder acercarse, comprender y luego expresar sus expectativas y esperanzas.&lt;br /&gt;El mejor camino para obtener información pasa por la amistad, decididamente. Un periodista no puede hacer nada solo, y si el otro es la única fuente del material en el que luego habrá de trabajar, es imprescindible saber ponerse en contacto con ese otro, conseguir su confianza, lograr cierta empatía.&lt;br /&gt;Esta característica viene acompañada por uno de los misterios de nuestro oficio: qué pasa cuando el otro tiene una visión sesgada de los hechos, o intenta manipularnos con su opinión. Para prevenir esto no existe receta alguna, porque todo depende de las situaciones, que es como decir de un montón de cosas. La única medida que se puede tomar, si tenemos el tiempo, consiste en juntar la mayor cantidad de opiniones, para que podamos equilibrar y hacer una selección.&lt;br /&gt;Por último, conviene tener presente que trabajamos con la materia más delicada de este mundo: la gente. Con nuestras palabras, con lo que escribimos sobre ellos, podemos destruirles la vida. Nuestra profesión nos lleva por un día, o acaso por cinco horas, a un lugar que después de trabajar dejamos. Seguramente nosotros nunca regresaremos allí, pero la gente que nos ayudó se quedará, y sus vecinos leerán lo que hemos escrito sobre ellos. Si lo que escribimos pone en peligro a esas personas, tal vez ya no puedan vivir más en su lugar, y quién sabe si habrá otro sitio adonde puedan ir.&lt;br /&gt;Por eso escribir periodismo es una actividad sumamente delicada. Hay que medir las palabras que usamos, porque cada una puede ser interpretada de manera viciosa por los enemigos de esa gente. Desde este punto de vista nuestro criterio ético debe basarse en el respeto a la integridad y la imagen del otro. Porque, insisto, nosotros nos vamos y nunca más regresamos, pero lo que escribimos sobre las personas se queda con ellas por el resto de su vida. Nuestras palabras pueden destruirlos. Y en general se trata de gente que carece de recursos para defenderse, que no puede hacer nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Sobre el autor. &lt;/strong&gt;Ryszard Kapuscinski nació en Pinks, Polonia, en 1932. Durante más de dos décadas trabajó como corresponsal de la Agencia Polaca de Prensa. Cubrió diecisiete revoluciones en doce países de África, Asia y América Latina. Ha escrito veintiún libros con una prosa característica donde se mezclan géneros que van desde las formas tradicionales del reportaje hasta el ensayo. Kapuscinski colabora para los diarios &lt;em&gt;The New York Times&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Frankfurter Allgemeine Zeitung&lt;/em&gt; y la revista &lt;em&gt;Time&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114331928674943406?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114331928674943406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114331928674943406' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114331928674943406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114331928674943406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/03/nosotros-junto-los-otros-modo-de.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24724807.post-114330502101393772</id><published>2006-03-25T13:32:00.000-03:00</published><updated>2006-03-30T17:39:49.850-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/1600/Periodista.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5509/2569/200/Periodista.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Todo sobre Taller III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es una asignatura del tronco común de la carrera de Comunicación Social. De cursada anual y obligatoria, se compone de tres módulos: periodismo gráfico (gráfica), radio y TV.&lt;br /&gt;Se cursan anualmente dos de los tres módulos: según las combinaciones Gráfica-Radio o Gráfica-TV.&lt;br /&gt;La cursada de Taller III es fundamentalmente práctica y está orientada al campo profesional.&lt;br /&gt;Cada comisión se integra con grupos de 40 alumnos (como máximo) -según la asignación dada por la Facultad en la inscripción- por motivos estrictamente pedagógicos vinculados con el uso de la tecnología disponible en la facultad para la realización de los productos en cada sistema de representación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Objetivos:&lt;br /&gt;Producir en el alumno una experiencia de orden combinado, a través de la realización de productos de carácter material-conceptual diferentes pero concurrentes según cada módulo cursado: periodismo gráfico (gráfica), radio o TV.&lt;br /&gt;Fomentar la comprensión de los códigos propios de los discursos involucrados y la aplicación de los conocimientos adquiridos en la práctica profesional.&lt;br /&gt;Permitir que los alumnos obtengan las habilidades para realizar un anclaje conceptual y productivo en cada sistema de representación, de carácter profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inscripción:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La inscripción a la cursada de Taller III se efectúa únicamente en el momento determinado por la Facultad, al inicio del ciclo lectivo.&lt;br /&gt;Esta materia no admite cambios de comisión, inscripciones fuera de término, ni agregado de alumnos a los listados oficiales confeccionados por la Facultad, en ningún momento de la cursada. Cualquier tipo de modificación o reclamo deberá efectuarse exclusivamente en la oficina de Alumnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metodología:&lt;br /&gt;En cada módulo, Taller III brindará a los alumnos los conocimientos básicos para la resolución de trabajos de carácter individual o grupal que se soliciten durante el curso.&lt;br /&gt;Los trabajos individuales tendrán complejidad creciente y diversidad vinculada a la práctica profesional corriente, siendo preparatorios de la producción final grupal que será de corte netamente periodístico.&lt;br /&gt;La cursada de ambos módulos, en cada comisión de trabajos prácticos, será en el mismo día y horario consecutivo.&lt;br /&gt;Por el tipo de producción solicitada se contemplará, para la evaluación final, la asistencia junto a la participación individual en la clase.&lt;br /&gt;Por ser este un Taller, tanto las consignas como las evaluaciones se harán en clase.&lt;br /&gt;Los trabajos individuales serán evaluados y devueltos a los alumnos con las correcciones correspondientes en las clases.&lt;br /&gt;Cada comisión tendrá cuatro horas de clase, en aula o estudio, con un breve intermedio de quince minutos, correspondiendo a dos horas cada módulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plan de Evaluación:&lt;br /&gt;Taller III es una materia anual, promocional, sin examen final.&lt;br /&gt;La nota final, única, se compone del promedio simple de las notas obtenidas en ambos módulos cursados y aprobados por el alumno y deberá ser igual o mayor a 7 (siete).&lt;br /&gt;Los módulos serán aprobados con la realización del 100% de los trabajos prácticos y la aprobación de dos (2) exámenes parciales individuales, uno por cuatrimestre, que tendrán una instancia de recuperación dentro del tiempo de cursada. En todos los casos la aprobación de los módulos será con nota igual o mayor a 7 (siete).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las libretas se firman en una sola oportunidad, una vez finalizada la cursada, en el mes de diciembre (fecha, hora y lugar a determinar).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;La asistencia es obligatoria 75% de las clases para cada módulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para obtener el listado completo del cuerpo docente, el programa de la asignatura, apuntes e información complementaria de interés visite &lt;a href="http://www.catedras.fsoc.uba.ar/te3/"&gt;http://www.catedras.fsoc.uba.ar/te3/&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Desarrollo del Primer Cuatrimestre: 27/03/06 al 01/07/06&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Desarrollo del Segundo Cuatrimestre: 14/08/06 al 25/11/06&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24724807-114330502101393772?l=nomegustanlosluness.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/feeds/114330502101393772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24724807&amp;postID=114330502101393772' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114330502101393772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24724807/posts/default/114330502101393772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nomegustanlosluness.blogspot.com/2006/03/todo-sobre-taller-iii-es-una.html' title=''/><author><name>Pablo Fernández</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07105172103652822990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='10840328008986666124'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>